jueves, febrero 17, 2022

Premisas de la burguesía fidelista. Alejandro Ríos sobre Cuba: Las señoras de la burguesía fidelista tuvieron una responsabilidad grave en la aplicación de la llamada política cultural de la revolución. Lo sucedido en Humbolt 7 y la inocencia del fusilado Marquitos



Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Palabras ¨orientadoras¨ de la ya fallecida Edith García Buchaca, quién fuera una ideóloga del antiguo partido comunista cubano y una comisaria político-cultural poco después del fatídico 1 de enero de 1959: «La crítica a la obra intelectual, cuando se realiza contra el enemigo, contra el escritor o artista al servicio de las fuerzas imperialistas, contrarrevolucionarias, tiene que ser una crítica demoledora, no sólo por los argumentos, por su contenido, sino también por el lenguaje que se utilice, por su forma. Por el contrario, cuando la crítica se ejerce sobre la obra de un escritor o artista amigo, esta debe estar hecha en tono amistoso y no agresivo o despectivo». (Gilma, 2003, p. 191)

Edith García Buchaca y su esposo Joaquín Ordoqui, quien en un tiempo estuvo al frente del brazo armado del antiguo partido comunista cubano.

Gilman, C. (2003). Entre la pluma y el fusil. Debates y dilemas del escritor revolucionario en América Latina. Buenos Aires: Editores Siglo XXI.

***********************

Tomado de https://www.cubanet.org/

Premisas de la burguesía fidelista

*******

Las señoras de la burguesía fidelista tuvieron una responsabilidad grave en la aplicación de la llamada política cultural de la revolución

*******

Por Alejandro Ríos

16 de febrero, 2022

MIAMI, Estados Unidos.- En un segmento del documental Fiel Fidel, del realizador Ricardo Vega, que presenta el sonado juicio a Marquitos (Marcos Rodríguez), aparece Fidel Castro algo descompuesto y nada higiénico descargando su oratoria furibunda contra el acusado de delatar a los llamados mártires de Humboldt 7.

Es ahí cuando el dictador afirma que han hecho una revolución “más grande que nosotros mismos”, y luego trata de articular su perorata alrededor de la llamada Ley de Saturno para concluir que la revolución no se come a sus hijos, y ningún simpatizante de la misma ha sido injustamente castigado o fusilado.

La cámara recorre a la camarilla del régimen que ha sido obligada a concurrir al circo judicial, y llama la atención cómo la esposa del presidente Osvaldo Dorticós, una dama gruesa y emperifollada, se abanica desesperadamente.

Ambos tratan de disimular ante las cámaras la perturbación que les causa aquel militar desencajado, de gestos delirantes, en lo que se supone sea una declaración legal.

En la misma fila figuran dos de los más rastreros personajes provenientes de organizaciones comunistas que crecieron al amparo de la república a la cual luego ultrajaron, Carlos Rafael Rodríguez y Raúl Roa.

Los dos se las daban de intelectuales de izquierda, aunque provenían de ensueños burgueses que seguirían disfrutando en complicidad con aquel guerrillero violento y voluntarioso, al cual temerían por el resto de sus vidas infructuosas.

En un breve plano, Marquitos, de cuello y corbata, tal vez imaginando la cercanía de la muerte, mira al vacío con la boca entreabierta.

Qué pensaría durante los comienzos de la tormenta que se avecinaba aquella parte de la casta burguesa, facilitadora del ascenso del tirano al poder, al ver cómo la civilidad se deterioraba a pasos agigantados y ya no había manera de parar al causante de aquella barbarie que les sobrevendría.

Personajes como Roa y Rafael Rodríguez se acomodaron y en ocasiones hasta tuvieron la condescendencia de defender a antiguos conocidos en desgracia. Eso sí, vivieron mejor que la burguesía de donde procedían porque ya no les preocupaba la “plusvalía”, con todas las necesidades y caprichos personales cubiertos por redes de satisfacción y abastecimiento que los mantenían, paradójicamente, distantes de la morralla “verde olivo”.

Se alega que Carlos Rafael Rodríguez contaba con una suerte de privilegios de bienes raíces controlado por un “comandante de la revolución”, donde iba alojando a sus amantes, quienes luego, si la relación terminaba, se quedaban con las mansiones.

Valga la pena recordar la anécdota que refirió su pariente exiliada en los Estados Unidos, Silvia Morini, durante la presentación en Miami del documental Our House en Havana, donde contó cómo fue a verlo en su lecho de enfermo, poco antes de fallecer, y le dijo furiosa luego de haber visto la decadencia de La Habana: “¿Pero esta es la porquería de revolución que ustedes hicieron?”

La parte femenina de la burguesía fidelista se fue abriendo paso en el sector cultural principalmente, con la excepción de un círculo político muy cercano al régimen integrado por la poderosa Celia Sánchez, la persona más leal al dictador, Haydée Santamaría, que dirigió Casa de las Américas con mano de hierro, y Vilma Espín, a quien le inventaron la llamada Federación de Mujeres Cubanas y fuera la mofa del machismo en el poder, sin que ella lo supiera.

Valga aquel momento memorable de la ensimismada Espín cuando un periodista de Miami la interrogara con preguntas indiscretas durante un evento en los Estados Unidos y ella le advertía, zorruna, que podía ser castigado si se seguía comportando de tal modo.

Las otras burguesas fidelistas, con residencias, apartamentos y costumbres propias de su clase, pero en el estercolero que el castrismo había convertido al país, se presentaban a los eventos “emprendadas” con la joyería artesanal más rimbombante, en batones de “telarte” o ropas traídas de los viajes al extranjero que eran frecuentes, así como con atuendos enviados por familiares condescendientes viviendo en Miami o Nueva York.

Marcia Leiseca, quien debió lidiar con la andanada de la generación contestataria de artistas visuales de los años ochenta, fue perdiendo su influencia hasta que el nuevo comisariado que encabezó Abel Prieto la destronara de Casa de las Américas, donde había encontrado refugio.

Nisia Agüero, que ocupó durante años los destinos del Fondo de Bienes Culturales, sitio de un campante trapicheo de obras importantes de pintores cubanos, sacadas al extranjero por personas inescrupulosas, ya casi frisa los 90 años. Una nota oficial la presenta con eufemismos profesionales que causan pavor: “Iniciadora del trabajo social, la reeducación y el trabajo comunitario”.

Gilda Betancourt Roa, protegida por uno de sus apellidos, tal vez sea el epítome de la burguesa fidelista y la improvisación que todas las otras padecieron, buscando el nicho en una farsa dictatorial de la cual fue una notable cómplice desde diversas responsabilidades como la Dirección de Divulgación del Ministerio de Cultura, la  revista Revolución y Cultura, donde debió aplicar la censura en más de una ocasión, y eventualmente en ese engendro de la inutilidad doctrinaria que es el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello.

Todas estas señoras de la burguesía fidelista tuvieron una responsabilidad grave en la aplicación de la llamada política cultural de la revolución, de prohibiciones y otras tribulaciones.

Se disiparán con ese cargo de conciencia si les queda dignidad. El daño que prodigaron, perfumadas y bien vestidas, en lo que sus coterráneas compraban la mediocre mercadería socialista por la libreta de racionamiento, será parte de nuestra “historia universal de la infamia” con la caída inevitable del castrismo.

***********

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano


Esto no es ¨más de  lo mismo¨ respecto a lo que aparece en  la versión oficialista CASTRISTA, la cual pueden leer, por ejemplo, haciendo click  AQUÍ.
*****************
Algunos apuntes y señalamientos sobre los hechos sangrientos ocurridos el 20 de marzo de 1957  en Humbolt 7


Edificio de Humbolt 7. Foto tomada en Ciudad de México en 1956 donde aparecen Fructuoso Rodríguez, Joe Westbrook, Faure Chomón y Juan Nuiry, el cual sin ser miembro del DR fue invitado a México por José Antonio Echeverria;    se dice en el video (en el instante 1:09:45) de este post que era un infiltrado de Fidel dentro del Directorio Revolucionario.

Por Pedro Pablo Arencibia
16 de mayo de 2020


Estos son sólo algunos apuntes y señalamientos sobre los hechos  ocurridos en el edificio, enumerado  con el  número 7,  de  la  calle Humbolt; lugar muy populoso y céntrico  de la   ciudad de La Habana por estar  ubicado bastante  cerca de las importantes arterias de Malecón, Infanta y la Calle 23 de El Vedado.   Estos  apuntes y señalamientos fueron  motivados por los siguientes comentarios que leí en un artículo publicado en un importante sitio de noticias y de asuntos cubanos y a los cuales les añadiré algunas imágenes: 


10 Mayo 2020 - 23:12 CEST
Pamela Landy
Y digo más, según la lectura: Cuando acusaron al tal Marquitos, dio la casualidad que enviaron a Faure Chomón como Embajador de Cuba ante la Unión de República Socialista Soviéticas, mientras que Raúl Díaz Argüellez asumía la Jefatura de la Policía Nacional Revolucionaria.

Ese libro de Ventura no tiene desperdicio... no se salva ni el gato. Ahí se explica exactamente desde los sucesos de Humbold 7 hasta la operación contra Frank País en Santiago de Cuba... y sus culpables y promotores Haydeé Santamaría y Armando Hart. Ofrece más detalles señalando claramente a Vilma Espín Guillois como la prima delatora absoluta.

Saludos, Pam Landy
***********
Profile picture for user Pamela Landy
10 Mayo 2020 - 23:03 CEST

Pamela Landy
En su libro de "Memorias", el Tte Crnel Esteban Ventura, entonces jefe policial, destruye todas las tesis de los actuales sátrapas, atribuyendo ser promotor de los sucesos de Humbold 7 al finado Raúl Díaz Argüellez. Este tuvo una reunión personal con Ventura y Faure Chomón en el apartamento 4 del edificio de la calle Carlos III número 902, esquina a Espada. Chomón casi exigió a Ventura que tenía que asegurarles que Serviá, Machado, Wesbrock y Fructuoso Rguez tenían que morir. De lo contrario se sabría que ellos tenían que ver con el chivatazo. A esa reunión se asistió más tarde -siempre según el relato de Ventura Novo- el Brigadier Hernando Hernández, Jefe de la Policía.

Cuenta Ventura que Hernando personalmente dirigió el operativo, mientras él, Chomón y Díaz Argüelles se mantuvieron en el apartamento pegados a la radio. Posteriormente Ventura acudió a la Casa de Socorro de la calle San Lázaro a comprobar la muerte de los cuatro. El caso Humbold 7 ocupa todo el capítulo XLV del libro

************
10 Mayo 2020 - 22:15 CEST
PicadillodeSoya
El caso Marquito fue manipulado descaradamente por la rata de Fidel Castro para quitarse de arriba a unos cuantos comunistas de la vieja guardia,no entiendo porqué DDC da por hecho que Marquito fue el delator y usa el mismo lenguaje de la dictadura para referirse a los hechos de Humboldt 7, Masacre, en Humboldt se ocultaban algunos miembros del Directorio que habían intentado asesinar al General Fulgencio Batista,cuando fueron por ellos le dispararon a la policía y estos respondieron también con disparos,murieron como lo que fueron:Terroristas.

Sobre los anteriores comentarios  diré que:


I) Algunas fuentes dicen que Raúl Díaz Argüelles  y Faure Chomón fueron sacados del apartamento de Humbolt 7  tiempo antes de que miembros de la Policía Nacional irrumpieran en  el edificio de Humbolt 7 y mataran a:  Fructuoso Rodríguez, Juan Pedro Carbó Servíá, Joe Westbrook  y a José Machado Rodríguez,  los cuales eran cuatro altos miembros del Directorio Estudiantil que estaban escondidos en ese lugar por su 
relación con el asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957,  aunque Esteban Ventura Novo pensaba que  Carbó Serviá  se encontraba fuera de Cuba.  Se cree que al estar  Raúl Díaz Argüelles  vinculado de cierta  manera al Partido Socialista Popular (PSP) y  el  PSP conocer  la denuncia de ¨Marquitos¨,  o de cualquier otra persona,  a la Policía Nacional  lo sacó de ese edificio  para salvarlo junto a Faure Chomón. También cabe la posibilidad que el PSP haya promovido esa denuncia (ya sea por medio de ¨Marquitos¨, de Raúl Díaz Argüelles, de Chomón o de cualquier otra persona) para descabezar  casi totalmente al Directorio Revolucionario y así promover a  esas posiciones  a personas  menos anticomunistas  o más dóciles o comprables (por ejemplo: Faure Chomón)  y con ello  fortalecer  la figura del caballo al que ellos habían apostado después de haberlo reclutado, entrenado y apoyado: Fidel Castro Ruz,   con el cual el PSP había hecho un supuesto  pacto el 10 de noviembre de 1956 en México,  según se lee en el libro Terror Castrista, de Alejandro Prieto Blanco. En la pequeña biografía de Osvaldo Sánchez Cabrera, uno de los operativos más  importante del Comintern y de la KGB que había en Cuba,  que fue  publicada en Cuba se lee que Osvaldo Sánchez se reunió con Fidel Castro en dos ocasiones en México.
***********
I) Al menos tres de las personas del Directorio refugiadas en Humbolt 7 eran ¨de armas tomar¨,  ya que habían promovido y  protagonizados hechos sangrientos y, al menos dos de ellos, estaban armados en el momento de la irrupción de la Policía Nacional en Humbolt 7, pues en la antibatistiana sección en Cuba de  la revista Bohemia y concretamente en la correspondiente  al 28 de abril de 1957,  se lee que, al menos, dos de los cuatro que estaban escondidos, en ese momento,  en el apartamento  tenían pistolas; Joe Westbrook  estaba al tanto  y hasta quizás promovió acciones violentas y sangrientas del Directorio Revolucionario por el lugar que ocupaba en la dirección del DR. Joe Westbrook  participó  en el llamado asalto a Radio Reloj, donde se le disparó al control maestro de la emisora después de concluir el llamado de José Antonio, el cual no sólo fue cortado por la planta retrasmisora de Arroyo Arenas,  sino que se trasmitíó cuando aún no había comenzado el asalto al Palacio Presidencial, lo  cual alertó a deteminadas patrullas policiales y del SIM; veamos lo que se dice en la sección en Cuba respecto a las armas que portaban ¨Machadito¨ y Fructuoso Rodríguez



Un amigo mio que era cuando la lucha contra el dictador Fulgencio Batista miembro de la jefatura provincial del Directorio Revolucionario me narró el impacto que tuvo en él unas palabras que les dijo en una reunión Fructuoso Rodríguez, el cual visitaba esa provincia como miembro de la jefatura nacional del Directorio Revolucionario; esas palabras lo hicieron desilucionarse de la lucha pese a que no la abandonó totalmente de manera drástica ya que podía serle mortalmente fatal.


 (Policías resguardándose y respondiendo a los disparos que  salían de edificios de la Universidad de La Habana durante una protesta en contra del gobierno de Fulgencio Batista. Dos  de esos edificios era el de Ciencias Comerciales y el de  Farmacía ya que  son los que da mejor posición y ángulo para disparar hacia la calle San Lázaro.) 

(Conrado Carratalá abandonando la Universidad de la Habana despues de un  registro en busca de armas.)

Fructuoso Rodríguez les dijo en esa reunión  que para dinamizar la lucha en la provincia era necesario que en las manifestaciones estudiantiles hicieran lo que ellos hacían en La Habana: cuando ellos convocaban a una manifestación frente a la Universidad de La Habana, a la  quema de gomas de autos  para obstruir el tránsito de los vehículos, o a otra acción que alterara el orden ciudadano,  situaban a un tirador en uno de los edificios de la Universidad cercanos a la manifestación o protesta  (en el edificio que era de Ciencias Comerciales y/o el de Farmacia en aquel entonces) de tal manera que quedara frente a los policias que se situaban frente a la manifestación o protesta. En un momento determinado y cuando ambas partes estaban con los ánimos soliviantados por los gritos ofensivos de la parte adversaria, el tirador, o los tiradores ocultos, disparaba en contra de uno de los policías. Los policías al ver caer herido a uno de sus compañeros reprimian con mayor dureza a la manifestación, llegando hasta a disparar contra la misma. Eso hacía la lucha más ¨dinámica´y violenta y en los noticieros que cubrían la manifestación sólo se veía a los policías disparando hacia donde estaba la manifestación. Hago la observación de que por la Reforma Universitaria que le daba autonomía a las universidades, los cuerpos armados de la República tenían prohibida la entrada en las universidades cubanas, aunque en muy pocas ocasiones sí lo hicieron; eso duró hasta que el Castrato tomara el Poder.

En Cuba ese tipo de iniciativa no era nueva: cuando la lucha contra el dictador Gerardo Machado, el Directorio Estudiantil de aquella época se reunió y planteó que había que ¨poner un muerto¨ para que la lucha se hiciera más fuerte contra Machado;  finalmente el muerto¨ lo puso¨ en esa manifestación Rafael Trejo al fajarse con uno de los policías que reprimian esa manifestación. También se dice que Fidel Castro fue el que disparó desde el edificio López Serrano ( situado cerca de Línea y L ) contra un policia cuando Eddy Chibás estaba ya al convencer a la policía que la manifestación a la que había convocado era realmente pacífica y que no se producirían disturbios por parte de los manifestantes. A Fidel Castro tal parece que le agradó esa manera de proceder y cuando tomó el poder situó en zonas de beligerancia armada a maestros y brigadistas portadores en sus cuadernos de alfabetización de mensajes políticos a favor del Castrismo para que al calor de la lucha y de las miserias humanas (que las había y hay en todas las partes contendientes aunque sean de manera ampliamente minoritaria) aparecieran los muertos y mártires que lo ayudarían a que una mayor parte del pueblo se pusiera a su lado.
************
Más detalles en:



Pero quizás  algo más  cercano a lo sucedido realmente esté en  varios videos del canal de youtube de Karlitomadrid 

Parte I

Parte II

Parte III

y  en el blog El cuartel de Sejano:


Algunas consideraciones sobre el artículo ¨Mártires de Humbolt¨; ¿Un caso criminal de celos por despecho?¨
https://elcuarteldesejano.blogspot.com/2017/11/sobre-el-articulo-de-humboldt-7-un-caso.html

Mártires de Humbolt, ¿Un caso criminal de celos por despecho? (Parte I)
https://elcuarteldesejano.blogspot.com/2018/03/martires-de-humboldt-7-un-caso-criminal.html

Mártires de Humbolt, ¿Un caso criminal de celos por despecho? (Parte II)
https://elcuarteldesejano.blogspot.com/2017/11/un-caso-criminal-de-celos-por-despecho.html

Mártires de Humbolt, ¿Un caso criminal de celos por despecho? (Parte III)
https://elcuarteldesejano.blogspot.com/2017/12/de-humboldt-7-un-caso-criminal-de-celos.html

Mártires de Humbolt, ¿Un caso criminal de celos por despecho? (Parte IV)
https://elcuarteldesejano.blogspot.com/2018/04/martires-de-humboldt-7-un-caso-criminal.html

Mártires de Humbolt, ¿Un caso criminal de celos por despecho? (Parte V)
Aparece nuevamente la parte IV

Mártires de Humbolt, ¿Un caso criminal de celos por despecho? (Parte VI)
Aparece nuevamente la parte IV


 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

viernes, diciembre 17, 2021

Luis Cino desde Cuba: Los mandamases cubanos siguen apostando por el estalinismo

 Tomado de https://www.cubanet.org/

Los mandamases cubanos siguen apostando por el estalinismo

******

Que los mandamases de la continuidad fidelista mantengan su apuesta por el estalinismo es otra evidencia de que en el seno del régimen ha logrado imponerse el sector más retranquero, ortodoxo e inmovilista

******

Por Luis Cino

17 de diciembre, 2021 

LA HABANA, Cuba. — En el más reciente Pleno del Partido Comunista de Cuba (PCC), los mandamases de la Isla insistieron en la importancia de la enseñanza del marxismo-leninismo. Esto, más que preocupar, asusta, porque ese marxismo-leninismo que es el referente de los mandamases no es otra cosa que el estalinismo.

El que acuñó el término “marxismo-leninismo” fue José Stalin. El estalinismo no fue una desviación del marxismo-leninismo, como algunos pretenden hacer ver, sino su máxima expresión. Lo que hizo Stalin, como sucesor de Lenin, fue concretar y llevar a la práctica las interpretaciones arbitrarias, descontextualizadas y distorsionadas que de la teoría marxista había hecho Vladimir Ilich, creador de la dictadura comunista burocrática- militar que se hizo llamar “dictadura del proletariado”.

A ese marxismo-leninismo del dogma y los miedos pretenden remitirse los mandamases en la hora más difícil para su régimen de más de 62 años que se empeñan tozudamente en mantener a flote, así haga agua por todas las vías y siga perdiendo la arboladura.

Que los mandamases de la continuidad fidelista mantengan su apuesta por el estalinismo es otra evidencia de que en el seno del régimen ha logrado imponerse el sector más retranquero, ortodoxo e inmovilista, ese que ha obstaculizado las reformas.

Hundiéndose, con el agua llegándoles a las narices, los mandamases han tenido que hacer, a regañadientes, retoques –actualizaciones las llaman ellos– a sus políticas económicas, pero siguen tercamente aferrados a la planificación centralizada y la hegemonía de la empresa estatal socialista, sin importarles que estas recetas  hayan probado su ineficacia y fracasado estrepitosamente, una y otra vez, durante seis décadas.

Para el capitalismo de Estado militarista del neocastrismo nada mejor que el unipartidismo, la unanimidad forzosa  y la represión irrestricta del menor disenso. Y todo ello, cerrazón ideológica mediante, envuelto en una mal formulada retórica socialista. De la peor, al estilo soviético.

Al socialismo verde olivo solo le quedan recetarios fallidos y consignas gastadas a las que los actuales mandamases se aferran, como el pintor a la brocha cuando le quitan la escalera.

¿Qué cabe esperar ahora que llaman a “reforzar el trabajo político-ideológico con las masas”? ¿El regreso de los manuales del marxismo chato y basado en un par de fórmulas fáciles de memorizar  de la Academia de Ciencias Soviética? ¿La reimpresión de aquellos libros hechos por la Dirección Política de las FAR que se utilizaban como libros de texto escolares para la enseñanza de la historia de Cuba?  ¿La vuelta de las Escuelas Básicas de Instrucción Revolucionaria? ¿La creación de cientos de filiales de la Escuela Ñico López?

¿Pretenderán los panzudos mandamases hablarle de la concepción dialéctica de la historia a este pueblo agobiado por el hambre, la escasez y los abusos?

Recientemente, Miguel Díaz-Canel, en su cuenta de Twitter, imploró a Fidel Castro que le hable. Quien quita que suceda un milagro y el Máximo Líder le responda. Pero en vista de los desaciertos en su desempeño,  que no se asuste el actual presidente de la república  y primer secretario del Partido Comunista si el difunto le suelta un regaño.

Se me ocurre que pudiera ser como el chaparrón que le echó el 13 de marzo de 1962, durante un acto en la escalinata de la Universidad de La Habana, al capitán Fernando Ravelo, de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI).

En aquella ocasión, Fidel Castro, que quería ser más grande que Lenin y Stalin juntos en la reinterpretación del marxismo, bramó: “¿Cómo esta manera de pensar puede llamarse marxista? ¿Cómo esta clase de fraude puede llamarse socialismo? ¡Qué miopía, sectarismo, estupidez y sentido retorcido! ¿Qué están queriendo hacer con esta revolución? ¿Transformarla en una yunta de bueyes o en una escuela de títeres?”

¡Qué diría el Comandante hoy cuando sus temores se han materializado –y de qué manera– en el grotesco gobierno  de sus continuadores!

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

domingo, agosto 22, 2021

Miguel Sales Figueroa sobre Cuba: El trilema de Miguel Díaz-Canel . Un ejemplo de nuestros días del gatopardiano del Castrismo: Díaz-Canel sacrifica supuestamente al Primer Ministro Marrero y pone al General de Brigada Luis Alberto López-Calleja, Presidente de GAESA, contra las cuerdas

 
El trilema de Díaz-Canel

Por Miguel Sales Figueroa

Málaga, 21 agosto, 2021

Empiezo por la conclusión, como es debido: el régimen comunista de Cuba está acabado. El final llegará tarde o temprano, pero no en cuestión de siglos sino de meses. Las protestas del 11 de julio pusieron de manifiesto la auténtica opinión de miles de personas, que hasta ese momento habían aceptado el simulacro de adhesión que todo sistema totalitario impone a sus súbditos y que en la Isla se traducía en marchas del “pueblo combatiente”, campañas contra esto y lo otro, aplausos entusiastas a los discursos machacones de los “dirigentes” y colas interminables para adquirir los productos más elementales.

El destino del gobierno de Díaz-Canel y sus mentores del PCC y del generalato senil que lo tutelan, está escrito por su incapacidad para solucionar los problemas profundos del país. Por muchos arbitrios y malabares que intenten, los jerarcas de La Habana no serán capaces de conseguir más petróleo, ni de mejorar la atención sanitaria, ni de aumentar la productividad agrícola para dar de comer a la gente, ni de salvar el turismo a medio plazo, ni de incrementar las remesas, ni de expulsar a una parte apreciable de esos millones que ya no aguantan más opresión. No hay más venezuelas, ni más visados, ni más papirricos a la vista. 

Por supuesto, a ese final anunciado se puede llegar por varios caminos, que entrañarían efectos diversos. En aras de la sencillez, voy a resumir las opciones de Díaz-Canel y su equipo en tres métodos: El fidelista, el gatopardiano y el checoslovaco.

El método fidelista consiste en fusilar a varios miles de compatriotas, encarcelar a algunos millares más y empujar al exilio al resto de la oposición. Esa fue la fórmula que los hermanos Castro y sus secuaces aplicaron a rajatabla entre 1959 y 1962, con notable eficacia. Claro que ahora ni la sociedad cubana ni el contexto internacional son los mismos de entonces. Castro había inventado el socialismo dependiente y sobrevivió contra viento y marea, pero el modelo entró en crisis terminal a finales del siglo XX. Sin un valedor como la Unión Soviética, dispuesto a pagar lo que sea y apechugar con las consecuencias, la tarea parece misión imposible.

La fórmula gatopardiana, como su nombre indica, procede del consejo que el Príncipe de Salina transmite a su sobrino en la célebre novela de Lampedusa: “cambiarlo todo para que todo siga igual”. Su traducción cubana son las reformas cosméticas que el gobierno anuncia ahora cada cierto tiempo, las cajitas de croquetas y otras limosnas que reparte entre las clases populares, la campaña de visitas a los barrios y la propaganda que despliega en los medios de comunicación. Las autoridades reconocen que hay problemas, pero todas niegan que la responsabilidad sea suya y proclaman que las soluciones llegarán con la “reafirmación de los principios revolucionarios” y el voluntarismo -el mismo bálsamo de Fierabrás que han venido aplicando durante 60 años.  

Queda el método checoslovaco, que carecía de guion, pero que lo fue componiendo ad hoc, a medida que el sistema estalinista se deshacía. Primero los opositores se echaron a la calle y exigieron al gobierno que respetara los derechos humanos. Tras varias huelgas y manifestaciones, las autoridades fueron cediendo y terminaron por convocar elecciones pluripartidistas con garantías democráticas. En seis meses, el Foro Cívico y sus aliados obtuvieron la mayoría de los votos y pasaron a gobernar el país. La transición fue casi incruenta y el partido comunista, aunque minoritario, siguió existiendo sin que nadie lo hostigara. Fue la llamada Revolución de Terciopelo, que llegó a buen puerto a pesar de las atrocidades que el gobierno pro soviético había cometido desde 1948.    

Si Díaz-Canel y sus ministros optan por cualquiera de las dos primeras fórmulas, corren el grave riesgo de provocar un estallido social violento, que pondría en peligro no solo sus cargos y privilegios, sino incluso sus vidas y las de sus allegados. El tercer camino, el de la negociación y la transición pacífica, parece el más sensato. Unas elecciones pactadas con la oposición, con garantías de participación plural, acceso equitativo de todos los candidatos a los medios de comunicación y supervisión de la comunidad internacional, serían los instrumentos más racionales y provechosos para salir de la crisis terminal del comunismo e inaugurar una nueva etapa de la vida nacional. 

Pero no hay que acariciar demasiadas ilusiones. Por desgracia, hasta ahora la evolución de la nación cubana ha estado marcada por la violencia, esa comadrona de la Historia. 

***********

Tomado de https://www.cibercuba.com/

Díaz-Canel sacrifica a Marrero y pone a López-Calleja contra las cuerdas, pero...

*******

El Consejo de Ministros de Cuba es una fosa común de cadáveres palucheros como el propio Marrero, Lázaro Álvarez, Alejandro Gil, José A. Portal Miranda, Alpidio Alonso, Ydael Pérez Brito y Manuel Sobrino, y con enfermos graves como Rodrigo Malmierca, manager del import/export de atraco y financiación ONU y Bruno Rodríguez, aquejado de pinochitis aguda.

*******

Cubanos por el Mundo - Live

Agosto 22, 2021

#CubanosporelMundo #Cuba #HolaOtaOla

Otaola tras rebelión de los médicos cubanos: "Me siento orgulloso de los medicos cubanos"


*******

Por Carlos Cabrera Perez

 19/08/2021

El partido comunista mató al primer ministro Manuel Marrero por su estúpida arremetida contra médicos y sanitarios cubanos con una portada de Granma que pasará a la historia de la bronquitis aguda del tardocastrismo, poniendo contra las cuerdas al cuestionado zar financiero Luis A. Rodríguez López-Calleja, dejándolo sin cortafuego, en medio de la mayor crisis de legitimidad política de Miguel Díaz-Canel y su equipo.

La andanada comunista es artillería reactiva porque cuestiona directamente a un miembro del Buró Político y primer ministro, dejándolo a los pies de los caballos, e indirectamente, a otro de sus integrantes, que nunca da la cara, pero es uno de los mayores responsables del desastre cubano por su avaricia, insolidaridad, autoritarismo e inmadurez política, que sigue jugando a las candelitas ,pese a que camina sobre fuego abrasador.

El penúltimo invento de la factoría GAESA consiste en filtrar que en octubre vuelven los canadienses y que sus turoperadores y líneas aéreas están apostando nuevamente por el mercado cubano; en esa prolongación agónica de la esperanza infundada como táctica de supervivencia, desconociendo los pronósticos claros de no recuperación turística hasta dentro de cuatro años, las características del viajero canadiense y la actualidad política de esa nación norteamericana.

A Cuba solían viajar jubilados y trabajadores canadienses; los turistas ricos van a Miami y otras playas del Caribe con mejor oferta y calidad de servicios; Canadá está inmersa en el prólogo de una contienda electoral, donde liberales y conservadores no tienen asegurada la mayoría absoluta, y hasta el fiel Trudeau empieza a estar harto de las maniobras de La Habana, con quien ha sido exquisito en el trato, pese a la agresión de los ataques sónicos contra sus diplomáticos, que ahora litigan contra su estado.

El embullo canadiense fue la causa de la grotesca pose del doctor Durán en su comparecencia de este miércoles, cuando apareció casi sonriente y diciendo: ya vamos saliendo, pese que debió informar de 84 muertos mas y 8.666 nuevos contagios; el problema del optimismo revolucionario es que carece de base científica y lógica, y consiste en suplantar la realidad con entusiasmo, aunque con actos fallidos como esa frase sobre la salida, que tiene sabrosa lectura.

Canadiense, esta es tu casa, será la consigna de orden, de aquí a otoño y para la que deberían rescatar a aquella jacarandosa funcionaria del Ministerio de Turismo, Bárbara Cruz, como voz segunda de Durán en sus ruedas de prensa diarias y les ponga sabor porque es una compañera que sabe mucho de seguridad alimentaria y potencia médica, como demostró en aquella fantasiosa e irresponsable comparecencia.

López-Calleja ha puesto fácil a sus adversarios internos vincular su travesía a los latidos del corazón de su ex suegro, al que deberá cuidar como gallo fino porque muerto Raúl Castro, sus horas estarán contadas, al carecer de respaldo popular, no controlar provincia o territorio para negociar cuota de poder y los millones de dólares que maneja no son suyos y nada más débil que un administrador de fortuna ajena en medio de una guerra entre clanes.

Su inclusión en el Buró Político, que fue una carambola de Raúl Castro, junto con la sustitución de Polo Frías por López Miera el sacrificio de generales como Espinosa Martín y Quintas Solá y la entronización de sicarios prosirios en los principales mandos, fue el principio del fin de Gallito ronco que -hasta ese momento- no tenía responsabilidad política y era invisible para la mayoría de los cubanos, incluidos miembros del Comité Central del partido comunista, del gabinete ministerial y la Contraloría.

La intención de Raúl Castro no era joderlo, sino posicionarlo como posible relevo de Díaz-Canel al frente del partido y el estado, pero toda sucesión dinástica está sujeta siempre a las condiciones objetivas, equilibrio entre adversarios y, fundamentalmente, a la voluntad popular, incluso en una dictadura como la cubana, que acumula derrotas notables.

El primer semestre de 2021 se ha llevado por delante al tardocastrismo con sucesivos reveses: Tarea ordenamiento; tiendas en dólares norteamericanos para un mercado empobrecido y dependiente de la emigración, marginando a un notable número de ciudadanos sin acceso a la divisa del enemigo, que debe comprarla a 60x1 en el mercado irregular; congelamiento de los depósitos en dólares y recogida del CUC, siempre a favor del régimen y en contra de los ciudadanos; desastroso manejo del coronavirus, resistiéndose a cerrar fronteras y una feroz carencia de medicinas y oxígeno; anteponiendo la guapería política y los intereses extractivo de la casta dominante a los del pueblo, precios topados si y después no que provocaron más hambre; y el egoísmo suicida de López-Calleja negándose a parar la construcción de hoteles de lujo, mientras cubanos morían, mueren y morirán por hambre y enfermedad.

Hasta aquí, algunos miembros del Buró Político y militantes podrían compartir el análisis con sus lógicos matices, pero esa es la lectura más conveniente para sus intereses, intentado despolitizar la crisis, atribuyéndola a la economía y a las sanciones norteamericanas, de ahí el reparto de mayores cuotas de limosnas en San Antonio de los Baños, La Güinera, San Isidro, Palma Soriano, con las donaciones de urgencias recibidas, pero la agonía tardocastrista tiene componentes políticos insoslayables.

Garrafal error de Inteligencia política con Estados Unidos; descomunal pifia de la Seguridad del Estado frente a la nueva oposición como los movimientos San Isidro, 27N y la rebelión del 11J; la debilidad del ministro del Interior es de tal calibre, que el general retirado Fabián Escalante Font le metió un sonoro conteo de protección en Cubadebate y el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés, volvió a Palma Soriano a entregar la Orden por el Servicio Distinguido a dos caballitos de tráfico, desautorizando públicamente a la Contrainteligencia de Santiago de Cuba y sin que se conozca el acuerdo preceptivo del Consejo de Estado.

El desmantelamiento interno del partido comunista en su octavo congreso, respuesta represiva desproporcionada al creciente malestar popular, como el criminal llamado de Díaz-Canel a la guerra civil; intentar echar a los leones a dirigentes provinciales y municipales; intento de desprestigio de la profesión médica con los absurdos ataques de Marrero y la estadísticas insostenibles de Durán, respondida con fuego amigo desde Holguín, Guantánamo, Ciego de Ávila y Santiago de Cuba.

El Consejo de Ministros de Cuba es una fosa común de cadáveres palucheros como el propio Marrero, Lázaro Álvarez, Alejandro Gil, José A. Portal Miranda, Alpidio Alonso, Ydael Pérez Brito y Manuel Sobrino, y con enfermos graves como Rodrigo Malmierca, manager del import/export de atraco y financiación ONU y Bruno Rodríguez, aquejado de pinochitis aguda.

Díaz-Canel tiene banco para sustituir a Marrero, como son los casos de Inés Chapman, que pitó en tuiter contra el mentecato premier y que, políticamente, es virgen vestal, o Jorge Luis Tapia, cuyo ascenso cerraría la herida abierta con dirigentes provinciales y municipales; Morales Ojeda tendría que obrar el milagro de recomponer el partido comunista, evitando esas alusiones baldías a Fidel Castro como si fuera el Espírtu Santo y preparando a sus cuadros para el multipartidismo; mientras Cabrisas y Ramiro son reserva estratégica por autoridad y valor, incluso frente a Raúl Castro.

El presidente debería abordar también la jubilación por enfermedad de Salvador Valdés Mesa, que lleva años trabajando a media máquina, y la crisis actual exige un intenso trabajo; con Chapman de vicepresidenta y Tapia de primer ministro, Díaz-Canel podría ligar el parlé de imagen y bajar la intensidad del fuego que lo cerca, en parte por su inmadurez política y esa funesta vocación castrista de actuar como pirómanos, en vez de bomberos, creyéndose que así se parecen a Fidel Castro, que planificaba hasta sus incursiones a Baraguá.

Si Díaz-Canel quiere sobrevivir políticamente, debe congelar el Decreto-Ley 35, como ha hecho antes con los 349 y 370; liberar sin cargos a los rebeldes del 11J y retirar las acusaciones a los liberados, sacar de la cárcel a Ferrer, Osorbo, Otero Alcántara, Hamlet Lavastida y el resto de más de 120 reos políticos; negociar con los opositores internos y del exilio una reforma política democratizadora, que siente las bases de una transición de la ley a la ley; transformar la economía para poner en valor el capital humano creado por la revolución, ahora desperdigado entre el exilio y el inxilio y callar a los perritos falderos que agreden cotidiana e innecesariamente a muchos cubanos, incluidos los jineteros culturales y gusañeros.

El relevo de Marrero y otros cadáveres oficiales solo permitirá a Díaz-Canel y su núcleo ganar algo de tiempo, pero seguir postergando la democratización de Cuba solo conducirá a su propia muerte política porque la mayoría de los cubanos desconfían de sus actos y modos iracundos y llevan tiempo avisando que el cambio urge, aunque el tardocastrismo siga empeñado en maniobras suicidas de distracción.

Los cubanos, incluidos castristas de infantería, merecen libertad y democracia, una patria que anteponga la vida a la muerte, una nación eficaz y justa alejada de la mediocridad reinante y empobrecedora; el castrismo lleva 63 años ensayando una Cuba Libre, que cada vez es más dependiente del azúcar importada de Francia, del pollo Made in USA, de las remesas y recargas de la emigración, de donaciones de antiguos aliados que han emprendido su propio camino, del trabajo en condiciones de esclavitud de su valiosos médicos y enfermeras en el extranjero, y de la voluntad del inquilino de la Casa Blanca.

El gobierno de Díaz-Canel sigue sin plan, no sabemos qué quiere hacer con Cuba porque los Lineamientos duraron menos que un merengue en la puerta de un colegio e insiste en una resistencia absurda que solo prolonga el sufrimiento de la nación extenuada y harta de inventos como el escape canadiense y ese despliegue, costoso política y económicamente, de la residual aviación militar para llevar oxígeno a moribundos en una isla asfixiada por el comunismo de compadres avaros, insolidarios, elitistas y cobardes.

La tragedia de Cuba es que padece un gobierno y partido reinantes anticubanos y pronorteamericanos, que se agarran a un clavo ardiendo para no asumir la normalidad plural que ya habita en calles, pueblos y ciudades porque los sacrificados ciudadanos hace años descubrieron que están abandonados a su suerte y que la democracia y la riqueza son invencibles.


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...