viernes, noviembre 22, 2019

Joshua Enior Jiménez: II Guerra Mundial: Impactantes abusos del ejército Soviético hacia las mujeres alemanas. Fue el mayor fenómeno de violación masiva en la historia



Impactantes abusos del ejército Soviético hacia las mujeres alemanas

Imágenes añadidas por el Bloguista de  Baracutey Cubano


Por Joshua Enior Jiménez
mayo 1, 2019

«Violaron a todas las mujeres alemanas de ocho a ochenta años… fue el mayor fenómeno de violación masiva en la historia», son las palabras de Sir Anthony Beevor, respetado historiador militar inglés y miembro de la renombrada Royal Society of Literature, sobre los acontecimientos que transcurrieron los días, meses y años después de que el Ejército Rojo Soviético y sus aliados ocuparan Berlín y sus territorios alemanes.

Muy pocas personas en Occidente conocen esta atrocidad grotesca y en Rusia, los libros de Beevor incluso han sido prohibidos en algunas escuelas y universidades. Como dice el dicho: «la historia está escrita por los vencedores», pero la verdad es casi siempre más turbia que la propaganda histórica.

Las tropas de Stalin asaltaron a un número incontable de mujeres mientras abrían camino hacia la capital alemana, y una vez que cayó completamente el 2 de mayo de 1945, fue una “temporada abierta” para cualquier mujer, independientemente de su edad o su papel en la guerra.

En Berlín, muchas mujeres simplemente no estaban preparadas para el impacto de la venganza rusa, a pesar de la propaganda de horror que habían escuchado de Goebbels. Muchos se confiaron de que, aunque el peligro debía ser grande en los lugares rurales, las violaciones masivas difícilmente podrían tener lugar en la ciudad delante de los ojos de todos.

En Dahlem (en el suroeste de Berlín), los oficiales soviéticos visitaron a la hermana Kunigunde, madre superiora de Haus Dahlem, una clínica de maternidad y orfanato. Las monjas, las jóvenes, las ancianas, las embarazadas y las madres que acababan de dar a luz fueron violadas sin piedad.

Muchas mujeres se vieron obligadas a «ceder» a un soldado con la esperanza de que las protegiera de los demás. Magda Wieland, una actriz de 24 años, fue arrastrada desde un armario de su apartamento justo al lado del Kurfürstendamm. Un soldado muy joven del centro de Asia la sacó. Estaba tan emocionado ante la perspectiva de una hermosa joven rubia que eyaculó prematuramente. Por el lenguaje de señas, se ofreció a él como novia si él la protegía de otros soldados rusos, pero se fue a jactar a sus compañeros y otro soldado la violó. Ellen Goetz, una amiga judía de Magda, también fue violada. Cuando otros alemanes intentaron explicarle a los rusos que ella era judía, recibieron la respuesta: «Frau ist Frau».

Las mujeres pronto aprendieron a desaparecer durante las «horas de caza» de la tarde. Las hijas jóvenes se escondieron en los lofts de almacenamiento durante días y días. Las madres salían a la calle a buscar agua solo temprano en la mañana cuando los soldados soviéticos estaban ebrios debido a la noche anterior. A veces, el mayor peligro provenía de una madre que delataba el escondite de otras niñas en un intento desesperado por salvar a su propia hija. Los berlineses más viejos todavía recuerdan los gritos cada noche. Era imposible no escucharlos ya que todas las ventanas estaban rotas debido a la guerra.

Entre los meses de abril y mayo, las estimaciones de las víctimas de violación entre los dos principales hospitales de la ciudad oscilaron entre 95.000 y 130.000. Un médico dedujo que de las aproximadamente 100,000 mujeres violadas en la ciudad, unas 10,000 murieron como resultado, principalmente por suicidio. La tasa de mortalidad era mucho más alta entre los 1,4 millones de víctimas estimadas en Prusia Oriental, Pomerania y Silesia. En total, se cree que al menos dos millones de mujeres alemanas fueron violadas, y una minoría sustancial, si no la mayoría, parece haber sufrido múltiples violaciones: según el historiador William Hitchcock, en muchos casos las mujeres fueron víctimas de repetidas violaciones, algunas 60 a 70 veces, y muchas de esas veces por grupos de al menos 2 o más soldados a la vez.

Si alguien intentaba defender a una mujer contra un atacante soviético, era un padre que intentaba defender a una hija o un hijo que intentaba proteger a su madre. «Dieter Sahl, de 13 años de edad», escribieron los vecinos en una carta poco después del evento, «se lanzó con los puños agitados a un ruso que estaba violando a su madre delante de él. No tuvo éxito en nada excepto en recibir un disparo”. Como dijo Natalya Gesse, que era corresponsal de guerra soviética en ese momento: «era un ejército de violadores».

En 1948, los casos de violación disminuyeron enormemente después de que se ordenó a las tropas soviéticas que regresaran a sus campamentos en Rusia y abandonaran las zonas residenciales de Alemania, y para 1949, con la división de Alemania entre el bloque soviético oriental y el bloque occidental de EE. UU.-Reino Unido-Francia, la pesadilla sufrida por las mujeres alemanas parecía haber llegado a su fin.

Quizás nunca sabremos la verdadera magnitud de las violaciones. Los tribunales militares soviéticos y otras fuentes permanecen clasificados. El parlamento ruso aprobó recientemente una ley que dice que cualquiera que denigre el récord de Rusia en la Segunda Guerra Mundial podría enfrentar multas y hasta cinco años de prisión. Las democracias occidentales liberales se apresuran a reprimir cualquier investigación que ponga en mala posición a los vencedores: hay muchos informes que demuestran que otras tropas aliadas, incluyendo las de los Estados Unidos, tomaron parte en algunos incidentes de violaciones masivas, y al menos, sabían lo que estaba pasando pero decidieron apartar la mirada.

Pero es innegable la doble moral de nuestra era actual progresista: en un tiempo en que tantas administraciones universitarias, movimientos políticos y programas de conciencia cultural están tan obsesionados con la supuesta «cultura de la violación» que nos impregna, nada se nos enseña sobre el peor caso de violación masiva en la historia humana, ni una sola palabra se nos dice. Más de seguro, si estás leyendo esto, es la primera vez que hayas escuchado sobre esta terrible tragedia.

Bien, ahora lo sabes.
==

Referencias:
– «The Hour of the Woman: Memories of Germany’s «Crisis Years» and West German National Identity». American Historical Review. 101 (2): 354–395.
– Antony Beevor, The Fall of Berlin 1945.

Etiquetas: , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

miércoles, junio 20, 2018

Rolando Cartaya: escribe como en Nicaragua, Masaya Libre resiste brutal asalto de la criminal y corrupta dictadura de Daniel Ortega y su esposa la Vicepresidenta Rosario Murillo


En Nicaragua, Masaya Libre resiste brutal asalto del gobierno de Ortega

***********
El martes francotiradores cazaban de día como venados a los manifestantes, mientras que de noche los paramilitares incendiaban propiedades de los activistas de la resistencia de una ciudad que devino esperanza y ejemplo para todo el país. Un líder de las protestas dio a Martí Noticias su testimonio sobre la jornada de aye
***********

Por Rolando Cartaya
20 de junio de 2018


A Christian Fajardo el gobierno de Daniel Ortega le mató el martes a Marcelo, su amigo de la infancia.

Los francotiradores que llegaron a Masaya como parte de una tropa de asalto enviada por Daniel Ortega no solo le apuntaron a matar a Marcelo, sino que impedían a tiro con mirilla que sus compañeros o su desconsolada esposa, Auxiliadora, se acercaran a ayudarle. Tal vez pudo haberse salvado, de no ser porque pasó demasiado tiempo desangrándose, en la línea de fuego de los rifleros.

El cuerpo solo fue retirado del medio de la calle cuando, convirtiéndose irónicamente en una barricada humana, entre otras decenas levantadas con trastos por los pobladores de Masaya, le cerró el paso a un convoy de jenízaros armados.

l martes, después que la ciudad estuviera por 13 días prácticamente en poder de los manifestantes, irrumpieron finalmente en Masaya unos 500 efectivos antimotines, policías de civil y paramilitares que ya se habían posesionado de localidades circundantes. Al cierre de la jornada de ayer el saldo era de seis muertos (en la zona suman ahora 26) y 35 heridos

“Es un genocidio lo que están haciendo”, dijo a Martí Noticias Fajardo, de 37 años, uno de los animadores de la resistencia cívica que ha convertido al menos por unos días en ciudad libre de Nicaragua a esta población heroica desde la lucha contra Somoza, situada unos 30 kilómetros al sureste de Managua, y como muchas del país, en las cercanías de un lago.


(Masaya resiste embestida de paramilitares)

Fajardo explicó que, mientras que los que resisten apenas tienen piedras, hondas (tirapiedras) y “morteros” (una especie de bazuca rústica, cuyos proyectiles duelen, pero no matan), los asaltantes están fuertemente armados, como también los parapoliciales de la JS (Juventud Sandinista), "lacras", "tamales" del bajo mundo nica que se quedaron en la urbe a matar, robar y destruir una vez que los antimotines se retiraron a Managua.

Habla desde una casa de seguridad, porque sabe que cuando ocuparon días antes el cercano poblado de Nindirí, a unos tres kilómetros de Masaya, los represores iban con una lista negra, casa por casa, buscando a los líderes de la resistencia.
A sangre y fuego

Cuando contactamos con él hacía apenas tres horas que los parapoliciales habían irrumpido en el negocio de Christian, un pequeño hotel a dos cuadras de la entrada del pueblo. De allí sacaron a su tio y “le rajaron la cabeza” con la culata de un fusil AK-47, infligiéndole tres graves heridas. Luego incendiaron el hostal. El fuego consumió además por completo una vivienda vecina y causó daños a otras tres.

El escarmiento era de esperar, pues Masaya se había convertido en un símbolo esperanzador de la resistencia contra Ortega y su real consorte Rosario Murillo. Por varios días los pobladores mantuvieron encerrado en su cuartel al Comisionado de Policía local Ramón Avellán. “¡Buenas noches, comisionado Avelláaaan!”, le gritaban usando megáfonos, y la burla se reflejaba en las redes sociales, en videos que captaban cada noche la atención del país.

“Entraron como a las 8 de la mañana y los francotiradores, con armas de guerra, empezaron a cazar desde lo alto de algunos edificios a nuestros muchachos manifestantes como si fueran animales”, dice el joven emprendedor.

“El ejército ha dicho públicamente que no va a empuñar sus fusiles contra el pueblo, pero por debajo de la mesa sí lo están haciendo porque los visten de civil, los disfrazan de policías y son los francotiradores que están en posiciones estratégicas cazando al pueblo”
Táctica castrista, probada en Venezuela

“En su gran mayoría, las personas que han asesinado, son disparos certeros a la cabeza, la frente, un ojo o el pecho”, precisa Fajardo.

“Esa forma de matar los delata. Es la forma de matar de una persona entrenada militarmente, no es un simple policía, el policía no tiene ese entrenamiento, no tiene ese tipo de arma. Quien tiene esas armas es el ejército. Y es un secreto a voces que hay personeros de Cuba que han venido a Nicaragua a matar gente, a reprimir, a hacer su labor asesina”

“La misma táctica están utilizando acá”, dice el joven rebelde al recordársele que asesores cubanos instruyeron a francotiradores de la Policía y la Guardia Nacional Bolivarianas de Venezuela sobre cómo debían emplazarse en las azoteas o pisos superiores de edificios altos para seleccionar sus víctimas entre los participantes en las protestas de 2014 y 2017.

“Entran a la fuerza en algunos edificios, o en otros de comercios que están abandonados y se han puesto en esos lugares altos para cazar a nuestros protestantes, como que son venados”.
Masaya no se rinde

“Pero te digo una cosa: Masaya no se rinde, Masaya está en pie de lucha, levantando nuevamente sus barricadas que fueron botadas. Hay algunas que no las hemos podido levantar porque todavía están los francotiradores que cuando alguien se acerca empiezan a disparar”.

"Pero aquí el apoyo ha sido general. Nosotros no tenemos financiamiento de nadie, aunque ellos si lo dicen: acusan al gobierno de Estados Unidos, a algunos partidos políticos: Pero esta protesta no es política ni ha sido financiada por nadie, solo por el mismo pueblo. Los muchachos en cada trinchera, sus comidas se las hacen sus familias, los vecinos, las personas que están en nuestros alrededores nos están apoyando".

“El pueblo está organizado, los médicos las enfermeras están creando puestos de salud para curar, para estabilizar a los heridos. La gente, las familias salen de sus casas a ciertas horas a hacer la bulla, con pitos, con pailas, como sinónimo de protesta, de que ya no queremos a Ortega en el poder”.

“Hay una alcancía en cada trinchera que pasa la gente en muchas ocasiones dando su apoyo, su donación, y con ese dinero se pueden comprar alimentos, se pueden comprar ‘morteros’. Lo último que hemos comprado han sido ataúdes. Lastimosamente en eso estamos invirtiendo el dinero: en ataúdes, porque nuestros caídos son de familias de escasos recursos, y tenemos la obligación moral de solventar esa necesidad”.



Matanza selectiva

“Nos han ofrecido armas, pero no las queremos, porque esta es una revolución pacífica y cívica, y además sabemos por información de inteligencia que de lo que se trata es de personeros del gobierno que buscan armarnos para después justificar una matanza”.

“No queremos a Ortega ni en el poder ni en el país, porque eso sería luego una matanza selectiva. Nos inventan accidentes, nos inventan suicidios, así como lo hicieron con Alexis Argüello, el tricampeón mundial de boxeo: la versión oficial de la policía y del gobierno es que él se suicidó, pero es un secreto a voces, porque hay pruebas de ello, de que él fue asesinado por ellos mismos.

Etiquetas: , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...