miércoles, diciembre 17, 2025

Alberto Roteta Dorado: CHILE, LA TRASCENDENTAL VICTORIA DE JOSÉ ANTONIO KAST

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La reciente victoria del representante del Partido Republicano, José Antonio Kast, frente a la comunista Jeannette Jara, tiene un significado de carácter trascendental, no solo para Chile, sino para toda la región.

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Por: Dr. Alberto Roteta Dorado

16 de diciembre, 2025

Santa Cruz de Tenerife. España. Hispanoamérica está experimentando un positivo cambio desde el punto de vista político. Naciones como Argentina, Ecuador, Bolivia y Perú decidieron decir adiós al socialismo luego de varios años de dominación izquierdista, algunas, como el caso de Argentina con el Kirchnerismo se prolongó lo suficiente como para dejar profundas huellas con repercusiones en su economía, sin olvidar a Ecuador, bajo la sombra de un correísmo que sobrepasó los límites de la democracia para dar paso a un sistema muy cercano a lo dictatorial, por solo mencionar dos ejemplos con matices diferentes en su proyección; aunque con un denominador común: el socialismo del siglo XXI.    

Ahora, Chile se suma al grupo de países que han decidido, mediante el voto, desprenderse de una ideología y sistema político que, junto al nacismo, tiene un enorme récord si se tiene en cuenta el total de muertes originadas como consecuencia de las acciones directas o indirectas sobre las naciones que han estado bajo su dominación.  

La reciente victoria del representante del Partido Republicano, José Antonio Kast, frente a la comunista Jeannette Jara, tiene un significado de carácter trascendental, no solo para Chile, sino para toda la región. No se trata de algo anecdótico, sino de un hecho relevante, toda vez que se enfrentaron dos candidatos diametralmente opuestos en sus ideologías y el representante de la derecha salió victorioso con más del 58% de los votos, lo que representa una diferencia de 16 puntos por encima de la comunista Jeannette Jara. 

Esto demuestra el despertar del pueblo chileno después de haber experimentado la agonía socialista de manos de Gabriel Boric (2022-2026), la etapa más reciente, y de Michelle Bachelet (2006-2010) - (2014-2018), la socialista que impuso las aberradas doctrinas del Socialismo del siglo XXI en la nación suramericana, en etapas anteriores. El triunfo de Kast tuvo, además del significado trascendental y simbólico, un carácter histórico, si se tiene en cuenta que ganó en todas las regiones de Chile, sin excepción, algo que no había ocurrido nunca desde el retorno a la democracia. 

Las sociedades en estos tiempos suelen estar demasiado polarizadas, algo que se refleja en el comportamiento de las multitudes tras conocerse el triunfo de José Antonio Kast. Las reacciones de los chilenos van desde la euforia ante su triunfo definitivo y el adiós al socialismo, pasando por el escepticismo y la incertidumbre, hasta llegar al rechazo más radical por parte de aquellos que permanecen anclados a los cánones de un aparente progresismo del que viven, cual parásitos humanos. Ya los más radicales de estos últimos se lanzaron a las calles en son de protesta ante su derrota. Ya sabéis que la izquierda siempre se resiste a aceptar cuando se pierde. 

Muchos expresan con gran alegría su afinidad hacia el futuro gobernante, otros se refieren a la necesidad de un cambio rotundo tras varios años del socialismo de Boric y de la alternancia entre etapas progresistas y conservadoras, otros son más enérgicos y se pronuncian abiertamente contra el comunismo, los hay que, con una perspectiva un tanto visionaria alertan de la grave amenaza que representa le persistencia del socialismo, no solo en Chile, sino para toda la región.  

Recordemos que Chile ha estado bajo los efectos de un ritmo alternante, en el que, de manera cíclica gobierna un partido o coalición abiertamente socialista, seguido de una etapa de derechas, algo que resulta patente desde los inicios del siglo XXI. Esta alternancia cíclica de izquierda-derecha, derecha-izquierda, durante dos décadas es el reflejo de esa polarización social y política de Chile. Esto no es un fenómeno aislado en el contexto de Suramérica. Con la llegada del Chavismo en Venezuela y bajo el impulso que ofrecieron los líderes de izquierda de varias naciones como Ecuador, Bolivia, Argentina, Brasil y Chile, entre otras, parecía que en la región suramericana echaría raíces esta aparente nueva modalidad socialista, la que, al final, tenía muy poco de nuevo y mucho de perversión y corrupción.  

Como era de esperar, una vez que las promesas se quedaron en promesas, la corrupción pasó a ocupar el protagonismo de la nueva escena socialista y las limitaciones a las libertades más elementales mediante severas restricciones, sin olvidar las modificaciones a las Constituciones para lograr permanecer en el poder cuasi de manera perpetua, las multitudes dejaron de creer en el “milagro prometido” del nuevo siglo.

De ahí que países como Argentina, con la elección de Mauricio Macri; Brasil con el voto para Jair Bolsonaro; Ecuador con la llegada al poder de Guillermo Lazo; el propio Chile con Sebastián Piñera y Bolivia con el rotundo triunfo de Rodrigo Paz, experimentaron cambios rotundos. Este viraje radical a partir de la asunción del poder de gobiernos de derecha o centroderecha pudiera resultar alentador si se ve solo desde la óptica de las estadísticas, los números y los resultados eleccionarios. 

Sin embargo, los que hemos tratado de adentrarnos en el estudio y la observación del comportamiento de las multitudes de estas naciones de la región sabemos que, generalmente, luego de una etapa donde gobierna la derecha llega otra con el resurgir de las tendencias de izquierda. Siempre queda el germen latente de la perversidad de los temerarios movimientos izquierdistas. Téngase presente lo que ocurrió en Brasil, una nación donde fue electo el expresidiario Luis Ignacio da Silva, acusado con pruebas demostrables que lo llevaron a cumplir su condena, así como en Colombia, país que se había logrado mantener al margen del socialismo, donde las masas ignorantes eligieron a Gustavo Petro, un exguerrillero con un amplio historial de criminalidad. 

Esto demuestra que a las masas les interesa muy poco, o nada, el origen, antecedentes, orientación política y un largo etcétera de sus mandatarios. Si los líderes durante sus campañas electorales los logran convencer, mediante la persuasión deliberada, de sus proyectos sociales, generalmente dirigidos a poblaciones manipulables y en estados de gran vulnerabilidad como la pobreza, la extrema pobreza, la marginalidad y el ostracismo, la desigualdad racial, étnica o social, entre otros aspectos, serán elegidos, toda vez que el voto es algo puramente numérico, o sea, exclusivamente cuantitativo. De ahí que el voto emitido por un intelectual, con capacidad de análisis reflexiva para distinguir la realidad del malévolo engaño de los socialistas, tenga el mismo valor del que emite un iletrado, con limitaciones intelectuales que le impidan ver "con ojos de más luz", para elegir adecuadamente a alguien que de verdad pueda asumir el mando de un país. 

No es pesimismo, sino la realidad contextual de la llamada América Latina. Es triste, pero esta es su historia si de mandatos, elecciones, candidatos presidenciales, reformas constitucionales, referéndum, plebiscitos, etc., se trata. Esta alternancia de gobiernos de derechas y de izquierdas como patrón identificativo de su política es un hecho innegable – como si se siguiera el ritmo cósmico del universo en sus vaivenes de actividad y reposo–. De modo que este triunfo reciente de José Antonio Kast solo les dará una etapa transitoria de democracia, de libertad y de prosperidad a los chilenos. Recordemos los caos antes citados de Brasil y de Argentina con su retorno a los regímenes de izquierda. 

Luego de su mandato podrán elegir, como lo han estado haciendo desde la llegada del presente siglo, a un representante de izquierdas capaz de saquear a su patria, de intentar modificar la Constitución, de convocar a los líderes marxistas del progresismo a amplias tenidas burocráticas para “salvar” a la izquierda de su indetenible decadencia – como hizo Boric recientemente–, entre otras tantas cosas que, como todos sabéis, siempre hacen los gobiernos de izquierda, porque, insisto, no hay izquierda moderada, atenuada o más o menos liberal. Los gobiernos de izquierda son siempre temerarios y devienen, sin exclusión alguna, en dictaduras.  

Por ahora, hemos de felicitar al pueblo chileno que esta vez supo elegir adecuadamente, dejando a la militante comunista excluida y permitiendo, a través del voto, el contundente triunfo de un hombre que representa los ideales de la libertad, la tradición, la cultura del mundo occidental, los valores de la religión, del hombre y de la familia.   

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El Primer Discurso del Presidente Electo José Antonio Kast



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martes, abril 13, 2021

Alberto Roteta Dorado: EL TRIUNFO DEFINITIVO DE GUILLERMO LASSO Y EL ADIÓS AL CORREATO EN ECUADOR.

 

Revista Semana

12 de abril 2021

#ElControl #SemanaTV #NoticiasdeColombia

Guillermo Lasso y su triunfo en Ecuador, “un pueblo que recapacitó”


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EL TRIUNFO DEFINITIVO DE GUILLERMO LASSO Y EL ADIÓS AL CORREATO EN ECUADOR.

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Lasso podrá dormir muy tranquilo porque no intentará fomentar la persecución, ni alentará a la división y polarización política de un país que atraviesa la peor crisis de su historia: una pésima situación económica engrandecida por los terribles estragos de una pandemia incontrolable que ha causado más de 17.000 muertos en los últimos meses. 

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Por Dr. Alberto Roteta Dorado.

12 de abril de 2021

Santa Cruz de Tenerife. España.- ¡Lasso vencedor! Es lo que miles de ecuatorianos exclaman por doquier. Guillermo Lasso, por la alianza de centroderecha CREO-Partido Social Cristiano, merece esta oportunidad. Es la tercera vez que se presenta como candidato a la presidencia de Ecuador, algo que ayer, domingo 11 de abril, logró conseguir al obtener el 52.51% de los sufragios frente al 47.49% de su oponente, Andrés Arauz, representante del Movimiento Unión por la Esperanza (Unes), de tendencia izquierdista y de definida postura procorreísta.   

Vale recordar que este no es su primer triunfo. Hace cuatro años el correísmo le arrebató su victoria, hecho que tal vez muchos no recuerden; pero para los que seguimos muy de cerca el acontecer político de Latinoamérica no nos resulta para nada un lejano acontecimiento, sino una paradigmática muestra de lo que es capaz de hacer la extrema izquierda en sus ansias por mantenerse en el poder. El megafraude de abril de 2017 es imposible sepultarlo en el olvido, algo que el nuevo presidente de la nación andina sabe muy bien, toda vez que lo vivió muy de cerca. Eran los tiempos de Rafael Correa con su proyecto de Revolución Ciudadana. Un puñado de votos escondidos o falseados era poco al lado de tantas trampas e intrigas, de terribles persecuciones, del aislamiento y el ostracismo y de la corrupción al por mayor. 

Pero dejando a un lado las cosas del pasado – aunque un hecho como este es imposible obviar–  analicemos algunos aspectos de interés en relación con las actuales circunstancias que llevaron a Lasso a su merecido triunfo. 

Ecuador se ha mantenido demasiado polarizado. Por un lado los correístas, que no acaban de aceptar que el Socialismo del siglo XXI no es más que un remanente carente de sentido en el ámbito político ecuatoriano, y por otro lado los opositores de la maléfica tendencia izquierdista, cuyo representante máximo durante una década fue el bandido Rafael Correa, actualmente prófugo de la justicia de esta nación. Los enfrentamientos constantes entre estas dos tendencias han estado presentes desde los infaustos tiempos de la llamada Revolución Ciudadana – al estilo de la Revolución Bolivariana Chavista– hasta el presente, y dudo que se puedan disipar en los próximos años. 

La influencia de Rafael Correa con su estilo tan sui generis, mezcla de populismo barato con impregnación de aires de narcisismo y delirio de grandeza, con una fuerte persecución hacia todo lo que se apartara de su controversial versión del socialismo de nuevo tipo, ha sido demasiado fuerte como para poder dejarla a un lado para siempre: la sombra espectral del Socialismo del siglo XXI seguirá entre los ecuatorianos por mucho tiempo. 

No obstante, en la nación andina no todos pudieron ser manipulados y adoctrinados, amén de aquellos que saben y pueden pensar. De ahí que siempre hubo, a diferencia de otros países de la región, un fuerte movimiento opositor que salía a las calles enfrentándose a las drásticas órdenes de Rafael Correa, que incluían la desmedida persecución a los medios de prensa, los secuestros a opositores, y hasta la agresión armada contra comunidades indígenas de la amazonia ecuatoriana. 

Esta oposición que jamás se ha debilitado ha garantizado la victoria de Guillermo Lasso, una victoria épica, como acaba de afirmarse en un prestigioso diario español, y también una victoria para la historia de América Latina, como considera quien redacta este comentario, algo que no hago desde la distancia, toda vez que viví en Ecuador, recorrí todo el país y conocí in situ las peculiaridades de la política de este país.   

Otro punto importante a considerar en un análisis del reciente triunfo de Lasso es el relacionado con la existencia de un balotaje o segunda vuelta electoral para estos comicios. Andrés Arauz, el correísta, fue el vencedor en una primera vuelta, y aunque no me gusta reafirmarlo, he de reconocer que su ventaja fue amplia respecto a Guillermo Lasso, aunque no lo suficiente para poder alzarse con la victoria en primera vuelta. De modo que la existencia de una segunda vuelta, según lo exige la ley ecuatoriana cuando alguno de los candidatos a la presidencia no logra obtener más del 50% de los votos escrutados, contribuyó al debilitamiento de los simpatizantes y defensores del correísmo. 

La gran campaña de Guillermo Lasso, muy bien asesorado, amén de sus excelentes propuestas para su futuro gobierno fueron elementos cruciales que facilitaron su triunfo; mientras que la siempre presente sombra del correísmo en la campaña de Andrés Arauz lo debilitó sobremanera, aún cuando trató de apartarse de esta influencia en su campaña para el balotaje.   

La proximidad porcentual de votos entre Guillermo Lasso y Yaku Pérez, representante de los movimientos indígenas, propició fuertes y contradictorios debates para definir cuál de los dos candidatos a la presidencia – Arauz no admitía discusión por su ventaja sobre sus rivales–  pasaría a la segunda vuelta electoral. Las desatinadas determinaciones del encolerizado Yaku Pérez, aferrado a la idea de un fraude que jamás pudo demostrar, respecto al voto nulo como muestra de la inconformidad por su derrota frente a Lasso, lejos de contribuir a perjudicar a este último, lo beneficiaron. 

Los indígenas, que en el caso de Ecuador constituyen varias comunidades con gran fuerza política, tuvieron la oportunidad de seguir a Pérez con su disparatada idea del voto nulo o pronunciarse a favor de Lasso, aún cuando su líder es su rival. El voto de los indígenas no ha sido en sí por Lasso, sino contra el correísmo, por cuanto siempre definieron su radical distanciamiento con Arauz ante el peligro inminente de lo que representaría para su patria el restablecimiento del Socialismo del siglo XXI. 

Otro elemento a considerar en la victoria de Lasso es lo acertado de su programa de propuesta durante su campaña, según el político Jaime Nebot, muy preciso, certero y aplicable en el orden práctico, esto es, sin divagaciones enajenadas que luego quedarán en el plano ideal. Propuestas de trabajo, como la generación de, al menos, un millón de empleos productivos; la reducción de tasas de intereses mediante el ingreso de la banca internacional al Ecuador; eliminación de impuestos al 2% a las ventas de los pequeños negocios y del impuesto de salida de divisas; así como otras tantas relacionadas con la educación, los servicios sociales, la contratación, la calidad de la enseñanza superior, etc., resultan atractivas para un país que sufre las consecuencias de una gran crisis económica. 

Finalmente, y no por esto de menor importancia, es el apoyo de Jaime Nebot, exalcalde de Guayaquil, la segunda ciudad de importancia del país, después de Quito, quien determinó entrar en alianza junto a CREO (Creando oportunidades) con el Partido Social Cristiano. Nebot, de sobrada reputación en la vida social y política de Ecuador, es un firme anticorreísta que logró sobrevivir en medio de la terrible persecución de la etapa anterior a Lenín Moreno. Su firmeza y su simpatía popular contribuyeron de manera decisiva a la victoria de Lasso, para quien pidió una oportunidad de servir al Ecuador. 

Y es justamente el servicio lo que caracterizará esta nueva etapa presidencial de la nación andina. Según Lasso podrá dormir muy tranquilo porque no intentará fomentar la persecución, ni alentará a la división y polarización política de un país que atraviesa la peor crisis de su historia: una pésima situación económica engrandecida por los terribles estragos de una pandemia incontrolable que ha causado más de 17.000 muertos en los últimos meses.  

Este domingo los 13 millones de ecuatorianos que acudieron a las urnas tuvieron la oportunidad de elegir no solo a Guillermo Lasso o a Andrés Arauz, sino de definir el retorno del Socialismo del siglo XXI impulsado por el correato con su proyecto de Revolución Ciudadana o de impedirlo, al menos por un buen tiempo. 

Por suerte, el 52.51% de los participantes quiso detener la maléfica influencia de las tendencias comunistas en la tierra de Eloy Alfaro, lo que beneficia directamente a Ecuador, y también a Latinoamérica, región donde ha reemergido el “socialismo” en naciones como Argentina, y recientemente en Bolivia.  

Suerte a Guillermo Lasso, amén de una merecida felicitación por el don de la paciencia y por su triunfo definitivo que lo conduce a la presidencia del país. 

¡Esta es su gran oportunidad!   

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domingo, mayo 24, 2020

Carlos Alberto Montaner: El yeyo o soponcio que hubiera tenido Fidel Castro por Cuba, Venezuela y Nicaragua no ser bienvenidas a la “Primera Internacional Progresista” llevada a cabo en este año 2020


Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Si es verdad que le hubiera dado un mortal soponcio a Fidel Castro,  entonces  me hubiera alegrado que la “Primera Internacional Progresista” la hubieran hecho hace 61 años ...
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El yeyo de Fidel Castro

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Si Fidel llega a saber que Cuba, Venezuela y Nicaragua no eran bienvenidas a la “Primera Internacional Progresista”, le da un “soponcio”, como dicen los españoles. Los cubanos le llaman un “yeyo”.
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Por Carlos Alberto Montaner
23 de mato de 2020

Leo en RT (Russia Today) un largo reportaje sobre la creación de una “Primera Internacional Progresista” para combatir las ideas liberales en los difíciles tiempos del Covid-19. Me envía el link desde Suiza mi amiga Tania Quintero, una exiliada cubana, de familia comunista, que perteneció al Partido en su juventud, pero, como persona inteligente, se desencantó y se pasó a la oposición. Su hijo, Iván García, es el extraordinario corresponsal del Diario las Américas en Cuba. RT es la voz oficiosa de la Rusia de Vladimir Putin. Se trata de un conjunto mediático que Moscú utiliza para tirar la piedra y esconder la mano.

Para entendernos, la “Primera Internacional Progresista” es una amalgama de personalidades e instituciones que suscriben tres supersticiones fundamentales: que el gasto público es magnífico, especialmente lo que llaman “gasto social”, que  deben subirse los impuestos, y que el Estado es un buen gestor de esos ingresos. (Sospecho que Bernie Sanders es el ángel de la guarda de esa formación). Curiosamente, Cuba, Venezuela y Nicaragua no participaron del aquelarre.

Forman parte de ella Evo Morales, Lula da Silva y Rafael Correa (los tres acusados o condenados en sus países por corrupción), junto a otros ex jefes de Estado o de Gobierno, como la brasileña Dilma Rousseff, el colombiano Ernesto Samper, el paraguayo Fernando Lugo, el uruguayo José Mujica, la argentina Cristina Fernández de Kirchner o Rodríguez Zapatero de España.

Junto a esos personajes, casi todos perseguidos o perseguibles de oficio, está el pelotón de los escuderos de esa izquierda gastadora y deshonesta: Celso Amorim, ex canciller brasileño, el filólogo Noam Chomsky, la escritora canadiense Naomi Klein, el abogado Baltasar Garzón, los cineastas Danny Glover, Sean Penn y Oliver Stone, los tres vinculados a Hugo Chávez y a Nicolás Maduro, a los que se agrega, entre otros, casi imperceptiblemente, el actor mexicano Gael García Bernal.

Los convocó y presidió el chileno Marco Enríquez-Ominami, ex diputado socialista, que piensa lanzarse otra vez a la lucha presidencial, pese a que en el 2017 obtuvo menos del 6% de los votos en primera vuelta. Para ello ha creado el Grupo de Puebla. Por ahora no pone demasiados reparos a la democracia liberal que predica la separación de poderes, las libertades civiles, la alternabilidad electoral y el resto de los rasgos de los Estados creados como consecuencia de la Ilustración a partir de 1776, cuando se independizó Estados Unidos (o, si se hila muy fino, desde la “Revolución Gloriosa” de 1688 acaecida en Inglaterra).

El “Grupo de Puebla” es un descendiente directo del “Socialismo del siglo XXI”. Según la doctora Hilda Molina, científica cubana de gran relevancia, hoy exiliada en Argentina, Fidel Castro se enamoró de la denominación y le pidió a Hugo Chávez que adquiriera el nombre para su engendro imperial, pero no las teorías del alemán-mexicano Heinz Dieterich, que al Comandante le parecía un idiota. Finalmente, en el 2005 Chávez mencionó en un discurso el “Socialismo del siglo XXI” y se apoderó de la “marca” política.

Al contrario de la evolución ideológica del siglo XIX, que se fue radicalizando paulatinamente (pasó de la “Liga de los proscritos”, a la de los “Justos”, a la de los “Comunistas”), la de los siglos XX y XXI va perdiendo estridencia en la medida en que el comunismo pierde fuelle como consecuencia de su evidente fracaso. Había que ser un imbécil redomado o un obtuso dogmático para no advertir el contraste entre las dos Alemanias o las dos Coreas.

En 1989, primero se vinieron abajo los regímenes comunistas de “Europa del Este”. Al año siguiente (1990-91) Mijail Gorbachov tiró la toalla y le dio paso a la década de Boris Yeltsin, periodo en que se privatizaron las grandes empresas exportadoras con los amiguetes del poder. Como continuaban vigentes las categorías marxistas, a esos robos los calificaron como la “etapa de acumulación original del capital”.

El 31 de diciembre de 1999, al comenzar el siglo XXI, Vladimir Putin hereda la jefatura del gobierno. Al inicio de su gestión, para hacer evidente que ha dejado atrás su pasado de oficial del KGB, Putin desmantela la base de escuchas telefónicas “Lourdes”, en las afueras de La Habana, sin darles previo aviso a sus anfitriones cubanos, y deja de pagarles los 200 millones de dólares que le abonaba anualmente al ex satélite caribeño.

Fidel Castro tragó en seco. Ya aprenderían los traidores soviéticos el precio de su felonía. En esa época, en el 2005, un año antes de enfermar gravemente, y una década antes de morir, todo lo había dispuesto: poseía el discípulo tonto, rico e insoportable (Hugo Chávez), se disponía a conquistar, primero, América Latina, pero ése sólo era el preludio para el resto del planeta. No en balde, al llegar a la mayoría de edad derogó oficialmente su segundo nombre, Hipólito, y se puso Alejandro.

En noviembre de 2016, cuando Fidel optó por morirse, sentía una gran amargura. Sabía que todo había sido inútil. Chávez se había muerto de cáncer. Fracasaron sus sueños de doblegar al imperialismo yanqui y de demostrarles a los rusos que se habían equivocado. Raúl era un tipo mediocre. Maduro, impuesto por él mismo, no servía para nada. Era un tipo enorme, pero vacío. Si Fidel llega a saber que Cuba, Venezuela y Nicaragua no eran bienvenidas a la “Primera Internacional Progresista”, le da un “soponcio”, como dicen los españoles. Los cubanos le llaman un “yeyo”.

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martes, abril 07, 2020

Sin virus. Miguel Sales: Qué cosas (importantes) se mueven en el mundo más allá del Covid-19.



Sin virus

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Qué cosas (importantes) se mueven en el mundo más allá del Covid-19.
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Por Miguel  Sales
Málaga
06 Abril, 2020

Con la venia del respetable, no voy a escribir hoy sobre el virus. El tsunami de noticias, estadísticas, comentarios y reflexiones sobre el tema desborda ya las planas de los periódicos y se repite en bucle radial y televisivo las 24 horas del día. Esta sobreabundancia desplaza de la atención pública a otros sucesos que pasan inadvertidos, aunque podrían tener graves repercusiones en el futuro mediato. Por ejemplo, el que refleja un documento que acabo de recibir por correo y que reproduzco a continuación, bajo el epígrafe de "Se busca. Recompensa: 15 millones de dólares".

Nombre: Nicolás Maduro Moros
Alias: 'Nico', 'Verde', 'El hombre que susurra a los pajaritos', 'El inventor del quinto punto cardinal'.
Edad: En torno a 58 años.
Nacionalidad: Colombiana o venezolana (no se ha podido establecer con claridad).
Profesión: Chófer de autobús.
Ocupación actual: Usurpa desde 2013 la presidencia de Venezuela.
Religión: De origen judío, dice profesar el catolicismo, pero algunas informaciones indican que es seguidor del gurú indio Sathya Sai Baba.
Descripción: El sujeto es alto, grueso, moreno y luce pelo y bigote entrecanos, estilo Sadam Hussein. Suele vestir trajes caros o uniforme militar sobre un chaleco antibalas que le confiere un aspecto de cierta rigidez. Voz nasal y algo aflautada, que contrasta con su corpulencia. Se expresa con torpeza y suele decir muchas estupideces.
Ubicación actual: Fue visto por última vez en Caracas (Venezuela), aunque otros informes lo sitúan en La Habana (Cuba).
Delitos que se le imputan: Tráfico de narcóticos (al frente del Cártel de los Soles), terrorismo, tortura y asesinato de opositores, así como otras violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad. Cohecho, malversación, prevaricación y lavado de dinero obtenido por medios ilícitos. Atentados contra la lengua y la cultura nacional, perpetrados reiteradamente en comparecencias televisivas o en actos públicos en los que presume de bailar salsa.
Recompensa: 15 millones de dólares estadounidenses, libres de impuestos. El importe se pagará a cambio de cualquier información fidedigna que conduzca a la captura del sujeto, mediante cheque al portador del Chase Manhattan Bank o transferencia a una cuenta situada en Panamá, Singapur, Suiza o una entidad bancaria de la Unión Europea.
Anexos: Se recaba también información análoga sobre una docena de cómplices del sujeto —en su mayoría burócratas o militares enquistados actualmente en el gobierno de Venezuela— a quienes se acusa de tropelías similares. La recompensa en estos casos alcanzaría un importe máximo de 10 millones de dólares estadounidenses per cápita, pagaderos en los mismos términos.

Toda información relativa a los sospechosos debe comunicarse por correo electrónico a:

Agencia Central de Inteligencia (CIA), Langley, Virginia: laciatevigila@gmail.com
Departamento de Estado, Washington, DC: noteolvido.usa@gmail.com
Casa Blanca, Washington, DC: enlamirilladetrump@gmail.com

(Ilustración. DDC)

Sobre el panfleto figura una imagen del susodicho, con rostro patibulario, sombrero Stetson y pañuelo de cuadros al cuello, más parecido a los que usaba John Wayne que a los de Yassir Arafat.

He indagado con la embajada de Estados Unidos en Madrid, el Consejo Nacional de Seguridad y la INTERPOL, pero nadie ha podido confirmar la autenticidad del reclamo.

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Otro suceso de interés ocurrido en medio de la epidemia es el relevo de Jeremy Corbyn al frente del Partido Laborista británico. Como vivimos en la era de los líderes instantáneos, le ha sucedido un discreto abogado que responde al nombre de Keir Starmer, que ostenta un curriculum vitae tan nutrido como el que tenía Barack Obama cuando llegó a la Casa Blanca.

La evicción del dirigente leninista y la derrota de la corriente corbynista —denominada Momentum (Impulso, en español)— no indican en absoluto que el Partido Laborista haya recuperado la cordura y esté dispuesto a girar hacia el centro del espectro político. Aunque ha acumulado un impresionante palmarés de fracasos en los últimos años, el ala radical del laborismo conserva una enorme influencia en esa formación. Starmer, que llega con fama de moderado, ganó con el 56% de los votos de los militantes.

El resultado de las últimas elecciones generales y las necesidades políticas inherentes a la aplicación del Brexit indican que la travesía del desierto todavía no ha terminado para el laborismo británico. El mutis de Corbyn y la más que probable jubilación de Bernie Sanders en agosto próximo pondrán fin —por ahora— al curioso fenómeno de los ancianos adolescentes que, sin haber superado el radicalismo de los años sesenta, llegaron a dominar sus partidos respectivos, montados en la ola de fanatismo igualitario que desde hace una década recorre el mundo occidental. Pero la lucha seguirá. Como exhortaba uno de sus grandes inspiradores, el camarada Gadafi: "De derrota en derrota, hasta la victoria final".

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El tercer acontecimiento, todavía en ciernes, es el acuerdo que van a alcanzar Rusia, Estados Unidos y Arabia Saudí para estabilizar el mercado petrolero y hacer frente a lo que se avecina. Porque, una vez superada la crisis sanitaria, el mundo tendrá que enfrentarse a una recesión tan honda y súbita, que apenas tendrá precedentes en la economía mundial. Ni siquiera la Gran Depresión de 1929, que ocurrió en un contexto muy distinto, será un referente muy útil para capear el temporal que nos espera.

La OPEP ya no es lo que fue hace 40 años. Irán y Venezuela están de capa caída y la incorporación de nuevos socios minoritarios solo ha reforzado el peso específico de los saudíes. En la práctica, los métodos de producción mediante fracturación hidráulica (fracking) imponen un techo casi insuperable al precio del crudo en el mercado mundial. La época del barril a 120 dólares, que facilitó el delirio continental del chavismo y amenazaba con acogotar a la industria europea, se fue para no volver. Los factores en juego indican que un precio cercano a los 40 dólares/barril sería lo más conveniente para los máximos protagonistas y eso es lo que acordarán Putin, Trump y el príncipe heredero Mohamed bin Salman en la semana que comienza. No será un pacto contra natura, sino una confluencia de intereses. Las inversiones de los tres países en la economía mundial son tan cuantiosas y diversas, que a ninguno de ellos les conviene ahora ni la preservación del status quo (con el barril a 20 dólares), ni una nueva guerra de precios que desestabilice aun más el mercado.

Ese pacto entre caballeros para nivelar los precios del crudo en torno a los 40 dólares será una herramienta indispensable para garantizar la recuperación de la economía mundial. Durante varios meses se hablará poco de energías renovables (insuficientes y más costosas), del recalentamiento del planeta o de los koalas australianos. La prioridad de la gente será recuperar el nivel de vida que tenían antes de que el virus arrasara con el empleo, la producción y el consumo. Como dicen aquí en España: "con las cosas de comer no se juega".

Paradójicamente, entre los beneficiarios de esa estabilización del mercado van a figurar Nicolás Maduro y sus secuaces. Los 40 dólares por barril no dan para muchas alegrías, vista la ineficiencia y el deterioro de la infraestructura petrolera venezolana, pero al menos les garantizarán un ingreso seguro para el resto del año. El Socialismo del Siglo XXI, que nació con vocación de eternidad, se afana ahora por llegar a final de mes. Luego, ya se verá. Puede que venga el pajarito a transmitirle instrucciones a Nico. O que pase alguien a cobrar la recompensa.


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miércoles, abril 01, 2020

¿Cumplirá Pablo Iglesias su sueño de instaurar el comunismo en España?

Hugo Chávez y Pablo Iglesias. Composición fotográfica

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Estado de Alarma
31 de marzo, 2020

Nueva entrega del programa de análisis ‘Estado de alarma’ sobre la tardía gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus y otros temas de actualidad. Participan Daniel Lacalle, Cristian Campos, Cristina Segui y Carlos Cuesta.

¿Cumplirá Pablo Iglesias su sueño de instaurar el comunismo en España?


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Iglesias apunta a la nacionalización y siembra el temor entre las empresas

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El temor a una intervención mayor del mercado es un hecho entre los empresarios del Ibex y el mundo económico
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Pablo Iglesias

Por María Cuesta
Madrid
31/03/2020

El miedo estaba ya latente , pero el vicepresidente Pablo Iglesias, lo desató estrepitosamente a última hora de la tarde del domingo: «Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general (Artículo 128 de la Constitución)», dijo en Twitter. Inmediatamente las alertas saltaron en el mundo empresarial ante la posibilidad de que el Gobierno pueda sobrepasar, con los poderes plenos que le otorga el estado de alarma, líneas rojas hasta ahora respetadas. La banca -incluida como actor público a través de Bankia en el programa electoral de Unidas Podemos- y los suministros, en especial energéticos, son los sectores más preocupados

El temor a una intervención mayor del mercado es un hecho entre los empresarios del Ibex y el mundo económico. También la oposición criticó ayer duramente que un vicepresidente se dedique a insuflar más inseguridad a la sociedad en un momento en que la situación ya es extremadamente incierta. Pablo Casado lamentó la «deriva» del Gobierno de Sánchez hacia las tesis de Unidas Podemos e instó al jefe del Ejecutivo a dejar de lado las agendas «radicales». «No estamos para hacer ingeniería social, no estamos para asaltar los cielos. Estamos para acabar con el virus y rescatar a una economía que puede causar estragos», advirtió el líder del PP, informa Mariano Calleja.

Un miembro del consejo de administración de varias compañías, que solicita guardar el anonimato, se muestra tajante: «Lo que está ocurriendo es muy grave. Lo malo no es que intervengan empresas, sino que se intervenga el mercado. Y de hecho ya han empezado a hacerlo con la prohibición de los despidos». El mercado deber ser «vigilado y regulado» para que sea «eficiente y no genere desigualdades», pero nunca intervenido: «Eso es Venezuela».

Este tipo de medidas, asegura la misma fuente, son contraproducentes porque generan una distorsión muy fuerte en el funcionamiento de la economía: «¿Qué va a pasar cuando una empresa quiera despedir y no pueda? Tendrá que acogerse a un concurso de acreedores y en vez de ir cinco personas a la calle irá toda la empresa». El economista y presidente de la patronal logística, Francisco Aranda, asegura que se ha puesto en marcha una «política antiempresarial»: «La única medida que nos quedaba a las empresas para sobrevivir que era poder adaptar nuestra fuerza laboral, ha sido gravemente bloqueada desde el Estado. La actitud es tan lesiva que si no se tratara de una decidida política antiempresarial, sólo se puede achacar a una monstruosa falta de conocimiento de la realidad».

Más leña al fuego

El problema es que recuperar el proceso de destrucción del tejido productivo es lento y costoso y por eso los economistas inciden en que el foco debería estar puesto ahora en evitar el cierre de empresas para no hundir la economía y complicar una recuperación que se antoja larga y costosa. «Hasta ahora, había días que me preocupaban más las UCI, y otros que lo hacía más la gestión del Gobierno. Por desgracia últimamente me preocupa siempre mucho más el Gobierno», se lamentan desde otra gran compañía. También Marcos de Quinto, diputado de Ciudadanos y exvicepresidente mundial de Coca-Cola, ha sido muy crítico: «Populismo es hacer creer a los trabajadores que la seguridad en su puesto de trabajo radica en que Iglesias decrete que no pueden ser despedidos. El espejismo puede durar unos meses, pero de nada sirve si las empresas quiebran, cierran y la inversión huye ante tanta hostilidad».

La falta de responsabilidad por parte de Iglesias, que ha añadido una dosis extra de incertidumbre en un momento ya de por sí incierto es otra de las principales críticas. Pues ya se sabe que incertidumbre y economía no son buenos compañeros. José Carlos Díaz, profesor de economía de la Universidad de Alcalá y anteriormente ligado al PSOE, lanza un dardo en esta dirección: «Yo no estoy en contra de este artículo de la Constitución, si hay empresas estratégicas que se caen y necesitan el apoyo del Gobierno, creo que es razonable que se les dé. No sería la primera vez. Lo peligroso es que un vicepresidente del Gobierno, en un momento de máxima incertidumbre lance un mensaje así. El resultado será menos inversión y más paro».

Así, la «radicalización» del primer Gobierno de coalición de la historia, preocupa. La prohibición de los despidos, medida cocinada en los fogones de Unidas Podemos y a la que la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, se había opuesto, se ha entendido como una peligrosa conquista. «Es evidente que el ala más radical del Gobierno está intentando tomar medidas que son totalmente contraproducentes para la economía. Utilizar una crisis sanitaria para utilizar ideas totalmente desmontadas por la realidad es muy irresponsable», asevera el economista Daniel Lacalle, también secretario de economía del PP.

La falta de comunicación con la patronal empresarial es otro de las señales que también inquieta a las compañías. La CEOE supo del nuevo endurecimiento de las compañías en funcionamiento apenas unos minutos antes del anuncio oficial de Sánchez y los autónomos han reiterado en numerosas ocasiones la falta de escucha por parte del Ejecutivo de Sánchez.

«Estamos asistiendo con enorme preocupación a una política económica hostil contra la iniciativa empresarial», se lamenta Aranda. «Esto se refleja en que se están adoptando medidas continuas que le afectan muy negativamente a las empresas sin consultar previamente con sus representantes», incide. En su opinión, el peligro está a la vuelta de la esquina: «En esta hoja de ruta, el siguiente paso sería la toma de control de empresas por parte del Estado que ojalá no se produzca, pero eso nos llevaría a un escenario económico y social muy peligrosos». Y la marcha atrás no es sencilla: «Los inversores y ahorradores no olvidan estás políticas hostiles con facilidad y es muy complicado volver a generar confianza. Sánchez debería aclarar que su línea de trabajo no va por ahí. Si no, volver otra vez a generar empleo será una tarea muy difícil y la responsabilidad será suya».

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