miércoles, octubre 01, 2025

Luis Cino Álvarez desde Cuba: Rafael Trejo y la manía de los mártires de la revolución


Nota del Bloguista de  Baracutey Cubano

Hace ya varias décadas leí la narración  de cómo fue el disparo que le ocasionó  la muerte a  Rafael Trejo; lo narraba la otra persona  que  junto a Rafael Trejo  estaban agrediendo al polícía Félix Robaina. He tratado de encontrar esa  narración  y no la he encontrado, algo muy frecuente en una tiranía que trata de ocultar y tergiversar hechos  para  imponer la narrativa oficialista...

No obstante, dado que la verdad  es  difícil de ocultar   totalmente, aquí les dejo  estas fotos para que aquellos que sepan contar hasta el número 6,  puedan contar las piernas que están presentes  en la famosa  foto  del momento  cuando Trejo  y la otra persona estaban agrediendo al policía  Félix Robaina; las piernas del policía tienen botas o polainas de cuero...
 

De izquierda a derecha: pierna derecha de Trejo, pierna izquierda de Trejo, pierna derecha de la otra persona  que está ¨forcejeando ¨ también  contra  el policía Félix Robaina, pierna izquierda del policía Robaina, pierna izquierda de la otra persona  que está ¨forcejeando ¨ contra  el policía, pierna derecha del policía Robaina.

En la foto se puede ver parte del perfil del compañero de Rafael Trejo que está con su brazo tomando  por la nuca  al policía. 

En la prensa oficialista de Cuba  en el  artículo Rafael Trejo: Hombre indomable, publicado el 30 de septiembre del 2025  en el diario digital La Demajagua,  de la provincia  de Granma, Cuba, se lee el siguiente fragmento:

¨La dirigencia estudiantil de la Universidad de La Habana convocó a marchar hasta el Palacio Presidencial para exigir la renuncia del dictador Gerardo Machado y la rehabilitación de los estudiantes expulsados por sus actividades revolucionarias.

Ese día Trejo manifestó que lo que más hacía falta era una víctima, cuando colocaba la hoja del almanaque de ese día en su peor sombrero de pajilla pintado de aluminio en apoyo a la huelga de los sombrereros.

Bromeando dijo… “Te voy a poner aquí: porque tú, 30 de septiembre, vas a entrar en la Historia de Cuba”, antes de bajar la escalinata para enfrentar una violenta carga policial en la esquina de San Lázaro e Infanta.

Raul Roa, recuerda cómo el 30 de septiembre de 1930 fue asesinado Rafael Trejo:
(…) Se respiraba una atmósfera de tragedia. No obstante las dramáticas perspectivas, los conjurados fueron concentrándose a la hora convenida (…) Pronto circuló la consigna: al parque Alfaro. De ahí partiríamos hacia el Palacio Presidencial, a demandarle a Machado la renuncia en su propia cara (…) La policía acuchilló la manifestación y cargó violentamente contra ella. (…)Rafael Trejo, en un corajudo arranque, se enredó en un cuerpo a cuerpo con un policía. Trató de arrebatarle el revólver. Sonó una descarga. Trejo se derrumba, chorreando sangre sobre el pavimento regado de casquillos y manifiestos (…) ¨

Tengo la opinión  que en el anterior fragmento la palabra acuchilló  está usada como sinónimo de dividió,  pues en la manifestación, que yo haya leido,   no hubo personas  con heridas de cuchillo u otra arma blanca.. La policía de infanteria usaba un club o ¨tolete¨ y portaba un revolver de reglamento.

La muerte de  Rafael Trejo  tuvo mucho que ver con la creación del DEU (Directorio Estudiantil Universitario) de 1930; hubo doa  DEU anteriores: el de 1923 y el de 1927. En este post abordo esos otros  DEU.

Finalmente:  En la lucha contra el gobierno del Presidente Gerardo Machado hay personas que erróneamente, a mi  entender y conocimiento, sitúan al DEU de 1930 como la fuerza principal  en la oposición violenta contra dicho gobierno. La organización ABC tuvo una  importancia mayor que el  DEU de 1930; tampoco tienen en cuenta a los partidarios del ex Presidente Mario García Menocal  y del Coronel Carlos Mendieta y Montefur, pese al fracaso de la expedición de Río Verde. Tampoco tienen  en cuenta la oposición armada que tenía  la guerrilla del  Coronel Blas Hernández, quien fuera miembro del Ejército Libertador  ni tampoco tienen en cuenta  la organización de Antonio Guiteras Holmes: Unión Revolucionaria (UR), y otras. Y mucho menos tienen en cuenta que la salida de Machado, de la Presidencia  y de Cuba, se debió a que el ejército dejó de apollarlo y un militar de alta graduación  militar le sugirió respetuosamente  que buscara a su familia y saliera de Cuba. 
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Rafael Trejo y la manía de los mártires de la revolución 

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La madre de Trejo, convertida en símbolo por la propauisanda, sufrió en carne propia la represión del régimen castrista que decía honrar a su hijo.

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Por Luis Cino

Septiembre 30, 2025

LA HABANA, Cuba.- Hace 95 años, el 30 de septiembre de 1930, durante una manifestación contra el gobierno de Gerardo Machado en la calle San Lázaro, a unos pocos cientos de metros de la escalinata de la Universidad de La Habana, resultó mortalmente herido por un disparo de un policía el estudiante de Derecho de 22 años Rafael Trejo.

Conducido al cercano Hospital de Emergencias, Trejo falleció unas horas después, el primero de octubre, a consecuencia de una incontrolable hemorragia interna.       

Trejo y los demás manifestantes, convocados por la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), se proponían marchar hasta la casa del profesor Enrique José Varona para apoyar su rechazo a la Prórroga de Poderes que, violando la Constitución, convirtió en una dictadura al gobierno de Machado.

Se suele afirmar que Rafael Trejo fue la primera víctima del régimen de Machado, pero no es así. Antes que él, en 1928, fueron asesinados dos líderes sindicales cuyos cadáveres aparecieron en el mar. Y Julio Antonio Mella, en 1929, en México, si se cree en la versión que asegura que quienes mataron al líder juvenil fueron sicarios de Machado y no del Partido Comunista mexicano por órdenes del Kremlin, en castigo por sus vínculos con los trotskistas.     

Trejo murió cuando forcejeaba con un policía, tratando de quitarle el revólver. Al policía se le escapó un tiro que hirió mortalmente al estudiante. Si Trejo hubiera logrado quitarle el arma al policía, quizás el muerto no hubiera sido él, sino el represor, y Trejo habría sido un revolucionario armado más de los grupos que tanta violencia derrocharían en las siguientes tres décadas y que terminarían dando al traste con la República en 1959. 

Los castristas siempre han calificado como “mártires” a los muertos en las luchas revolucionarias que, según la historia oficial, ha sido una sola, desde el Grito de La Demajagua hasta la revolución de Fidel Castro.  

Invariablemente dicen que esos “mártires” fueron asesinados, aunque hayan muerto peleando con las armas en la mano, o como Urselia Díaz Báez y Enrique Hart, despedazados por bombas que iban a colocar y les explotaron en las manos. Sin embargo, ignoran a los muertos del terrorismo del Movimiento 26 de Julio y a las víctimas de su represión, como Diurvis Laurencio, el joven que fue baleado por la espalda por un policía en La Güinera, durante las protestas del 11 y 12 de julio de 2021 (11J).  

A Trejo también lo ha incluido la historiografía oficial en su larga lista de mártires. No obstante, a Adela González, su progenitora, que murió en 1964, a pesar de que quisieron utilizarla como “madre de un mártir” con fines propagandísticos, le fue muy mal con el régimen castrista.

Sé de lo que hablo, me consta. Adela y Rafael, los padres de Felo (como en mi casa llamaban al difunto) eran muy amigos de mis abuelos paternos, Antonio y Margot, y de su hija Graziella, mi tía. Fue una amistad forjada durante la lucha contra el régimen de Machado, entre proclamas, tiros, petardos, escondites y persecuciones policiales, y resistió todos los embates de la vida durante más de 40 años. 

Felo había sido compañero de aula de Graziella en la Facultad de Derecho. Lo recordaba como “un trigueño muy lindo”, que no se parecía físicamente a su hermano menor, Mayito, cegato y menos atlético, y con el que siguió la amistad durante décadas, hasta que ambos murieron en el exilio en los Estados Unidos.

Antes de mudarse para la Habana Vieja, los Trejo vivían en un caserón de tres pisos en la calzada de Diez de Octubre, entre las calles Luz y Altarriba, en La Víbora, a unos 400 metros de la casa de mis abuelos.

Cuando pasábamos por allí, me decían: “Mira, en esa casa nació Rafael Trejo”. Y yo miraba y lo que veía era una cuartería que necesitaba a gritos una reparación general, pintura y agua en las tuberías para que los vecinos no tuvieran que cargarla en cubos.

Al padre de Trejo, que fue concejal por el Partido Auténtico, no lo conocí. Murió antes de que yo naciera. Pero a Adela, la madre, la recuerdo como una viejita bondadosa que visitaba mi casa —y nosotros la de ella— con frecuencia. Adela Trejo y María Luisa Laffita, una veterana de la Guerra Civil Española, eran como hermanas de mi abuela Margot, y mis hermanos y primos las llamábamos tías.  

Por su amistad con Polita Grau, Adela se le hizo sospechosa al G-2 y registraron su casa. Durante horas, lo viraron todo al revés. Adela se puso muy nerviosa y tuvo diarreas. Cuando pidió permiso para ir al baño, le advirtieron que tenía que dejar la puerta entrejunta para que pudiera ser vigilada. Finalmente, nada hallaron y se fueron, luego de disculparse “por las molestias ocasionadas”. Recuerdo la indignación de mi abuela cuando supo del registro. Exclamó: “Hijos de puta! ¡Abusadores que son estos comunistas! ¡Coño, Felo no murió para esta mierda!”.

En cada aniversario de la muerte de Felo Trejo vienen a mi mente esos recuerdos de mi niñez. Máxime en estos días, a propósito del concierto dispuesto como una trampa en todos los sentidos, abarrotado de segurosos y con la presencia de Díaz-Canel que dio Silvio Rodríguez, con kufiya palestina sobre los hombros, en la escalinata de la Universidad de La Habana.

El cantautor supuestamente iba a dedicar el concierto a los estudiantes que protestaron contra el tarifazo de ETECSA, pero terminó halagando a los lidercillos de la FEU que capitularon y a los babosos de la nostalgia por “el viejo gobierno de difuntos y flores” que buscan en vano el modo de conectar con los jóvenes de hoy y domesticar sus rebeldías.  

¡Qué decepcionados se sentirían Trejo, Mella y Echeverría con esta FEU sometida y sumisa de hoy! 

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Sobre los diferentes Directorios Estudiantiles Universitarios (DEU) que  existieron en Cuba en la primera mitad del siglo XX


FOTO DE ALGUNOS INTEGRANTES DEL DIRECTORIO  ESTUDIANTIL  UNIVERSITARIO DEL AÑO 1923, QUE FUE AL QUE PERTENECIÓ JULIO ANTONIO MELLA.


Aclaración: se ha respetado la ortografía del texto original y lo que está dentro de los signos de interrogación significa que tengo dudas  de lo que está escrito.
 
Directorio Estudiantil Universitario
de 1923
que consiguió la Asamblea Universitaria
(profesores, graduados y alumnos)
al centro Felio Marinello (Presidente) de iz
quierda a derecha: Manuel ¿O? gutierrez, ¿xxxx?
alvarez, Jaime Suarez ¿xxxxxxx?, Jose G. Lopèz, ¿Jose?
Estevez, Camilo Hidalgo, Bernabe G. ¿xxx
gal?, Julio A. Mella (Secretario), Mario A del
Pino, Pedro de ¿Exxxx?, Rafael ¿xxxx? ¿Romay?
y Rafael Sanchez Hernandez

En el largo artículo oficialista El proceso revolucionario en Cuba (1921-1935): ascenso y reflujo de la acción revolucionariade la autoria de Irene Portuondo Pajón,  profesora de Historia de Cuba, se lee:


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El Directorio de 1927

 Ante la ilegalización de la FEU, la prórroga de poderes y luego de la represión a la manifestación estudiantil del 30 de marzo de 1927, el 7 de abril se constituyó el Directorio Estudiantil Universitario en la Universidad de La Habana. Pocos días después sus miembros fueron detenidos por la Policía Nacional y encerrados en la Duodécima Estación. Al salir en libertad pasaron a un régimen clandestino.
Entre los miembros fundadores del Directorio Estudiantil de 1927 estuvieron, Eduardo Chibás Rivas, Antonio Guiteras Holmes y José Chelala Aguilera.

NO HE ENCONTRADO FOTO COLECTIVA DEL DIRECTORIO DE 1927

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El Directorio de 1930

Dentro de los miembros fundadores del Directorio Estudiantil Universitario de 1930 se encontraban, Carlos Prío Socarrás, Rafael Trejo, Pablo de la Torriente Brau, Salvador Vilaseca Forné, José Lezama Lima, Pepelín Leyva, Juan Marinello, Aureliano Sánchez Arango, Gabriel Barceló Gomila,Raúl Roa García, Antonio Díaz Baldaquín y Fructuoso Rodríguez Pérez.
En 1931 un grupo radical del DEU en el que se encontraban Gabriel Barceló, Pablo de la Torriente Brau, Raúl Roa y Aureliano Sánchez Arango se separaron y crearon el Ala Izquierda Estudiantil (AIE), de posiciones muy cercanas al Partido Comunista.

FOTO DENTRO DEL PRESIDIO MACHADISTA DE ALGUNOS INTEGRANTES DEL DIRECTORIO ESTUDIANTIL  UNIVERSITARIO  DEL AÑO 1930


FOTO DE ALGUNOS MIEMBROS DEL  ALA IZQUIERDA ESTUDIANTIL
(Raúl Roa García  está  delante y al centro)


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martes, enero 26, 2021

Asesinato de Julio Antonio Mella: Tina Modotti y Vittorio Vidali ¨Contreras¨ implicados como agentes de Iosef Stalin en el asesinato de Julio Mella por éste haberse movido hacia posiciones independientes y Troskistas

 
Nota del Bloguista de Baracutey Cubano 

Julio Antonio Mella y Tina Modotti


En la Cuba sometida a la tiranía de los Castro, el sistema de educación y todos los medios masivos de comunicación, los cuales todos están en poder del Estado, se hacen eco de la tergiversación comunista sobre el asesinato de Julio Antonio Mella que propagaron a raíz de su muerte: de que habían sido esbirros del Presidente cubano Gerardo Machado y Morales los que lo habían asesinado. Una vieja táctica comunista es matar, echarle las culpas a sus adversarios políticos o simular de que fue un accidente y posteriormente honrar a los que ellos mismo asesinaron. Los Castro, y sus cómplices, la han llevado a la práctica en más de una ocasión ...




Ilustración y comentario tomados del blog de Emilio Ichikawa

Foto: © Artbeat. El mural En el arsenal (1928), del artista mexicano y comunista Diego Rivera, plasma sutilmente el affaire Modotti-Mella-Viladi. Aunque la figura central es Frida Kahlo, quien reparte armas, a la extrema derecha aparece Modotti, sosteniendo una canana en pose afectiva con Mella y, por encima de su cabeza, el rosto semi-oculto de Viladi, con boina negra y extraña mirada

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EL ASESINATO DE MELLA

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Los motivos que llevaron a la decisión de liquidar a Julio Antonio Mella
¿Un complot internacional de mentirosos?
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Por Pino Cacucci

Julio Antonio Mella fue asesinado la noche del 10 de enero de 1929 en la esquina de Abraham González con Morelos, de dos tiros de revólver .38: la primera bala atravesó el codo izquierdo y el intestino, la segunda perforó un pulmón. El juez Alfredo Pino Cámara interroga a Tina Modotti y la acusa de varias contradicciones: ella ha declarado que quien disparó -desde un automóvil en la oscuridad- lo hizo mientras ella caminaba tomada del brazo izquierdo de Mella, algo imposible porque la primera bala lo hirió en ese brazo, y no pudo ser un acto sorpresivo porque Mella corría tratando de escapar.

(Julio Antonio Mella y Tina Modotti; después Tina sería pareja de Vittorio Vidali, que también es conocido como ¨Contreras¨)

Hay tres testigos de los hechos: el panadero Luis Herberiche que se encontraba en la puerta de su panadería, y los jovenes Anacleto Rodríguez y José Flores, que estaban a la puerta de su casa en Abraham González. Los tres afirman que vieron a tres personas, dos hombres y una mujer, avanzando desde Bucareli y discutiendo animadamente, y que uno de los dos hombres sacó una pistola y disparó mientras el otro corría hacia delante. En el careo con Tina, Herberiche declara: "No tengo ningún motivo para engañar a la justicia. Soy un comerciante al que no le gusta verse implicado en estos hechos. Siento mucho desmentir a la señora, pero lo que dije es la verdad y lo sostengo". Los periodicos de la época publicaron estos y muchos otros detalles, pero la justicia no pudo esclarecer quién mató a Mella y por qué.

En 1986 hablé con Félix Ibarra, que a los 17 años entró en la Juventud del Partido Comunista Mexicano (PCM) y después simpatizó con la Oposición de Izquierda, que apoyaba a León Trotsky. Ibarra tenía la máscara mortuoria de Mella, que me enseñó -aún conservo la foto que hice- y fue una emoción ver cómo era el rostro del luchador cubano pocas horas después de su fallecimiento. Luego, Félix me contó:

"Lo conocí en 1928, cuando yo vivía donde ahora está el metro San Antonio Abad. El venía a repartir propaganda y me acuerdo muy bien de ese muchacho alto, fornido, que siempre transmitía entusiasmo. Al principio se adhirió a la Oposición de Izquierda, pero cuando lo acusaron de atentar contra la unidad del PCM, oficialmente tomó distancia, aunque en octubre de 1928 fundó la revista Tren Blindado, que era el emblema de Trotsky... Fue un desafío. Además, Tina fotografió la máquina de escribir de Julio Antonio y en la hoja de papel que sale del carro se puede leer una frase de Trotsky sobre la función revolucionaria del arte. Cuando lo mataron, le pregunté varias veces a mi tío Alberto Martínez, que era dirigente del PCM, quién era el asesino, y siempre evitó contestarme, hasta que un día, cuando pensó que yo tenía ya una consciencia política sólida, me dijo: 'Fue ese malvado de Sormenti'. Y no quiso agregar más. Mi tío conocía a Vittorio Vidali como Carlos Contreras o Enea Sormenti, y creía que Sormenti era su verdadero apellido. Años después, hablé del asunto con Diego Rivera, y me dijo: 'Todos sabemos que fue Vidali, ya nadie puede tener dudas al respecto'".

Otra persona, cuya vida es parte de la historia del comunismo en Italia, pero no quiere involucrarse en esta polémica desgarradora, me contó que una vez, discutiendo con Vidali en Trieste, éste le dijo: "No fui yo personalmente, pero claro que a Mella lo liquidamos nosotros. Era un irresponsable, estaba quebrando la unidad del partido y la unidad sindical".

(Stalin, Lenin y  Kalinin en 1919)

La ruptura entre Trotsky y Stalin se da en 1924. La lucha entre dos conceptos de revolución socialista -"revolución permanente" y "revolución en un solo país"- se propaga a los "partidos hermanos" del mundo, y en México alcanzará uno de los niveles más sangrientos. El PCM es considerato por el Komintern el eje de la ideología moscovita en América. La línea que dicta la ciudad de México está destinada a influir en el subcontinente. Stalin tiene en México un comité central lleno de líderes fieles, pero, junto a ellos, emergen figuras peligrosamente atraídas por el trotskismo. Y es para controlarlas o suprimirlas que Vidali -alias Carlos Contreras o Enea Sormenti- es enviado a México.

Mella no fue abierto partidario de Trotsky, pero su deseo de derribar a Gerardo Machado en Cuba es bloqueado por Moscú: cada foco rebelde en América Latina representa un peligro para la consolidación del poder en la Unión Soviética. Apoyar un intento insurreccional en la isla significa desafiar los intereses económicos estadunidenses, y Moscú no quiere que Washington considere a la Unión Soviética una amenaza a su "patio trasero", según la Doctrina Monroe. Los partidos comunistas, en esta fase histórica, trabajan para impedir sublevaciones armadas en sus respectivas áreas de influencia.

En el IV Congreso de la Internacional Sindical, Mella conoce al comunista español Andrés Nin, quien le expone las tesis de la Oposición de Izquierda sobre la política de colaboración entre las clases impulsada por Stalin y Bujarin. De inmediato, el dirigente comunista argentino Víctor Codovilla exige la expulsión de Nin. Mella comparte la postura de Nin pero no puede apoyarlo, porque se aislaría, ni quiere hacerse cómplice de la expulsión; así, decide mantenerse al márgen y Codovilla emprende una campaña contra él.

Cuando Mella apareció en México, el PCM afrontaba una profunda crisis interna. Entre 1925 y 1926, se había producido una ruptura entre la dirigencia de Xavier Guerrero, David Alfaro Siqueiros y Rafael Carrillo, y el ala derecha del partido que buscaba aliarse con sectores del gobierno de Plutarco Elías Calles, o sea el gobierno que estaba usando a la CROM para controlar el movimiento obrero y aplastar los movimientos independientes. En el V Congreso del PCM, en abril de 1928, Mella y su grupo llaman a reorganizar la lucha sindical contra la CROM, pero son derrotados por la dirección del partido, que los acusa de intentar una nueva dispersión de las fuerzas obreras. Todo esto sucede en vísperas del IV Congreso de la Internacional en Moscú.

El 17 de julio un cristero mata al presidente reelecto Alvaro Obregón en el restaurante La Bombilla, y a los pocos días los dirigentes de la CROM son acusados de complicidad en el magnicidio: aprovechando la confusión debida a los torpes errores de la dirigencia de centro-derecha del PCM, y con respaldo de Diego Rivera, Mella, decide afrontar en Moscú la intransigencia del Komintern y del mismo Stalin. Apoyado por delegados obreros y campesinos, gana la votación y los dirigentes de la Internacional son obligados a permitir el nacimiento de la Confederación Sindical Unitaria de México. Stalin no replica, se limita a esbozar una sonrisa que sus adversarios aprenden a reconocer pronto: es aquella anuencia lenta, de padre bonachón, que anticipa la venganza. Es su manera de emitir condenas inapelables, por las cuales sabrá esperar años en algunos casos, y sólo meses en otros.

((Vittorio Vidali o ¨Contreras¨ )

En septiembre de 1928, la derecha del PCM pide la expulsión de Mella por "el crimen de trabajar contra la línea del partido". Lo apoyan Xavier Guerrero, Rafael Carrillo y Vittorio Vidali. Muchos dirigentes hacen frente común contra la izquierda dirigida por Mella y Diego Rivera. El partido se enfrenta al peligro de una grave ruptura, y Mella es destituido del comité central y aislado. Ante la prohibición absoluta de organizar una expedición a Cuba, suspende su colaboración con el partido y sigue con su proyecto. Pero comprende que son muy pocos los militantes dispuestos a embarcarse en la empresa, pues hacerlo significa ponerse en contra del PCM y de la Internacional. Gerardo Machado sabe muy bien que Mella no tiene recursos ni hombres para emprender una guerrilla en Cuba, menos aún zarpando desde México, donde los militantes del PCM y el mismo gobierno mexicano se lo impedirían; Machado no tiene ningún motivo sensato, tomando en cuenta la situación, para provocar la reacción del gobierno mexicano mandando a matar a Mella que en ese momento no constituye ninguna amenaza. Es diciembre de 1928, un mes antes de su asesinato. Durante una acalorada reunión en la calle de Mesones, la última en la que Mella participa, Vidali pierde el control y se acerca al cubano gritándole: "No lo olvides nunca: de la Internacional se sale de dos maneras, ¡o expulsado o muerto!"

¿Sabía o no?

Nunca sabremos si Tina estaba enterada de esto o si lo descubrió después, mucho después. Podemos entender por qué rechazó la versión de los tres testigos, declarando que los disparos llegaron desde la oscuridad: la justicia mexicana, la policía y los jueces eran el "enemigo", había que defender el ideal, la causa suprema, el Partido. Pero en 1941, poco tiempo antes de su muerte, habló con el exiliado español Jesús Hernández, que había sido ministro del gobierno republicano. En sus memorias, Yo fui un ministro de Stalin, Hernández afirma que Vidali participó en la captura, tortura y asesinato de Andrés Nin en la guerra de España. Ese día se lo recordó a Tina, diciéndole que por ello arrestó a Vidali pero otros funcionarios ordenaron su inmediata liberación. Ante eso, Tina con un rencor inesperado comentó: "Lo hubieras fusilado. Hubiera sido una buena acción, te lo aseguro. No es más que un asesino, y me ha arrastró a un crimen monstruoso. Lo odio con toda mi alma. Pero estoy obligada a seguirlo hasta el final. Hasta la muerte".

Esa muerte se produjo en un taxi la noche del 5 de enero de 1942, por "congestión visceral generalizada", como reza el acta de defunción, y no por un "ataque del corazón" como siempre dijo Vidali. La "congestión" sirvió a la prensa para anunciar en primera plana: "Envenenada Tina Modotti, típica eliminación estalinista". En la hemeroteca de la UNAM esos diarios están disponibles, pero nunca sabremos cómo realmente murió Tina.

Puras mentiras

¿Mintió Jesús Hernández sobre la amarga frase de Tina? ¿Mintieron los testigos de la calle Abraham González, acaso contratados por la embajada cubana? ¿Un panadero y dos menores de edad cómplices de Gerardo Machado? ¿Es un mentiroso Felix Ibarra? ¿Mintió Julián Gorkín, que en España combatió contra Franco y por el resto de su vida acusó a Vidali de varios asesinatos? ¿Mintió el combatiente italiano Umberto Tommasini, que en España organizó un grupo de buzos de asalto para dinamitar los barcos que llevaban armas a Franco, y luego se dedicó hasta el fin de sus días a perseguir a Vidali en cualquier situación pública acusándolo de haber matado cobardemente por la espalda a tantos compañeros?

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Nota del blogguista

Para conocer más de Tina Modotti pueden leer
http://www.patriagrande.net
http://www.elangelcaido.org/

Pero una imagen muy diferente de Tina se lee en
http://www.socialistaction.org/news/200107/tina.html

The not so Fabulous Life of Tina Modotti

By MICHAEL SCHREIBER

I was intrigued by Gaetana Caldwell-Smith's review of Ellen Gavin's new play, Apertura Modotti, in last month's Socialist Action. The play follows the life of Tina Modotti, the photographer, actress, and political activist who died under unclear circumstances in 1942 in Mexico City.

According to the playwright, Modotti in her last years was in the process of breaking with the policies of the Stalinist movement. In fact, Caldwell-Smith points out that there was speculation in the newspapers after her death that she had been murdered by her lover, Vittorio Vidali (alias Carlos Contreras), who was a notorious political operative and assassin for Stalin's GPU.

Caldwell-Smith alerted Socialist Action readers, however, that some sources suggest that Modotti herself came to Mexico in 1939 as a GPU agent and that she was connected to the conspiracy to assassinate Leon Trotsky.

Upon further research, it appears likely that the playwright was accurate in making her case that Modotti was moving away from Stalinism shortly before she died. She refused to renew her membership in the Mexican Communist Party and in fact dropped out from most political activity.

Furthermore, no evidence appears in any of the biographies of Modotti connecting her to the assassination of Trotsky. According to many accounts, however, her friend, Vidali, was deeply involved in the plot to kill Trotsky. One can only speculate whether Modotti knew of his plans.

People who encountered Modotti in Mexico after 1939 describe her as ill and worn out in appearance. She complained anxiously about the horrors she had witnessed in Spain during the Civil War.

Unfortunately, Modotti shared some blame for these horrors. She may not have been a Stalinist agent in Mexico in 1939 but she certainly was one earlier in Spain. During those years, Vidali, according to Spanish scholar Andrew Castells, headed the anti-Trotskyist section of the International Brigades in Spain. Some sources name him as a participant in the murder of Andres Nin and other anti-Stalinist leftists.

Modotti herself is implicated in the death of Brazilian Communist Alberto Bezouchet, who had expressed sympathy toward Trotsky's Left Opposition. Modotti relayed a message from the Brazilian Communist Party to the Spanish CP charging that "Bezouchet had passed on to Trotskyism." Bezouchet was arrested and apparently executed at the end of 1938 with other "anarchists and Trotskyists."


Ironically, Modotti's former husband, Cuban revolutionary and poet Julio Antonio Mella, had been an admirer of Leon Trotsky. Andres Nin had befriended Mella and explained to him the program of the Left Opposition.

In late 1928, Mella was removed from the Central Committee of the Mexican CP for political differences, and thereafter stopped collaborating with the party. Vittorio Vidali shouted at him in public: "Don't you ever forget that there are only two ways to leave the [Communist] International-thrown out or dead." A month later, Mella was shot down in the street while walking with Modotti.

Tina Modotti was charged at first with being an accomplice to Mella's murder. During her trial, two close friends, artists Diego Rivera and Frida Kahlo, came to her aid. But later in the year, when Rivera had moved toward Trotskyism and was expelled from the Communist Party, Modotti denounced him as a "traitor" and broke off all relations.

In short, Modotti led two lives. Her early years, until the end of the 1920s, were a time of great artistic accomplishment and idealistic fervor. After Mella's death, however, she moved deeper and deeper into Stalinist thuggery, justifying her sordid behavior according to the credo, "the Party is always right."

Socialist Action /July 2001

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miércoles, agosto 26, 2020

Tania Díaz Castro desde Cuba: A casi un siglo de la fundación el primer partido comunista cubano, se sabe que la organización no posee una historia digna de contar. La verdad sobre la expulsión de Julio Antonio Mella del Partido Comunista de Cuba

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

El médico, investigador y escritor César Reynel Aguilera  expresa: ¨Existió un partido comunista cubano, creado en 1919, que estuvo afiliado al Comintern. Fue una organización creada por Marcelo Salinas que no llegó a nada porque Salinas, que era anarquista, se desencantó del Bolchevismo cuando empezó a escuchar las noticias que llegaban desde Rusia sobre la forma en que los bolcheviques trataban a los anarquistas

Tengamos en cuenta que  el primer gobierno constitucional de Fulgencio Batista (1940-1944)  que es cuando Carlos Rafael Rodríguez y Juan Marinello fueron ministros sin carteras ( uno sustituyó al otro; no fueron ambos simultáneamente)  se llevó a cabo  durante la II Guerra Mundial donde hasta los EE.UU. se aliaron  a la comunista  Unión de Repúblicas Socialistas  Soviéticas  en la que mandaba el dictador genocida  José Stalin, para derrotar al eje Berlín-Roma-Tokyo.

El ¨palmacristi¨ (una sustancia que se ingería para evacuar los intestinos; es decir: un purgante) se usó como castigo  en muy contadas ocasiones durante los años de la década del 30 en que Batista, ayudado por José Eleuterio Pedraza,  era el ¨hombre fuerte¨,  pero no el Presidente de Cuba. En este blog pueden consultar todos los ejemplares de la revista Bohemia desde 1910 hasta el añp 2013 y comprobarán que en la anterior República (1902-1958) los periodistas tuvieron libertad de prensa salvo en muy contadas ocasiones y por muy breves períodos, después de los cuales podían publicar lo que  antes no se les había permitido publicar.

En entrevista a César Reynel Aguilera (CRA), autor del libro  El Soviet Caribeño. La otra historia de la Revolución Cubana,  por el periodista Felipe Lázaro (FL) se lee: 

FL:  Es curioso que ese intento de ocupación de ambos establecimientos militares fuese tachado por la alta dirigencia del PSP (casualmente reunida en Santiago de Cuba durante la acción fidelista) como una acción  del más puro blanquismo y  de pequeño burgués a su autor…  Aunque, después del estrepitoso fracaso militar, Fidel se rinde y. por suerte o destino, es apresado por el Teniente Sarría (militante del PSP)  que se niega a entregarlo a la soldadesca del oficial batistiano Chaviano y lo ingresa públicamente en el Cuartel, con lo cual le salva la vida. ¿Fue esta  dura condena pública del PSP, a la primera intentona militar castrista, una forma de desinformar a Batista y, a sus servicios de inteligencia, además de  negar toda participación en esa acción insurreccional?

CRAClaro que eso fue una maniobra de desinformación que, además, no les funcionó tan bien como ellos hubieran querido.

A mí me resulta muy difícil entender por qué hay tanta gente que acepta el contenido de esa declaración como una  prueba fehaciente de que los comunistas no estuvieron detrás de Fidel Castro. Estamos hablando de la misma organización que expulsó a Mella en 1926 y después se pasó décadas negándolo; del mismo Partido que en 1933 llamó a una huelga contra Machado y después se sentó a negociar con él; de los mismos comunistas que llamaron a Guiteras asesino y después colaboraron con él cuando se enfrentó a Batista; de los mismos ideólogos que en 1935 llamaron a Batista asesino y después, en 1938, hicieron alianza con él, de los mismos fanáticos que en 1939 celebraron el pacto Ribbentrop-Molotov y se opusieron a la guerra contra Alemania; pero que después, en 1941, llamaron a luchar en esa misma guerra para defender a ka URSS. La pura verdad es que, dado el historial de esa organización diciendo una cosa y haciendo otra, la famosa declaración contra Fidel Castro bien pudo haber sido lógicamente interpretada (o al menos debería serlo hoy) como codificante de algo que es exactamente contrario al enunciado.

Lo interesante del caso es que Batista, como buen conocedor que era de los comunistas, así lo hizo, y decidió ilegalizar al Partido, meter preso a unos cuantos militantes, cerrar el periódico Hoy, y deportar a una buena parte de la plana mayor de la organización. Es por eso que al final la maniobra de desinformación no les salió bien como ellos hubieran querido.

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Tomado de https://www.cubanet.org/

Casi un siglo de comunismo cubano

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A casi un siglo de la fundación el primer partido comunista cubano, se sabe que la organización no posee una historia digna de contar

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Por Tania Díaz Castro

25 de agosto, 2020

LA HABANA, Cuba. – El 15 de agosto pasado, vaya noticia, salieron cinco parrafitos sin firma http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2020-08-15/el-primer-partido-comunista-de-cuba-relevo-y-continuidad-1 en el periódico Juventud Rebelde. En esa nota, que recordaba la fundación del primer partido comunista de Cuba hace casi un siglo, el 16 de agosto de 1925, el nombre de Fidel Castro brillaba por su ausencia.

A este paso, es lógico pensar que, dentro de unos años más, aparezcan solo dos parrafitos recordándonos lo mismo, puesto que todo lo concerniente a aquella fecha tan controversial se ha olvidado. Recordemos que en 1925 ya se conocía la intransigencia de Stalin con su política de oportunismo, los conflictos internos de su partido, sus campos de concentración y sus millones de muertos.

Lo primero que descubrimos en esta nota de Juventud Rebelde son errores. El señor José Miguel Pérez y Pérez no fue el secretario general de aquel primer partido, sino un miembro más del grupo. Tampoco fue un partido que tuviera relación con el que fundara a finales del siglo XIX José Martí, que de comunista no tenía nada.

Otra falsedad en la que cae la nota es decir que el líder comunista Julio A. Mella había sido orientado por la dirección de su Partido a marcharse de Cuba y refugiarse en México, por temor a ser asesinado a manos de Machado. En realidad Mella marchó porque había sido separado del Partido, tras una huelga de hambre que hizo por iniciativa suya. Ya en México, según versiones más creíbles, fueron los propios comunistas de otros países, siempre en pugnas internas, quienes asesinaron a Mella.

A los pocos días de constituido, este primer partido comunista cubano comenzó a vivir en la más absoluta clandestinidad. Miguel Pérez fue considerado como “extranjero indeseable” y detenido por orden de Gerardo Machado, quien fue electo presidente por esos días y se mantuvo como enemigo de ideologías extranjerizantes. Luego, fue expulsado de Cuba hacia España, su país natal. Su historia terminó mal: acusado de organizar la resistencia contra el fascismo, fue condenado a muerte y ejecutado en 1936.

El partido comunista cubano no posee una historia digna de contar. Cuando los Estados Unidos le dan un ultimátum a Machado para que se marche de la Isla, el dictador, desesperado, les ofrece a los comunistas legalizar el partido a cambio de su apoyo, y los comunistas cometen el grave error de ceder, aun cuando la mayoría del pueblo quería la renuncia de Machado. El dictador huyó el 12 de agosto de 1933.

Durante el primer gobierno de Fulgencio Batista, en el cual este se pronunciaba por “una revolución verdadera” y los periodistas de la prensa libre eran reprimidos con aceite de ricino, el periódico Hoy de los comunistas fue legalizado, así como su Partido.

Es de destacar que, mientras Finlandia era invadida por la URSS, los comunistas Juan Marinello y Carlos R. Rodríguez se desempeñaban como ministros de Batista y Blas Roca estaba fundando la Revista Fundamentos. Por esa época aumenta el salario mínimo a 45 pesos cubanos al mes, Cuba compra oro por 22 millones de dólares para garantizar la moneda nacional, Batista establece relaciones diplomáticas con la URSS y es agasajado en Estados Unidos por el presidente Roosevelt.

Por último, bajo el triunfo revolucionario del castrismo, por los años 60 del siglo pasado, con sus miles de fusilados y presos políticos y una economía destruida, prácticamente desaparecieron los comunistas uno a uno en la llamada “microfracción”. Muchos de ellos salvaron sus vidas porque se exiliaron en Estados Unidos.

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Tomado de
http://www.desdecuba.com/articulos/9_01.shtml

Textos imborrables: El caso Mella

Nota de la redacción:
En la dirección de Internet www.cuba-urss.cult.cu investigadores cubanos han colocado 15 documentos relativos al caso en que Julio Antonio Mella fuera expulsado del Partido Comunista de Cuba a finales de 1925, tras la controvertida huelga de hambre que protagonizó al ser encarcelado. Hemos seleccionado para publicar en nuestra sección Textos Imborrables, la sentencia, una carta del Partido Comunista de Cuba dirigida al Partido Comunista de México, la Resolución sobre Cuba del Secretariado Político de la Internacional Comunista y la carta del PCC a la Internacional Comunista readmitiendo a Mella en el partido. Al final de esta selección indicamos los títulos de otros documentos que aparecen en este expediente, pero que no reproducimos aquí para no extendernos demasiado.

Documento Nr. 3: La Sentencia, En: RGASPI,
Fondo 495-105-2, folio 22

(enero 26)
(3-15 secr. i.p)

Los miembros del Jurado que firman abajo, proponemos al CCE del PCC la siguiente sentencia, en vista de los descargos hechos por el compañero Mella y habiendo investigado la verosimilitud de los extremos no probados plenamente en el acto del juicio, la siguiente

SENTENCIA

El compañero Julio Antonio Mella, miembro efectivo del Partido Comunista de Cuba y Secretario de Agitación y Propaganda en el CCE ha cometido faltas de: 1. indisciplina; 2. insubordinación a los acuerdos del CCE; 3. equivocación de las tácticas, nocivas a los intereses del Partido; 4. nexo personal con la burguesía y contra el proletariado y 5. falta de firme sentimiento de solidaridad.

El Jurado del Partido, designado por el CCE propone la siguiente pena, teniendo en cuenta para atenuarla, lo joven que es el compañero Mella en el Partido y la clase a que pertenece:

1. Separación total de toda actividad pública, por tres meses.

2. Separación de las actividades del PC por dos años, a contar ambas penas de la notificación oficial del CC al compañero.

3. Reconvención privada y pública. Ésta en la prensa del Partido y después de ser firme [sic] por las instancias superiores esta sentencia.

De lo cual damos veracidad:

Presidente del Jurado: A. Ruiz
Vocal: V. Felix
Vocal: J. Pedrín
Vocal: Rosky
Secretario del Jurado: Lucas Chacheiro

El Comité Central Ejecutivo aprobó la anterior sentencia en sus partes 2) y 3) reformándola en lo que se refiere a la primera en la siguiente forma: 1) Separación total de toda actividad pública por dos meses.
De todo lo anterior doy fe,
Por el Comité Central Ejecutivo del Partido Comunista de Cuba,
Francisco Pérez Escudero, Secretario General.


Documento Nr. 5: Carta del PCC a Rafael Carillo, secretario general del PCM del 23.03.1926 En: RGASPI, Fondo 495-105-2, folio 23

Rafael Carillo
Apartado 613
México

Habana, 23 de Marzo de 1926

Camarada Secretario del CC del Partido Comunista de México

Estimado camarada:

El CC del PC de Cuba, en junta celebrada ha considerado en todo su valor y consecuencia para el prestigio y auge de los ideales comunistas en Cuba, la labor que viene realizando desde vuestro país el Sr. Mella, expulsado de este P. En nombre de los deberes internacionales por que están vinculados los P. de la IC, pedimos a vosotros no olviden que el referido ex-militante es un perfecto y descarado saboteador de los ideales comunistas, a quien le tenéis que negar toda relación, y mucho menos ofrecerle tareas como si fuera un comunista acreedor a servir los ideales de los cuales ha renegado en Cuba vergonzosamente.

Nosotros estimamos y así lo hacemos comprender a los camaradas de México, que un PC por joven que sea y por modestos que resulten sus efectivos, ha de merecer siempre la atención, y sus comunicados han de considerarse que revisten toda la seriedad, cuya verdad y la honradez en los hechos, no deben ponerse en duda, y oír a un P. antes que la opinión de un líder extraviado que no descansa en sabotear, por infinitos medios, nuestra heroica labor; esto no quiere decir que neguemos a vosotros, apreciables camaradas, sus esperadas y sabias apreciaciones referentes al enojoso asunto; pero en la forma que se manifiesta el Sr. Mella, y de la que hace alarde como desautorizando nuestro legítimo y ineludible prodecer, parece a la vista de él y de sus amigos, que para desgracia del comunismo en Cuba, que vosotros apoyáis esa infame labor con el propósito de utilizar algunos miembros de este P., haciendo ver que es una cuestión personal, lo que a las claras se deduce que es un caso bien definido de tácticas y doctrina comunista, apareciendo también entre ellos, individuos que nada tienen de proletarios ni de comunistas, "que no han roto el puente aún“, que no sólo tratáis de desautorizar a dignos militantes, sino que con vuestra acogida cordial a un renegado comunista, hábil simulador, estáis despreciando internacionalmente a un PC digno de que se le enseñe y oriente en cuantos le sean necesarios; pero no merecedor a que lo obliguen hacer un ridículo papel ante las masas trabajadoras, inutilizándolo para crear un poderoso sector de combatientes disciplinados, ganando la confianza y la dirección del proletariado de este país.

El Sr. Mella se viene dedicando a solicitar de algunos organismos obreros que nada tiene de conciencia ni de espíritu de clase, ni son capaces de apreciar lo hecho por él, que le remitan copias de certificados que le acrediten que no es "traidor“, por lo que se ve, es una pregunta capciosa con que sorprende con su confusionismo, pretendiendo lograr de los Comités de Organizaciones indiferentes y enemigas del comunismo la patente de que no es "traidor", siendo nuestra acusación de oportunista y desertor y ahora, después del juicio del P., de un traidor de nuestras ideales, cuyas pruebas han de conocer por las cartas insultantes que nos ha remitido, negando suficiencia y honradez para juzgarlo, burlándose del P. para quien no tuvo valor de enaltecer con la rebeldía de un conciente revolucionario.

Además se dedica a escribir a individuos pretendiendo crear un núcleo mellista para inclinarlo contra el P., comenzando ya a verse los fatales intentos, así que, su labor es negativamente comunista.
También nos extraña como el Secretario del CC del PC de M. haya entregado al Sr. Mella el secreto confidencial de nuestra dirección, pues dicho individuo escribe a dicho lugar, siendo ustedes los únicos conocedores de la tal secreta dirección.

Así que, a reserva de enviarle copias de los documentos que acreditan al Sr. Mella como un perfecto y condenable renegado de nuestros ideales, el CC del PC de C., en nombre de los deberes internacionales, reitera a ustedes que consideren a Mella como un expulsado de nuestro P., a quien hay que tratar como tal, contribuyendo, con vuestra benévola acogida a que los individuos oportunistas no burlen de las tácticas y principios, base de nuestros Partidos y fundamento, de solidez internacional a que todos aspiramos. Quedando gustos y con deseos de oír vuestros oportunos consejos.

Fraternalmente,
Por el CC Ejecutivo
Secretario General


Documento Nr. 9: Fragmentos de la „Cuban Resolution” del Secretariado Político de la Internacional Comunista (Traducción al español) del 28 de enero de 1927.
En: RGASPI, Fondo 495-105-5, folios 14-21

Resolución sobre Cuba

(…)

4. El gobierno cubano, agente servil y ejecutor de las órdenes del imperialismo norteamericano, no puede permitir el desarrollo de un movimiento obrero revolucionario y de una organización anti-imperialista. Ha intervenido brutalmente contra organizaciones que han existido sólo unas pocas semanas, disolviendo a aquellas a las que no pudo corromper, deportando a los líderes, expulsando a revolucionarios extranjeros e ilegalizando al partido comunista. Las organizaciones obreras eran muy jóvenes y estaban poco preparadas como para resistir esta oleada de la reacción. El partido comunista se reorganizó a sí mismo en la ilegalidad, pero perdió contacto con las masas. Sólo la Liga Antiimperialista mostró signos de vitalidad al comienzo del período de represión, cuando tuvo éxito en realizar en torno a uno de sus líderes, Mella, que se declaró en huelga de hambre en la prisión, un vasto movimiento de protesta de las masas anti-imperialistas.

5. En el curso de este período de represión, se cometieron errores que pueden explicarse por la falta de preparación y la juventud del partido comunista y de la Liga Anti-imperialista. El individualismo era un peligro para el Partido Comunista de Cuba, debido al hecho de que tenía un origen doble en el partido: 1) la tradición de anarco-sindicalismo que se encuentra en los movimientos obreros de todos los países latinos, especialmente en los países que poseen una lengua y cultura española o portuguesa, y 2) la mentalidad de los intelectuales, especialmente de los estudiantes. Entre este último elemento, que ha jugado un importante papel en la Liga Anti-imperialista de Cuba, Mella se unió al Partido Comunista sin entender la necesidad de una disciplina colectiva estricta, especialmente en momentos en que las persecuciones policiales obligaban al partido a organizarse en la ilegalidad.

Por el otro lado, el Comité Central del Partido, con una visión correcta de contrarrestar el individualismo que, bajo las circunstancias existentes en el partido, podría conllevar el peligro de disolución, aplicó una disciplina estricta y a menudo mecánica, sin comprender suficientemente bien que en un partido joven, bajo las circunstancias que existen en Cuba, su papel era el de aplicar la disciplina con el objetivo de agitar a los miembros, y no de purificar al partido con una expulsión que le diera al partido un carácter sectario y que involucrara a un cierto número de elementos fuera del partido. El caso de Mella es característico de este doble error de los elementos intelectuales que se inclinan al individualismo, y del comité central del partido que, como reacción, se ha deslizado hacia el sectarismo.
No hay ninguna duda de que Mella actuó individualmente, y sin tomar en consideración al partido, el cual tuvo una tendencia a subordinarse a su personalidad, y que careció del espíritu de disciplina que deben tener todos los miembros del partido comunista. Pero la sanción de expulsión del partido no guarda relación ni con la importancia de su infracción de la disciplina, ni con las exigencias de la situación política, pues la tarea del partido comunista en ese momento no era sólo el protegerse a sí mismo contra el individualismo y establecer una firme disciplina interna, sino también, y sobre todo, la de mantener el contacto con las masas que habían sido movilizadas para la defensa de Mella, utilizar este vasto movimiento popular para el partido comunista, para su defensa y para su Liga Anti-imperialista. Si el partido hubiera reconocido estas tareas políticas esenciales, habría tratado este caso de infracción de la disciplina y de individualismo de Mella con más elasticidad, sin disminuir de ninguna manera su autoridad.

La rígida política seguida por el Comité Central tuvo una repercusión política contraria a aquello que el partido quería alcanzar. Lejos de hacer que Mella y sus amigos intelectuales de la Liga Anti-imperialista entendieran y aceptaran la disciplina, la expulsión de Mella dio lugar a manifestaciones repetidas de individualismo de parte de los elementos intelectuales en la Liga, y creó una situación de malas relaciones entre el partido comunista y la Liga Anti-imperialista, que Mella y sus amigos han intentado convertir en una organización rival del partido. También condujo a un aislamiento del partido comunista respecto de las masas populares pequeño-burguesas que apoyaban a la Liga Anti-imperialista e incluso de ciertas organizaciones sindicales que Mella logró exitosamente movilizar en su defensa. La política seguida en el momento actual por Mella y sus amigos, de convertir a la Liga en una organización rival del partido, es un nuevo error que pervierte el carácter que la Liga tiene que tener: una organización de masas anti-imperialistas, y que es dañina tanto para el desarrollo del movimiento comunista y el movimiento anti-imperialista, los cuales en los países de América Latina deben trabajar mano a mano, y no en organizaciones competidoras y rivales.

6. Pese a estos errores tácticos cometidos por el CC del PCC en este período, la Internacional Comunista enfatiza el hecho de que, bajo difíciles circunstancias, y sin conexión directa con ello, el PCC se ha empeñado en desarrollar una actividad comunista revolucionaria y en seguir las instrucciones de la Internacional. El ejecutivo de la Internacional Comunista reconoce que la causa del PCC con la IC no tuvo relación con sus intenciones, y después de oír a los representantes del PCC, el ejecutivo ha decidido admitir al PCC como una sección de la Internacional Comunista.

(…)

8. Como uno de los primeros pasos en su actividad, debe plantearse el problema del desarrollo de la Liga Antiimperialista en una organización de masas que incluya a obreros, campesinos, intelectuales y a la pequeña burguesía rural y urbana. Es absolutamente esencial reestablecer la relación normal entre el partido comunista y la Liga Antiimperialista, y resolver el caso de Mella y sus seguidores, tomando en consideración los requerimientos de nuestra política general en América Central en el momento actual. El CC permitirá su readmisión en el partido bajo la condición de que se someta a la disciplina.

(…)

Documento Nr. 10: Carta del PCC al EKKI: Comunicación sobre la readmisión de Mella en el Partido, del 29.05.1927. En: RGASPI, Fonds 495-105-8, folio 3

Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista

Copias: Secretariado Latino-Americano de la IC
Comité Central del PC de México,
c. Julio Antonio Mella

La Habana, 29 de Mayo de 1927

Compañero:

Hemos recibido la resolución de la Internacional recaída en la cuestión cubana, en la que se soluciona el "caso Mella". Se nos ordena reconsiderar nuestro dictamen confirmatorio de la sentencia impuesta por el juicio del Partido de fecha 10-13 enero de 1926.

El Comité Ejecutivo ha estudiado de nuevo el asunto y CONSIDERANDO: Que habiendo guiado al CCE del Partido Comunista de Cuba, en todo lo relacionado con la actitud del c. Julio A. Mella, un solo motivo y un solo fin: mantener el prestigio y la disciplina del entonces naciente Partido de Cuba, y estando ambos garantizados por nuestra afiliación a un organismo superior – la IC – que no permitiría se repitieran actos de igual o parecida índole a los cometidos por Mella, y pareciendo, asimismo, que el citado compañero, ha rectificado, por lo menos en el extremo de la disciplina, su manera de pensar y proceder, y no olvidando, desde luego, que debemos acatamiento a las instancias superiores del Partido.

RESUELVE: Dar entrada de nuevo en el Partido Comunista de Cuba, Sección de la Internacional Comunista, al c. Julio A. Mella, restableciéndolo en todos sus derechos y deberes de afiliado; haciendo constar que cada vez que se repitan las mismas condiciones con cualquier compañero, este CCE aplicará los fueros disciplinarios que le conceden los estatutos, las resoluciones y los precedentes de la IC de los Partidos hermanos.

Por el Comité Central Ejecutivo

G. Cortina
Secretario General

Otros documentos que aparecen en el expediente:

Documento Nr. 1: Dos cartas de Mella, que envió en diciembre de 1925 al CC del PCC y a uno de sus miembros.
En: RGASPI, Fondo 495-105-2, folio 34
Documento Nr. 2: Protocolo del juicio del PCC a Julio A. Mella.
En: RGASPI, Fondo 495-105-2, folios 13-22
Documento Nr. 4: Comunicación a la Internacional Comunista sobre la expulsión de Mella del partido.
En: RGASPI, Fondo 495-105-2, folio 48
Documento Nr. 6: Carta del PCC a los miembros del Comité Central del PCM del 31.05.1926 En: RGASPI, Fondo 495-105-2, folios 44-47
Documento Nr. 7: Carta del secretario general del Partido Comunista de los EE UU, Ruthenberg, al PCC del 15.07.1926
En: RGASPI, Fondo 515-1-635, folios 66-68
Documento Nr. 8: Fragmentos del Informe sobre el PCC del camarada Automayor, delegado del PCC en Moscú, del 31.12.1926
,En: RGASPI, Fondo 495-105-1, folios: 39-55
Documento Nr. 11: Carta de Mella a Willi Münzenberg del 06.05.1927.
En: RGASPI, Fondo 534-2-108/542-1-18, folio 19
Documento Nr. 12: Cartas de Victorio Codovilla al Secretariado Latinoamericano de la Komintern del 21.08.1928. Tema: el “Caso Mella”.
En: RGASPI, Fondo 503-1-19, folios 29, 32-33, 34
Documento 13: Carta del Partido Comunista de México, Sección Mexicana de la Internacional Comunista, Comité Central Ejecutivo, Secretaría, dirigida al Secretariado Latino de la Comintern, Moscú, URSS, del 14.06.1928
En: CEMOS, Fondo PCM, Caja 3, Exp. 17 y RGASPI, Fondo 495-108-84, folio 42
Documento 14: Tren Blindado, Nr. 1, editado por la Asociación de Estudiantes Proletarios, México D.F.
Documento 15: Circular No. 295. Urgente. Reservada. Al Comité Central del PCM. Dado en Moscú, 8 de julio de 1928
En: Archivo General de la Nación (México D.F.) AGN, Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales. Secretaria de Gobernación. Departamento Confidencial. Año 1928/Julio. Tomo I. (III. Internacional).


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