jueves, noviembre 10, 2022

Hospitalizado el cantautor Pablo Milanés en Madrid, tras agravarse su estado de salud

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

Hospitalizado Pablo Milanés en Madrid, tras agravarse su estado de salud

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La oficina del cantautor cubano cancela conciertos en las próximas semanas en Pamplona y Santo Domingo.

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DDC

Madrid

10 noviembre 2022 

Un concierto que el cantautor cubano Pablo Milanés iba a ofrecer en el Teatro Nacional de Santo Domingo, en República Dominicana, fue cancelado debido al agravamiento de su estado de salud.

De acuerdo con el diario local El Caribe, la presentación del autor de "Yolanda" en esa ciudad estaba prevista para el venidero 5 de diciembre, pero la producción del espectáculo habría señalado que la oficina del artista decidió cancelarla.

Según el periodista y promotor cubano Alfonso Quiñones, residente en Dominicana, "la salud de Pablo Milanés parece haber empeorado", pues el intérprete "tuvo que ser hospitalizado en España, donde reside".

Asimismo, otra presentación pública en Pamplona, el próximo domingo 13 de noviembre, fue igualmente suspendida, tal y como reportó el periódico español Diario de Navarra

Ese medio achacó la suspensión a "una indisposición intestinal sufrida recientemente y que ha llevado al artista a guardar reposo por indicaciones médicas", pero la producción anunció la devolución íntegra del importe de las entradas, en vez de la reprogramación del concierto.

El concierto de Pablo Milanés en Santo Domingo, parte de su gira "Días de luz", había sido antes reprogramado para diciembre, después de una primera suspensión el 21 de septiembre último. Tras la cancelación definitiva, también el dinero de las entradas será devuelto, anunciaron los organizadores.

El cantautor cubano, considerado uno de los más importantes de la escena hispanoamericana y una de las figuras fundamentales de la conocida como Nueva Trova Cubana, arrastra desde hace años problemas de salud que su entorno ha manejado con discreción.

Durante su más reciente presentación en La Habana, en junio, la colaboradora de DIARIO DE CUBA Yania Suárez apuntó: "Yo he visto muchas veces a Pablo Milanés en vivo. Puedo decir que esta presentación tuvo un sabor de despedida. No precisamente porque el adiós fuera hecho manifiesto por parte del músico, sino por el ambiente: por su apariencia de ancianidad, por su dificultad para moverse (dicen que usa sillón de ruedas) y por la nostalgia que dominó especialmente la presentación, tanto de parte del cantautor hacia su público como de los espectadores hacia él".

Ese concierto, celebrado bajo un operativo de vigilancia para evitar manifestaciones públicas de descontento de los asistentes, se produjo rodeado de polémica, después que el régimen tratara de llenar el Teatro Nacional con sus acólitos, algo a lo que se opuso la sociedad civil independiente.


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miércoles, julio 06, 2022

Dos ejemplos de la prepotencia de Fidel Castro contra República Dominicana y Bahamas: La Operación Pico y el ataque al HMBS Flamingo (HMBS: Su Majestad Barco Bahamés)

 Kiskeya Life

Operacion Pico el dia que Fidel Castro


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Los relatos de la Operación Pico pertenecen al libro Proa a la Libertad del General Rafael del Pino y fueron tomados del sitio Secretos Cuba.com


Operación Pico.


Por General Rafael del Pino


1a parte.

. En horas de la mañana del día 8 de septiembre de 1977, recibi la orden de presentarme ante el comandante en Jefe, Fidel Castro, el cual me plantearia directamente una importante misión.

A las 2:00 pm hora local me presenté en el cuarto piso del Ministerio de las Fuerzas Armadas. En el salon de reuniones se encontraban varios de los principales jefes del Estado Mayor General y se me informó que debIa preparar cuanto antes un escuadrón de aviones supersónicos Mig-21 para ejecutar Ia “Operación Pico”. Desconocia totalmente de qué se me estaba hablando hasta que llego Fidel Castro. Todos nos pusimos de pie y después de ordenársenos que tomáramos asiento, Castro comenzó a explicar en detalle los objetivos del plan que serla puesto en práctica.

El barco mercante cubano “Capitan Teo”, procedente de Angola, habia incursionado accidentalmente en aguas jurisdiccionales dominicanas durante su travesia hacia La Habana y habia sido apresado por un guardacostas de Santo Domingo, con el fin de investigar los motivos de dicha violación. Fidel Castro estaba frenético. Daba vueltas y más vueltas a medida que iba explicando las razones por las cuales él no podia permitir a los dominicanos apresar un barco cubano. Al mismo tiempo arremetia con improperios contra el capitán del buque.

—1Ese tipo es un mierda! ~Tenia que haberse dejado matar por el guardacostas antes de detener la marcha!... 1Pero los dominicanos me la van a pagar. . . si me la van a pagar...! 1Vamos a demostrarles que llegamos allI con nuestros aviones y que si me joden mucho les bombardeo la ciudad!

Todos escuchamos en silencio. Yo, por mi parte, me habia quedado atónito. No podia creer lo que oia. “Este hombre tiene que haberse vuelto loco”, pensé para mis adentros; “estos incidentes suceden a diario en el mundo y se solucionan sin violencia. ~,Será posible que esté dispuesto a bombardear una ciudad indefensa solo para demostrar su poderIo?”

La “Operación Pico” consistia, inicialmente, en realizar un vuelo rasante supersónico con un escuadrón completo de Mig-21 sobre la ciudad de Puerto Plata con el fin de sembrar el pánico en la población y que el gobierno dominicano supiera que estábamos dispuestos a todo. Después del vuelo esperariamos veinticuatro horas y si no era liberado el buque cubano bombardeariamos todas las unidades militares acantonadas en Puerto Plata y posteriormente en Santiago de los Caballeros. Ya se habian cursado las respectivas órdenes a las unidades de la Fuerza Aé
rea para concentrar el grueso de las fuerzas en la region oriental de Cuba, basificando diferentes escuadrones de Mig-21 en los aeródromos de Moa, Santiago de Cuba, Baracoa y Guantánamo. Las tropas radiotécnicas debian mover los radares de reserva para la Punta de Maisi y otras elevaciones estratégicas en el extremo oriental de la isla, cubriendo las posibles rutas que pudiera utilizar la aviación dominicana en caso de un eventual golpe de respuesta.

(El General de Ejército Raúl Castro junto al Coronel Rafael del Pino, líder del escuadrón de MiG-21bis de la Operación Pico. )

Yo recibi la orden de seleccionar los pilotos más experimentados para que me acompanaran en la primera misión, los prepararia debidamente y nos rebasificariamos al siguiente dIa en el aeropuerto civil de Guantánamo con el mejor escuadrón de Mig-21 de la base aérea de San Antonio de los Baflos. El jefe de Ia DAAFAR, general Francisco Cabrera, le preguntó al comandante en Jefe cuál podria ser Ia reacción de los Estados Unidos ante esta acción, considerando que se iba a despegar desde las mismas narices de la base naval norteamericana de Guantánamo; a lo que Fidel contestó:

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—~Bueno, miren, por suerte para nosotros hay un idiota vendedor de maní en la Casa Blanca; recuerden que siempre hemos hecho con los Demócratas lo que nos ha dado Ia gana, asI es que despreocupense!

Al concluir la reunion Fidel Castro nos recordó que la hora “H” estaba prevista para el dIa 10 a las diez de la mañana.

Del Ministerio de las Fuerzas Armadas me dirigi en mi auto hacia la base aérea de San Antonio de los Baños. Todavia me costaba trabajo creer lo que habian escuchado mis oidos. ¡Cuán lejos estaban los dominicanos de pensar sobre la terrible maquinaria de guerra que se preparaba contra su indefenso país!

Llegue a la base aérea a la hora de la comida y en pocos minutos logre localizar a los pilotos que deblan cumplir la misión, Estuvimos reunidos hasta altas horas de la noche en que nos retiramos a descansar. El oficial de guardia del puesto de mando nos informó que a la mañana siguiente, a las 7:00 hora local, deberlamos estar todos en el salon de briefing de la lInea de vuelo, pues vendria alguien a darnos indicacioncs especiales.

Nos levantamos al amanecer, preparamos todos los aviones, los equipos de vuelo y los mapas. A las 6:30 de la mañana estábamos todos en el aula. Comenzamos a repasar nuevamente todas nuestras acciones y faltando cinco minutos para las ocho se apareció Fidel Castro. Al parecer, queria comprobar cómo nos habiamos preparado para cumplir Ia delicada misión. Nos hizo miles de preguntas y por último, antes de marcharse, expresó:

—~Creo que todo está muy bien; la unica observación que les hago es que deben darle indicaciones al personal técnico para que les quiten las marcas de fabricación a los tanques auxiliares de combustible que se verán precisados a lanzar cerca de Puerto Plata una vez que los consuman. Aunque el gobierno dominicano sepa que somos nosotros los que les violamos su espacio aéreo, no debemos dejar ninguna huella que contenga letras rusas, para no comprometer a la Union Soviética. Además, toda esta operación la estamos haciendo a espaldas de ellos.

Nos deseó suerte y se marchó con todos sus guardaespaldas.

A las 8:15 am despegamos en dirección a Guantánamo. Cincuenta

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minutos después, el ultimo de los 12 aviones posaba sus ruedas en el aeródromo de destino. Alli nos esperaban todos los equipos de aseguramiento logistico y apresuradamente comenzaron a servir los aviones para el cumplimiento de la misión. Mientras tanto me dirigi al centro dc comunicaciones para conocer si habia alguna nueva indicación con respecto al vuelo que debIamos realizar. “~Todo de acuerdo a lo planificado!”, fue la ünica respuesta. Y a las 10:00 am despegamos nuevamente para ejecutar Ia orden del Alto Mando.

(Los pilotos de la Operación Pico. De izquierda a derecha de pie: mayor Benigno Gonzáles Cortés, capitán Arnaldo Torres Biart, capitán Manuel Rojas García, coronel Rafael del Pino, capitán Rigoberto Morales, capitán Evelio Bravo, capitán Armando Castellanos, mayor Henry Pérez Martínez, agachados capitán Raúl Hernández Vidal, mayor Pedro Pérez, teniente coronel Jorge Villardel (Foto de "Proa a la libertad", de Rafael del Pino) )

La misión se cumplió exactamente de acuerdo a lo planificado. Volamos supersónicos por sobre la ciudad y al romper la barrera del sonido cundió el pánico en la población. Después de varios pases rasantes regresamos a Guantánamo. Alli me esperaba un avión de transporte Yak-40 para conducirme ante el Comandante en Jefe, que aguardaba impaciente en el Estado Mayor General, los resultados dcl vuelo.

A las dos de Ia tarde estaba nuevamente en el salon de reuniones del cuarto piso del Ministerio de las Fuerzas Armadas. Fidel Castro habia llegado antes y también se encontraban presentes el general Raul Castro y otros altos oficiales. Tuve que esperar algunos minutos antes de rendir mi informe pues los diferentes jefes leian con interés las copias de las conversaciones entre los mandos militares dominicanos y entre los altos funcionarios del gobierno, las cuales le habIan sido enviadas inmediatamente por nuestros servicios de inteligencia y por el regimiento de radioescuchas que se encargan de monitorear las comunicaciones de los paIses vecinos. Yo conocia que los servicios de espionaje de Cuba en los diferentes paises de America Latina y ci Canbc estaban muy bien organizados pero nunca pensé que fueran tan eficientes hasta poder incluso monitorear las conversaciones telefónicas de las dependencias gubernamentales.

Después de presentar mi informe recibi la orden de trasladarme nuevamente a Guantánamo, preparar todos los aviones con bombas 
de demolición y fragmentacion de 500 kilogramos y estar listos para al siguiente dia continuar con la “Operación Pico” si asi lo ordenaba el Estado Mayor General.

( El Escuadrón de MiG-21MF en el aeropuerto de Guantánamo listos para la Operación Pico contra la República Dominicana, el 9 de setiembre de 1978 (Foto de "Proa a la libertad", de Rafael del Pino) )

Durante el vuelo de regreso a Guantánamo no hablé una palabra con los oficiales que me acompañaban. Por más que le daba vueltas al asunto no podia concebir lo que estaba sucediendo y mucho menos que fuésemos a bombardear una ciudad indefensa.

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Los pilotos conociamos muy bien que aunque los objetivos asignados eran unidades del Ejército, la Marina y la PoiicIa, el hecho de que éstos se encontraran en regiones densamente pobladas haria que necesariamente nuestros ataques produjeran un elevado nümero de vIctimas inocentes. Nosotros no poseiamos armamento inteligente de alta precision, y las bombas de fabricacion soviéticas —especialmente las OFAB de 500 kilogramos— además de ser muy inexactas, su descomunal poder destructivo podia barrer con una manzana completa de casas. Aunque el resto de los pilotos no mencionaba una palabra, por la expresión de sus rostros se podia saber que tenian la misma preocupación que yo. La fuerza de la conciencia resultaba más potente que el poder destructivo de las bombas.

Lo único que se me pudo ocurrir para evitar el genocidio de vIctimas inocentes fue convencer al Alto Mando de que el primer golpe aéreo masivo de nuestra aviación debia ser asestado a la base aérea de San Isidro. Por tratarse de un aeródromo, los ataques se concentrarian sobre los aviones en sus rampas de estacionamiento. De esta forma, las bombas que cayeran fuera de los objetivos encontrarian pistas y calles de rodaje en lugar de hogares inocentes. Logicamente, mis argumentos tuvieron que basarse no en esta razon sino en el hecho de que aniquilando Ia aviación dominicana en tierra, éstos no tendrian la posibilidad de responder a nuestra accion. Sin embargo, siempre hubo pilotos que se percataron de mis verdaderos propósitos. Uno de ellos, el capitán DIaz, que siempre se caracterizó por ser muy suspicaz, al concluir la reunion de “briefing” se me acercó y sentándose a mi lado, me dijo:

—~Gracias coronel! De no ser por San Isidro, creo que no hubiera podido estar más a solas con mi almohada.

Comprendí que tenia pie hablarme de esa forma velada pues Ia Contrainteligencia militar habia redoblado sus oficiales y se encontraban por doquier revisando y escuchando todo.

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Aquella noche no pude pegar los ojos un instante. La primera misión no tendria problemas; sin embargo, me preocupaba grandemente lo que ocurrirIa después, pues sabia que si el conflicto se agravaba después del ataque a la base aérea de San Isidro, se nos ordenaria atacar los otros objetivos militares donde indudablemente perecerian vIctimas inocentes.

El plazo de veinticuatro horas dado por Fidel Castro para continuar con la “Operación Pico” se cumplia a las diez de la mañana del siguiente dia, no obstante desde los primeros claros del alba ya me encontraba en la lInea de vuelo controlando la preparación de los Migs. Dc todas formas no podia dormir con todas aquellas preocupaciones en la cabeza.

Todos los aviones ya se encontraban artillados y servidos con combustibles y lubricantes. El personal técnico cumplia los ultimos chequeos reglamentarios de pre-vuelo. Me dirigi hasta mi maquina, el Mig.21MF pintado con la matrIcula 514 y comencé a revisar la instalación de las bombas y los tanques auxiliares de combustible. Posteriormente apartándome unos cuantos metros tome asiento sobre uno de los huacales vacios en que se transportan las bombas para fumarme un cigarrillo. Minutos más tarde se acercó el técnico del avión. Aunque un poco cohibido, habia decidido dirigirse a mi para plantearme una inquietud personal que hacia tiempo no le dejaba trabajar en paz.

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Habia citado a todos los pilotos para la reunion de “briefing” a las 8:30 horas. Cuando me disponia a tomar todos los mapas y documentos necesarios, un soldado me trae el mensaje de que me comunicara urgentemente con La Habana. “Habia llegado el momento decisivo”, pensé, y me dirigi de inmediato a Ia sala de comunicaciones. La preocupacion era muy grande. Para mayor tension, la linea telefónica se habia interrumpido y no habia forma de poder hablar con el Puesto Central de Mando de Ia .DAAFAR. Por fin alguien tuvo la genial idea de enviarnos el mensaje a través del telex civil que utiliza Cubana de Aviación en el aeropuerto de Guantánamo. A medida que la impresora fue mostrando las palabras, una relajante tranquilidad me fue invadiendo hasta que al final me devolvió totalmente el alma al cuerpo: “BARCO DEVUELTO - PUNTO - REGRESAR CON EL CIRCO A CASA A LAS CATORCE CERO HORAS. FIRMADO SENEN CASAS REGUEIROS JEFE ESTADO MAYOR GENERAL.”

La prudencia y sensatez del gobierno dominicano habian evitado un conflicto de dimensiones impredecibles.

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Nota tomada de Secretos Cuba.com

La suerte de cada piloto participante en la Operación Pico fue diferente, y refleja la rica experiencia combativa de la FAR. El capitán Raúl Hernández Vidal muere 6 meses después, cuando en marzo de 1978 su MiG-21bis es derribado por la AAA somala en la guerra del Ogadén, Etiopía (3). Casi al mismo tiempo en ese conficto fue derribado Benigno Cortés, que logra catapultearse a salvo, y siguió su exitosa carrera en la FAR. Ya en 1976 Cortés había participado con del Pino en varios combates en Angola, destruyendo al Fokker F-27. Arnaldo Torres combate en Etiopía y Angola. Manuel Rojas cumple misiones contra Bahamas en 1970, en Etiopía en 1978, y varias veces en Angola, siendo allí derribado por un Stinger de la UNITA en setiembre de 1987, cayendo prisionero por 7 meses. Rafael del Pino llega a General de Brigada, y deserta a Estados Unidos en 1987. Henry Martínez participa en varias misiones importantes en Angola, dirige los MiG-21bis en la defensa de Canganba en 1983, y llega a ser el piloto más condecorado de la FAR. Jorge Villardel en 1980 hunde el patrullero bahamés "Flamingo", y participa en numerosas misiones en Angola hasta 1988, llegando a altos puestos de la FAR. Pedro Pérez llega a ser jefe de la FAR. Hoy estos hombres ya están retirados del servicio activo.
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Nota del Blogguista

IN REMEMBRANCE OF H.M.B.S FLAMINGO


IN MEMORY OF THE H.M.B.S FLAMINGO


Fidel Castro muy frecuentemente acusó y acusa a EE.UU. de prepotente y policía del mundo, cuando realmente él y su tiranía se han comportado de esa manera con su pueblo y con otros países. El hundimiento de la embarción bahamense Flamingo en 1980 :

( Tomado de http://www.desdecuba.com)

El 10 de mayo de 1980, en aguas territoriales de las Bahamas, a la altura de la isla Ragged, dos pesqueros cubanos se encontraban realizando sus actividades, cuando fueron sorprendidos en esta labor ilegal por la patrullera bahameña HMBSFlamingo (HMBS: Su Majestad Barco Bahamés).

Tan pronto la tiranía de Cuba se enteró del suceso, en su soberbia el déspota y sus esbirros no lo pensaron dos veces, pues basado en hechos anteriores, de que no habían tenido respuesta de acuerdo a sus acciones militares, enviaron dos Migs-21 hacía la zona.

Los Migs al llegar al área, de inmediato le comunican a su control en Cuba que han divisado al guardacostas bahamés, y sin demora, pues por la mente de estos gángster que desgobiernan a Cuba, a no dudar nunca pasó por sus mentes hacer negociaciones, o dar como primera instancia otros pasos civilizados, diplomáticos, reciben la orden de atacar. Con los cohetes que llevan sus Mig-21, los pilotos comienzan a disparar, haciendo blanco una y otra vez sobre elFlamingo . De acuerdo a declaraciones de los marinos bahameños sobrevivientes que lograron saltar del buque, los Migs le dispararon hasta cuando estaban en el agua.

Mientras tantos en Cuba, la intocable dictadura comunista en su arrogancia totalitaria, no le bastaba con el hecho de haber hundido el guardacostas, y asesinado a cuatro bahameños, pues ultimaban rápidamente los detalles de invadir territorio Bahamés.

( Monumento en Nassau a los marinos bahamenses asesinados por los Migs castristas )

Al siguiente día de haber hundido el HMBS Flamingo, parten de sus bases en el oriente de Cuba, un escuadrón de Migs, y varios helicópteros Mi-8 con tropas especiales rumbo a la isla Ragged. También como comentara un oficial cubano, tenían tropas abordo de buques de la marina de guerra, listas a participar en la operación si era necesario..

Al llegar a su objetivo, y mientras los Mi-8 desembarcan las tropas especiales, y recogen a los ocho pescadores apresados, algunos Migs vuela a baja altura en forma rasante, y otros en picada sobre el pequeño poblado de Duncan, provocando el consabido terror entre los lugareños

¿Como finalizó este otro caso?

Pues bien, el Tirano de Cuba en una de sus peroratas avaló la acción de su gobierno, expresando que se habían “confundido”, que pensaban eran secuestradores los que apresaron a los dos barcos pesqueros.

El vice presidente de Cuba, comunista de toda la vida Carlos Rafael Rodríguez, viajó a Nassau, Bahamas, llevando como indemnización £2.5 millones.
A los marinos bahameños asesinados: Fenrick Sturrup, Austin Smith, David Tucker y Edward Williams, el gobierno de las Bahamas escribió sus nombres en el cenotafio, localizado en el Jardín de los Recuerdos, detrás de la Corte Suprema de Nassau.

Los asesinados en el buque de guerra bahamés Flamingo: Arnold Edward Williams, de 23 años edad, padre de una niña. Fenrick Sturrup, de 21 años de edad. David Allison Tucker, de 21 años de edad. Austin Rudolph Smith, de 20 años de edad.

Epílogo.
¿Confundió la tiranía de Cuba al guardacostas Bahamés Flamingo, el cual estaba plenamente identificado, aparte de que tenia medios de comunicación?
En el anterior hecho ocurrido en mayo de 1970, en que enviaron aviones de guerra para amenazar a los bahameños ¿también se confundieron?
¿Alcanzó los £2.5 millones para pagar el costo material, el del guardacostas hundido, o simplemente el pueblo bahamés corrió con ese gasto?

Tomado de http://www.aguadadepasajeros.bravepages.com

Anteriormente, en mayo de 1970 patrullas marítimas de las Bahamas apresa a pescadores cubanos que estaban pescando en aguas territoriales, y la tiranía de Cuba envía un escuadrón de Mig-21 que sobrevuelan las islas en actitud amenazante. El gobierno de las Bahamas cedió al chantaje, y soltó rápidamente a los pescadores con sus naves.

Tomado de http://www.urrib2000.narod.ru/EqMiG21a.html

El 18 de mayo de 1970 las Bahamas arrestaron un pesquero cubano con 11 pescadores, que supuestamente faenaban en sus aguas. Cuba envía entonces varios MiG-21, que sobrevuelan las Bahamas enviando un mensaje al su gobierno para que los liberara. Los MiG-21 volaban a su máximo radio de acción, y Fidel Castro instruye a sus pilotos: "Si los aviones yankees aparecen y comienzan a maniobrar contra ustedes, maniobren contra ellos!. No les disparen, pero si ellos les disparan, no duden un instante en dispararles". Aparecen varios F-4 Phantom norteamericanos, imitando maniobras de combate junto a los MiG-21, pero sin mayores consecuencias. Los pescadores fueron liberados.

Justo diez años después la historia se repite trágicamente. El 10 de mayo de 1980 el guardacosta HMBS Flamingo de la Royal Bahamas Defence Forces, arresta dos pesqueros cubanos. Entonces los pilotos de la FAR Coronel Jorge Vilardel y Mayor Juan Colina reciben la orden de volar en sus MiG-21 hasta las islas Ragged y atacar al Flamingo, hundiéndolo, matando cuatro tripulantes e hiriendo otros tres. Los sobrevivientes y los 8 pescadores cubanos llegan a la costa. Al día siguiente a las 9.30, varios MiG-21 sobrevuelan Duncan Town en la isla Ragged, Bahamas, en vuelos rasantes imitando ataques con cohetes. Los helicópteros Mi-8 desembarcan tropas, que rescatan a los pescadores. Cuba luego reconoce que fue un error confundiendo al Flamingo con secuestradores, y paga una indemnización, finalizando el incidente.

ESTE BLOGGUISTA SE PREGUNTA: ¿ POR QUÉ LA TIRANÍA CUANDO GUARDACOSTAS NORTEAMERICANOS DISPARARON CONTRA EL BUQUE HERMANN, SOSPECHOSO DE TRAFICAR DROGAS, NO ENVIARON A LOS MIGS A DEFENDER A DICHO BUQUE ?.

ESTE BLOGUISTA SE RESPONDE: PORQUE EL QUE ESTABA EN LA CASA BLANCA ERA RONALD REAGAN Y NO JAMES CARTER... LA TIRANÍA ADEMÁS DE PREPOTENTE CON LOS DÉBILES ES COBARDE ¨ Y SABE DEL PALO QUE SE RASCA
¨


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sábado, octubre 24, 2020

José Rafael Lantigua: Dominicanos en la independencia de Cuba

 
Tomado de https://www.diariolibre.com

Dominicanos en la independencia de Cuba

Máximo Gómez y parte de su familia en 1904

Por José Rafael Lantigua

República Dominicana

23/10/2020, 12:00 AM

Siempre hubo dominicanos en Cuba y cubanos en Santo Domingo. Ambas islas se han nutrido de la presencia de sus connacionales en los dos espacios de la antillanía mayor, y desde allá, o desde aquí, en diferentes ángulos, resultaron visibles y ejemplares los aportes de unos y de otros.

Cuando José Martí recorría el territorio dominicano, en las tres ocasiones en que viajó a nuestros predios, siempre encontró en su trayecto a coterráneos suyos a los cuales organizaba en grupos de apoyo para su proyecto independentista. Los encontró en Santo Domingo, Santiago, La Vega, Cotuí, Dajabón, Montecristi, y con algunos de ellos incluso llegó al Santo Cerro cuando decidió visitar el santuario de la Virgen de las Mercedes. Pero, por igual, el país dominicano estuvo representado en las principales gestas por la independencia de Cuba del dominio español, un proceso que produjo varias conjuras fallidas, hasta que Carlos Manuel de Céspedes desde el ingenio La Demajagua, de su propiedad, liberó a sus esclavos, produjo el Grito de Yara el 10 de octubre de 1868 y dio inicio a la Guerra de los Diez Años. La República Dominicana tenía ya 24 años de haber sido fundada. El apóstol del proceso liderado por Céspedes, padre de la patria cubana, fue el sacerdote Félix Varela que, por años, pregonó la igualdad humana, en un tiempo donde los negros eran víctimas de la explotación y la supremacía blanca era notoria. El padre Varela es considerado el fundador de la nacionalidad cubana. Este aspecto de la primera proclamación de independencia de Cuba es muy particular. En La Demajagua se produce el levantamiento armado contra los españoles y se da a conocer el manifiesto de los revolucionarios, pero es en Manzanillo donde se firma este manifiesto y hacia donde marchan los insurrectos, de tal modo que el primer himno cubano lleva su nombre. Y Yara es la ciudad donde se produce el primer encuentro entre los revolucionarios y las tropas españolas, donde estas últimas vencen a los primeros que tenían una escasa, casi nula, formación militar. En España pues se difunde el nombre de Yara como el lugar donde se lleva a cabo la sublevación, desconociendo que había ocurrido en La Demajagua, la hacienda azucarera de Céspedes. De este modo pasó a la historia como el Grito de Yara, hoy un municipio de la provincia Granma en el oriente cubano. Como dato tal vez desconocido para muchos, y que también incumbe a la patria dominicana, anotemos que se cree que fue en Yara donde los españoles quemaron vivo al cacique Hatuey en 1512, cuando huyó de Quisqueya a Cuba huyendo de la crueldad de los ibéricos. Tanto aquí como en Cuba, Hatuey se enfrentó a los españoles y esa presencia del cacique quisqueyano en la isla cubana es recordada en Yara con un monumento a su memoria.

Es en esta guerra de independencia donde por primera vez aparece la figura de Máximo Gómez, quien se incorpora a la lucha seis días después de iniciada la misma. Pero, igualmente tomarían parte en la acción guerrera Modesto Díaz Álvarez, a quien los españoles llamarían “El Jabalí de la Sierra”. Fue éste quien comparó por primera vez a Máximo Gómez con Napoleón Bonaparte, que Juan Bosch consagró en un libro titulado El Napoleón de las Guerrillas (1976). Además, estuvieron en ese proceso revolucionario cubano Luis Gerónimo Marcano Álvarez, quien junto a su hermano Félix comandó a un grupo de 300 hombres en la toma de Bayamo y venció a una columna española en las lomas de El Cobre. Otro participante en esa gesta cubana, aunque poco se conoce de esa otra faceta de su vida, es el santiaguero Manuel de Jesús Peña y Reinoso quien llegó a ser secretario de Céspedes y de Máximo Gómez y alcanzó el grado de general. Nativo de Arenoso, Santiago, regresó posteriormente a su ciudad nativa donde fundó el Ateneo Amantes de la Luz, y dirigió importantes centros educativos en Montecristi, Puerto Plata, Santiago y Santo Domingo. Peña y Reinoso volvió a Cuba donde murió en 1915.

En el siguiente proceso liberador de Cuba, que encabeza José Martí y Máximo Gómez (“la guerra necesaria”), hermanados en el propósito luego que ambos firmaran el histórico Manifiesto de Montecristi, viajará con ambos hacia Cuba, venciendo numerosos obstáculos, Marcos del Rosario Mendoza, un “bravo dominicano negro” que combatió en todos los frentes de la guerra, a quien Martí en su Diario lo menciona: “Marcos, el dominicano. ¡Hasta sus huellas!”. Y Gómez anota en su diario de él lo siguiente: “Es compañero inseparable y hombre en toda la extensión de la palabra; es el tipo verdadero de la pureza, la lealtad y el valor probados”. Se agrega a este grupo de dominicanos que lucharon junto a Martí y Gómez, el vegano Lorenzo Despradel (Muley), quien tuvo sangre heroica pues se destacó además combatiendo la dictadura de Lilís, la primera intervención norteamericana en 1916 y la dictadura de Machado en Cuba. Fue secretario de campaña de Gómez. Otro dominicano insigne, cuyo padre había luchado en la Guerra de los Diez Años llevando expedicionarios a Cuba en medio de los combates, fue el puertoplateño Enrique Loynaz del Castillo. Estuvo siempre a las órdenes de Martí y fue secretario de Antonio Maceo. Se afirma que intervino en más de 60 combates. Es el padre de la gran poeta cubana Dulce María Loynaz, quien por esa razón es mitad dominicana, y fue padrino de la boda de Juan Bosch con doña Carmen Quidiello, teniendo como madrina a la escritora española María Zambrano, entonces exiliada en La Habana.

El General Enrique Loynaz y del Castillo al finalizar la Guerra de Independencia de Cuba (1895-1898) con su Estado Mayor )fotos y comentarios añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

Enrique Loynaz y del Castillo con su hija Dulce María Loynaz

La presencia dominicana en la independencia cubana se manifiesta de otras maneras. Antonio Maceo, el otro gran héroe del proceso revolucionario, conocido como el “Titán de Bronce”, y su hermano José, combatiente de la guerra dirigida por Máximo Gómez, eran hijos de Mariana Grajales, dominicana por los dos costados (su madre Teresa Cuello y su padre José Grajales). Antonio Maceo muere en combate y su principal lugarteniente era Panchito Gómez Toro, hijo de Máximo Gómez, de apenas 20 años de edad, quien al conocer que su jefe en la guerra había sido herido intentó salvarlo, muriendo él también. Y, entre los hombres clave en la vida de Martí, está Federico Henríquez y Carvajal, su entrañable amigo y a quien el apóstol llamara “hermano”. Es a Federico a quien Martí le entrega lo que ha sido considerado como su testamento político, memorable carta escrita “en el pórtico de un gran deber”, donde Martí unifica la cubanía con la dominicanidad (“Esto es aquello y va con aquello”).

Hay otro detalle poco reconocido. El nombre mambí tiene su origen dominicano, como lo aprueban los escritores cubanos Regino Botti y Nancy Morejón, entre otros. Los españoles llamaron mambises a los dominicanos que lucharon en la guerra de la Restauración, como los norteamericanos calificaron de gavilleros a los que se enfrentaron a sus tropas, términos peyorativos que significaban bandidos o maleantes. Del mismo modo volvieron a llamar los españoles a los cubanos en la Guerra de los Diez Años. Mambí terminó siendo símbolo de patriota. Al reutilizarse en Cuba el término, los españoles recordaban las cargas al machete de los dominicanos, en el que se había destacado Eutimio Mambi, un negro que desertó de las filas españolas para pelear en la guerra de la Restauración dominicana.

(Mario Rivadulla)

Mario Rivadulla, a sus 90 años de edad, ha dado a la luz del lector que ha de valorar toda esta gran historia dominico-cubana, un libro que ofrece las semblanzas del apóstol y del héroe, que recoge esta presencia dominicana, incluso las de hombres de otras nacionalidades que estuvieron en la campaña liberadora de Cuba –con reseñas y fotografías incluidas- y reconstruye todo ese gran tejido humano, ético, patriótico y político que dio origen a la independencia de la isla hermana, bajo las ideas y el apostolado de José Martí y con la estrategia y la fiereza en el campo de batalla de Máximo Gómez. El banilejo instalado en Montecristi, desde donde partió su gran historia, no sólo fue el héroe de la lucha martiana, sino que, como afirma Rivadulla, “sin la decisiva presencia dominicana en las primeras y bisoñas filas rebeldes, es probable que la Guerra de los Diez Años hubiese abortado en sus mismos comienzos”. El libro de Rivadulla se convierte en un homenaje –desde su pluma precisa, formal y de hermosos matices- de un cubano que arribó a Santo Domingo hace justamente medio siglo y que aquí plantó raíces, terminando por ser un dominicano más, con un amplio sentido de contribución efectiva al desarrollo de las ideas en nuestro país. “Esto es aquello y va con aquello”.


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lunes, marzo 04, 2019

LO QUE NO SE DICE EN CUBA SOBRE LA EXPLOSIÓN DEL BARCO FRANCÉS LA COUBRE EN EL PUERTO DE LA HABANA EL 4 DE MARZO DE 1960









Tomado de http://www.librosdelcrepusculo.net/
viernes, 28 de noviembre de 2014
Todos los muertos (la otra mitad de la foto)
Rafael Rojas

La foto del post anterior, que con frecuencia se atribuye al fotógrafo cubano Osvaldo Salas, pudo haber sido una de las varias tomas de la misma marcha del Consejo de Ministros del gobierno revolucionario, que hizo otro fotógrafo, Venancio Díaz, el 5 de marzo de 1960, al día siguiente de la explosión del carguero francés La Coubre, en el puerto de La Habana. Fue ese un día de fotos, ya que en otro momento, mientras Fidel Castro hablaba desde un balcón, Alberto Korda captó la imagen del Che Guevara que ha dado la vuelta al mundo en 54 años.
En esa foto aparecen, de izquierda a derecha, en primera o en segunda fila, Fidel Castro, Primer Ministro, Raúl Roa, Ministro de Relaciones, Osvaldo Dorticós, Presidente, el Che Guevara, Presidente del Banco Nacional, Regino Boti, Ministro de Economía, Augusto Martínez Sánchez, Ministro del Trabajo, Antonio Núñez Jiménez, Director Ejecutivo del INRA, el comandante del Segundo Frente del Escambray, William Morgan, detrás, el Presidente del Banco de Comercio Exterior, Alberto Mora, y, por último, el también comandante del Segundo Frente, Eloy Gutiérrez Menoyo.
Morgan y otro comandante del Escambray, Jesús Carreras, serían arrestados pocos meses después, acusados de traición y fusilados en La Cabaña, en marzo de 1961, más o menos por los mismos días en que fue fusilado, también en La Cabaña, otro comandante y ministro del primer gobierno revolucionario, Humberto Sorí Marín. Gutiérrez Menoyo se exiliaría brevemente y desembarcaría por Baracoa a fines de 1964. Semanas después era capturado y condenado a veinte años de cárcel. Martínez Sánchez, como decíamos, intentaría suicidarse en 1964, siendo eliminado de la vida pública desde entonces y Albero Mora se quitó la vida en 1972. Lo mismo haría el presidente Dorticós diez años después.


Otra foto de aquella marcha, de Venancio Díaz, tomada desde un ángulo más hacia el centro y la derecha, muestra al dirigente sindical David Salvador, con camisa a cuadros, de los brazos del comandante Luis Crespo y Fidel Castro. Detrás, entre Castro y Salvador, Osmani Cienfuegos, que había sustituido a Manuel Ray como Ministro de Obras Públicas, por haberse opuesto Ray al encarcelamiento de Huber Matos. Quien aparece vestido de miliciano, entre Crespo y Salvador probablemente sea Luis M. Buch, Secretario de la Presidencia y del Consejo de Ministros.
La foto de Díaz está incluida en el reciente libro Cuba in Revolution (2013) de la Arpad A. Busson Foundation. La imagen más difundida es la que reproducíamos en el post anterior, en la que la hilera arranca, de izquierda a derecha con Fidel Castro y termina, por lo general, con Núñez Jiménez, para evitar a Morgan, Mora y Gutiérrez Menoyo. Pero entre todos esos muertos, tal vez, el más borrado haya sido David Salvador, precisamente por ir del brazo de Castro. Salvador era entonces Secretario General de la Confederación de Trabajadores de Cuba, elegido, en el X congreso de esa asociación, en noviembre de 1959, a pesar de la oposición de los comunistas.
Apenas dos meses después de la foto, en mayo de 1960, Salvador renunció a su cargo, bajo la presión comunista, en perfecta coordinación con el Ministro del Trabajo, Martínez Sánchez, quien, junto con Lazaro Peña, unificará todo el movimiento sindical bajo la nueva Central de Trabajadores de Cuba. Poco después, Salvador se involucra con la organización opositora "30 de Noviembre", es arrestado en La Cabaña y condenado a 30 años de prisión. Salvador murió, exiliado en Estados Unidos, en 2007. En la enciclopedia oficial Ecured aparece definido como "traidor" y "contrarrevolucionario", a pesar de su papel fundamental en la política obrera del Movimiento 26 de Julio, entre 1957 y 1960. 

FOTOS DE ARCHIVO DE LA EXPLOSION DEL BARCO LA COUBRE

La  explosión del barco  francés La Coubre el 4 de marzo de 1960   en el puerto de La  Habana y las   mentiras del Castrismo

Por Pedro Pablo Arencibia
4 de marzo de 2016
 Una de las primeras y descaradas  grandes mentiras de Fidel Castro y del Castrismo  después del triunfo revolucionario  fue  decir que Pedro Luis Díaz Lanz había bombardeado La Habana. En el periódico Revolución  se mostraron fotos  de los heridos y muertos  producto de ese falso  ¨bombardeo¨cuando en realidad fueron producto de la balacera  que las fuerzas Castristas desataron  producto  del ¨gatillo alegre¨  con el que bajaron de las montañas  y la paranoia alimentada por la cúpula militar Castrista; en las fotos no había ni una sola mostrando algún crater de las inexistentes bombas ni en La Habana (soy de La Habana) se escuchó alguna bomba al explotar y sí los disparos de fusiles y baterias antiaéreas.

(Comandante  del Ejército Rebelde Pedro Luis Díaz Lanz, Jefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria después del triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959)

   Otra gran mentira fue decir inmediatamente despues de  producirse  que la(s) explosión(es) del barco  francés La Coubre el 4 de marzo de 1960 había sido obra de la CIA. Por cierto, desde mi escuela primaria y desde mi casa sí oí y vi las explosiones de La Coubre y la del polvorín de Cayo  Cruz en la Bahía de La Habana tiempo después. Fidel acusó en 1960 a la CIA de la explosión del vapor La Coubre y estas son las horas que no ha presentado una sola prueba pues ni el traidor de la CIA Phillip Agee ni otros traidores y agentes infiltrados en la ¨Compañía ¨ han dado información referente a esa explosión en el Puerto de La Habana. En La Habana, Arthur M. Schlesinger Jr. , antiguo asesor del presidente Kennedy, en el 40 aniversario ( no se si fue en el de la victoria de Playa Girón o de la Crisis de Octubre, pues estuvo en ambas ocasiones ) le preguntó directamente a Fidel Castro si él había denunciado inmediatamente después de la explosión de que había sido la CIA para obtener ventaja política, pues él pese a las altas responsabilidades que ocupó en el gobierno norteamericano NUNCA encontró alguna información que vinculara a la CIA con dicha explosión. Por otra parte, la única ¨prueba¨ de la tirania para demostrar que no fue accidental la explosión del vapor La Coubre  fue lanzar desde un helicóptero varias cajas de granadas, etc.

Además de la posible mala manipulación durante el  desembarque del armamento y municiones, existe una versión de que fueron personas totalmente ajenas a la CIA  y a los EE.UU. las que tuvieron  que ver con esa explosión pensando que dicho buque iba para Argelia, la cual estaba en plena lucha de su independencia como colonia de Francia.  Algunas personas  tienen la opinión (supuestamente fundada por informaciones de Inteligencia) que los autores de ese horrendo acto terroristas fueron personas que posteriormente formaron parte de la OAS (Organisation de l'Armée Secrète), organización terrorista nacida en 1961 tras un fallido golpe de estado en contra de Charles de Gaulle.

Otra  línea de investigación  para conocer los autores del supuesto acto terrorista es la siguiente:
En el articulo Del Barbara Brovig al Hornsee: armas belgas para la Revolución cubana  del Doctor en Ciencias Históricas. Investigador del Instituto de Historia de Cuba. Servando Valdés Sánchez se lee:

" Otras evidencias parecían comprometer a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo con los sucesos de La Coubre. El 25 de marzo, en una nota confidencial a R.R. Rubottom, secretario asistente de Estado para los Asuntos Interamericanos, el embajador norteamericano en República Dominicana, Joseph S. Farland, le informaba que a través de una fuente militar se había podido confirmar que Porfirio Rubirosa, exoficial (1) del ejército, era uno de los que estaba detrás de los acontecimientos del barco francés. Asimismo, refería que por otra fuente se conocía que el reciente viaje a Bélgica del general Espaillat, exjefe del Servicio de Inteligencia Militar de Trujillo, había sido con el propósito de “crear los mecanismos de sabotaje”."

Joseph Goebels, encargado del Ministerio de Propaganda de la Alemania Nazi, quién tenía la función de controlar los medios y formas en que la comunicación llegaba al pueblo expresó:
  •     ¨Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad¨
  •     “Miente, miente, que al final algo quedará... ...cuanto más grande sea una mentira, más gente lo creerá..."
Esa actitud execrable ha sido  casi una constante en el tirano a tiempo parcial Fidel Castro Ruz; veamos un ejemplo cuando era un joven de 34 años.

Su hermano Raúl Castro no es diferente en eso de actitud execrable, pues fue el propio Raúl Castro en la  televisión el que dijo que lo de la masacre del Remolcador 13 de Marzo el 13 de julio de 1994 fue un accidente.pese a las decenas de testigos que afirmaron que fue una masacre totalmente intencional por parte de  personal paramilitar de la tiranía que usaron la premeditación, la nocturnidad y la alevosía, personal que fue posteriormente condecorado, en particular el tal ¨Jesusito¨

Execrable fue también la actitud de ambos hermanos al fusilar y condenar a prisión  en la Causa 1/89 (Ochoa- La Guardia) a personas que obedecian órdenes suyas  de participar en el narcotráfico en nombre de la Revolución.

La lista de hechos execrables  es larguísima; estos ejemplos  son sólo algunos de ellos más;  hasta la explosión del  ¨... vuelo 455 de Cubana de Aviación sobre el mar Caribe, que costó la vida a 73 personas ...en 1976¨.

En el siguiente testimonio del piloto  de combate  chileno  y Capitán del Ejército Rebelde  Jacques Lagas, Héroe de Playa Girón,  se relata sobre quienes fueron verdaderamente los que ordenaron y bombardearon al pueblo de Playa Girón, Cuba, cuando el desembarco de la Brigada 2506 en abril de 1961:

El 19 de abril de 1961, vuelo mi avión de combate sobre el pueblo de Playa Girón. Había despegado por tercera vez en ese día a las 16:50 horas. Recuerdo las instrucciones que he recibido antes de elevarme: "el enemigo se hace fuerte en el mismo pueblo de Playa Girón, y hay que liquidar esa batalla antes de que caiga la noche; de los contrario pueden reembarcar o recibir respuestos al amparo de la oscuridad".

Llamo a mi bombardero: "mire Cuadrado, tome nota tranquilamente. Vamos a bombardear a 6,000 pies de altura. De sur a norte, con una velocidad de 250 millas por hora; el viento es del norte de 15 nudos. No hay deriva. ¿entendido bien? -Sí Capitán, copiado todo correcto- Recuerde- agrego- o pone las cuatro bombas en el pueblo, o le parto la siquitrilla llegando a la base... Cuadrado, lo que ve directamente adelante y pegado a la costa es Girón. Desde aquí ya se puede apreciar el pueblo, la pista y el camino, ¿ lo ve?- Si jefe.......Por el intercomunicador me llega la voz tensa de Cuadrado: "-cuatro bombas fuera, capitán, Cayeron medio a medio en el pueblo-agrega a media voz, a lo mejoer sintiendo lo que habíamos hecho.

Miro hacia Girón.El pueblo no se ve; está envuelto en una inmensa nube blanca que se eleva a más de dos mil pies de altura. Las cuatro bombas de 500 libras cada una hicieron blanco directo. Son las 17:35 horas del miércoles 19 de abril de 1961. Según supe después el enemigo se rindió incondicionalmente a las 17:40 horas de ese mismo día. Exactamente cinco minutos después del bombardeo.

El 19 de abril de 1962 y a pesar de que ya estaba curado de espanto, casi me caigo del asiento en la cafetería Marakas, al ver las fotografías de los destrozos que yo había ocasionado en Playa Girón, cuando bombardée dicho pueblo por órden de Fidel, el miércoles 19 de abril de 1961, a las 17:35 horas, como producidos por efectos del "brutal bombardeo del imperialismo yanqui". Aparecían las fotografías acompañadas de grandes titulares de la Revista Verde Olivo, en los periódicos Revolución y Hoy. Miraba atónito, incrédulo y asombrado las fotografías. No podía dar crédito a los que estaba viendo. Engañar y mentir de esa manera caía ya en lo ridículo. Miles de hombres habían sido testigos de aquellos trágicos y sangrientos bombardeos.

De repente vino a mi mente la conversación sostenida con el camarada César Escalante, cuando insinuó insistentemente que cortara la parte de mi libro en la cual yo relataba ese hecho. Ahí estaba por fin el verdadero motivo por el cual mi libro había sido censurado totalmente (Nota de Nuevo Acción: Lagas se refiere a su libro "Memorias de un Capitán Rebelde").

Nuevamente la mentira, el engaño y la burla cruel que se hacía al pueblo de Cuba, al permitir que viudas, huérfanos y adoloridas madres, depositaran ofrendas florales en esos falsos monumentos, productos de nuestras propias bombas y que se atribuían al imperialismo yanqui, para exasperar a los pueblos del mundo. El asco y la repugnancia que tal procedimiento me produjo, se transformó en complejo de culpabilidad y complicidad. Decidí de ese instante, hacer lo inhumanamente posible para abandonar Cuba y contar al mundo LA VERDAD HISTÓRICA
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TEMA RELACIONADO:

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

El servicio de Inteligencia  de Trujillo conocía los preparativos de la invasión de la incipiente dictadura  de los Castro a República  Dominicana  y hasta había intentado establecer un acuerdo de  no agresión entre Cuba y República Dominicana; hasta insinuó que podía darle a la tiranía Castrista a algunos de los más connotados represores  de haber  cometido crímenes  en contra de revolucionarios durante la lucha contra el régimen de Batista y que estaban refugiados en Dominicana desde el 1 de enero de 1959. Todo lo de este párrafo aparece en un largo artículo del hijo del embajador de la naciente dictadura castrista en Dominicana;  veamos dos fragmentos de ese artículo relacionado con la información anterior:

 1.- En cumplimiento de instrucciones de Generalí­simo –escribía Rubirosa–, le envío párrafos de un informe confidencial recibido, que dice así: «Tenemos infor­mes de que el 13 de marzo, Juan Manuel Batista Climenty, despachó por correo, declarando que se trataba de efectos personales, 200 mochilas mili­tares. Este despacho fue hecho a Ascasia Sánchez 21, apartamento 202, Vedado […]. (Reinaldo Hernández a Rubirosa, carta del 21 de marzo de 1959. AGN, fondo Presidencia, Embadom Cuba). Ascasia Sánchez 21 era el anagrama de Acacia Sánchez Man­duley, hermana de Celia Sánchez y luego esposa del comandante Delio Gómez Ochoa, quien se encontraba al frente de la oficina ubicada en las calles N y 21 que se ocupaba del apoyo logístico de lo que sería la futura expedición del 14 de junio).

2.- Continuó diciendo el Sr. Meo: “El gobierno dominicano ha decidido que es mejor un acercamiento con Cuba. Nosotros quisiéramos entrar en negociaciones pues no conduce a nada esta situación. Cuba tiene problemas económicos y hasta en esto pudiéramos ayudarlos. Naturalmente, todo esto que le estoy diciendo, no lo podrán probar, en caso que sea rechazada esta propuesta, pero estamos haciéndoles una proposición. Usted no sabe quién soy yo, pero le puedo hacer una demostración”.
“Si ustedes quieren, yo arresto a uno de los cubanos que están aquí y aparece mañana golpeado o muerto, en cualquier esquina que yo le señale de antemano, para que vean que estoy hablando realmente en serio”. “Pudiera ser el Sr. Ventura Novo”, dijo después de una breve pausa.
“Estamos interesados en un tratado de no agresión”, terminó por decir.
Fue respondido muy diplomáticamente, pero con firmeza. No existían instrucciones para entrar en negociaciones y cualquier asunto a tratar se llevaría a efecto mediante los canales oficiales.
“Si, yo lo entiendo, pero les voy a dejar mi teléfono y dirección. Si a su gobierno le interesa, llámeme. Nosotros podemos arreglar cualquier cosa, mejor que los diplomáticos”, respondió altaneramente el Sr. Meo.
La segunda proposición era arrestar a Esteban Ventura y extraditarlo a La Habana, en caso de llegarse a un acuerdo.
Coincidía con la propuesta que Rubirosa había insinuado a poco de llegar a Santo Domingo.

Publico dos escritos sobre esa muy temprana ingerencia militar Castrista (no fue la primera, ya que la de Panamá en abril de 1959 le precedió, al igual que la de Nicaragua en mayo: le sucedería la de Haití en agosto) en países latinoamericanos: la invasión a la República Dominicana en junio de 1959; ingerencia que ya en 1965 se extendería fuera de nuestro continente y mediante fuerzas militares regulares del ejército Castrista a África, mediante el envio de tropas a Argelia y que alcanzaría su apogeo en las décadas de los años 70s y 80s. En Asia también se hicieron presente militares y paramilitares Castristas interviniendo en conflictos entre naciones y también en conflictos entre facciones de un mismo país.

Para ello publico seguidamente dos artículos, realmente un fragmento de un artículo oficialista y un artículo no oficialista, que abordan dicha ingerencia.

Por último, he decidido a ese suceso llamarle invasión Castrista a República Dominicana para seguir los parámetros y la terminología Castrista aplicados a la mal llamada Invasión de Playa Girón dadas las similitudes en muchos aspectos, no en todos, que tuvieron ambas expediciones. Uno de esos aspectos en que difieren, es que el dictador Trujillo fue inicialmente elegido por el pueblo y la dictadura Castrista, fue impuesta, ya que las primeras elecciones Castristas, no legítimas ninguna de ellas, fueron en 1976.

Pueden leer mas sobre las  muy tempranas invasiones Castristas a Panama, Republica Dominicana y Haiti en:
http://baracuteycubano.blogspot.com/2011/01/invasiones-de-fidel-castro-panama-santo.html
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Al triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro (1 enero 1959), un grupo de dirigentes dominicanos exiliados vieron la oportunidad de invadir Republica dominicana y liberarla de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, y desde el primer momento por supuesto contaron con la ayuda del aun no declarado régimen comunista cubano, y en menor escala con la del presidente electo democrático de Venezuela Rómulo Betancourt, quien era un acérrimo enemigo de Trujillo, pues le adjudicaban al dictador dominicano un atentado efectuado contra Betancourt cuando se encontraba exiliado en Cuba.

El grupo que iba invadir a Rep. Dominicana comenzó a entrenarse en Pinar del Río, y el reclutamiento lo hacían casi en forma pública en Cuba, Venezuela, Estados Unidos y otros países. El mando militar estaba a cargo del comandante Enrique Jiménez Moya natural de Republica Dominicana, y que había llegado a la Sierra Maestra (Cuba), a principio de diciembre 1958 por avión desde Venezuela uniéndose a las guerrillas que combatían a Batista. En ese avión también venia entre otros, el Dr. Manuel Urrutia (primer presidente de la revolución), que aterrizó en el aeropuerto rebelde de Cienaguilla en la Sierra.

El día 14 de junio parte desde Cuba el primer contingente de unos 50 hombres en un avión pintado como si fuera de la Fuerza Aérea de Trujillo, y aterriza en horas de la tarde en el aeropuerto militar de Constanza. Después de una breve refriega con soldados de la base aérea que confundidos se acercaron a investigar, Jiménez Moya y sus hombres se internaron en las cercanas montañas.

( Enrique Jiménez Moya )

Esta acción de Jiménez Moya estaba programada para que otros grupos desembarcan en lancha por dos puntos de Republica Dominicana, pero por una serie de razones no ocurrió hasta seis días después.

El 20 de junio los expedicionarios que faltaban parten de Cuba en lanchas y desembarca un grupo por Estero Hondo y el otro por Maimón, los cuales fueron sorprendidos por el ejército de Trujillo donde un gran numero de ellos murieron, y el resto pudo alcanzar las montañas. En Cuba quedó otro contingente, el cual no participo en la invasión

Perseguidos por el ejército fueron cayendo los alzados, y para fines del mes de junio prácticamente estaba aniquilada la invasión. El día 4 de julio el dictador Trujillo proclamaba victoria.

De los cientos que participaron en esta invasión a Republica Dominicana solamente quedaron vivo cinco, de los cuales dos fueron cubanos, el casi un niño Pablito Mirabal, y Delio Gómez Ochoa, los cuales mas tarde fueron repatriados a Cuba.

( Parte de los cubanos que participaron ;
2º y 3º desde la izq. Delio Gómez Ochoa y Camilo Cienfuegos, resp )
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INFORMACIÓN RELACIONADA
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http://lapolillacubana.nireblog.com/

La Revolución Cubana y su inserción en la contradictoria realidad latinoamericana-caribeña en 1959. (II Parte).

( FRAGMENTO )

Por Orlando Cruz Capote*

* La expedición dominicano-cubana a Santo Domingo. ¿Una respuesta o una acción independiente de Cuba revolucionaria y solidaria?.

La historia de la expedición armada dominicano-cubana a Santo Domingo es un ejemplo relevante de cómo debe analizarse el comportamiento exterior de Cuba desde 1959. Sin conocer sus raíces programáticas se podría llegar a la falsa conclusión que la misma se preparó y realizó sólo como un acto de legítima defensa contra el régimen de Trujillo y nunca como un accionar propio e independiente, latinoamericanista y solidario de la Revolución Cubana. La amistad y deseos de cooperación entre los revolucionarios cubanos y los dominicanos siempre fueron parte de la historia de ambas naciones. Sirva otra muestra de esa hermandad, la del Generalísimo Máximo Gómez, en el siglo XIX, para ilustrar o simbolizar estos empeños internacionalistas. En la última fase de la guerra de liberación cubana, 1953-1958, exactamente en diciembre de 1958, arribó a la Sierra Maestra un avión procedente de Venezuela, en el cual se traían armas y otros pertrechos bélicos para la insurrección armada cubana. En este vuelo arribó el dominicano Enrique Jiménez Moya, quien era portador de un mensaje de la Unión Patriótica Dominicana (UPD), (7) radicada en Caracas, para que se hiciera conocer el apoyo de los emigrados revolucionarios dominicanos a la causa cubana y solicitar que estos combatientes y otros fueran entrenados en la contienda para que, en un futuro, pudieran servir en la lucha contra el dictador Trujillo.

( Delio Gómez Ochoa y Enrique Jiménez Losada )

Aunque los acontecimientos desbrozaron el camino del triunfo revolucionario en el transcurso de ese mes y el resto de los revolucionarios quisqueños no pudieron llegar a Cuba antes, el pacto o alianza entre ambos movimientos revolucionarios estuvo de facto realizado. El combatiente Enrique Jiménez Moya fue ascendido a Capitán del Ejército Rebelde y se convirtió, de esa forma, en el segundo dominicano que participó en la última guerra de liberación cubana. (8) Durante la visita del líder de la Revolución Cubana a Venezuela, del 23 al 27 de enero de 1959, como ya expusimos, ambos gobiernos llegaron a un acuerdo de apoyar e impulsar la lucha de los revolucionarios dominicanos. En febrero de ese propio año, Fidel se reúne con el Capitán Enrique Jiménez y el Comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa, quien había sido el Jefe del IV Frente Oriental “Simón Bolívar” -creado el 10 de octubre de 1958, para operar en los llanos orientales- con el fin de coordinar los esfuerzos del apoyo cubano a la causa dominicana. De aquel encuentro sale la decisión de que el Comandante Delio Gómez fuera el delegado de la joven Revolución Cubana para facilitar la entrada al país de los futuros expedicionarios, (9) prepararlos en las técnicas del combate guerrillero y darles el entrenamiento y organización necesarios con el fin de que esta misión liberadora tuviera todo el éxito posible.

La tarea fue asumida con prontitud. (10) Luego de varios análisis para ubicar el campamento guerrillero se decidió que fuera en las “Mil Cumbres”, en la Sierra de los Órganos, en la provincia de Pinar del Río. Este lugar, donde había operado el frente occidental insurreccional, era muy adecuado para los preparativos. La experiencia de los Comandantes Dermidio Escalona y José Argibais, primer y segundo jefe del V Frente, aseguraba que esa zona montañosa y agreste podía ser ideal para llevar a cabo las labores de entrenamiento. Además, la cercanía a la ciudad de la Habana y su aeropuerto nacional e internacional fueron también factores que determinaron que esa localidad fuera la escogida. Rápidamente, y dadas las orientaciones emitidas por Fidel, algunos armamentos de los antiguos frentes guerrilleros fueron trasladados a la finca “Mil Cumbres”. Todo se realizó en el más absoluto silencio y discreción posibles. Varios dirigentes de la vanguardia política cubana apoyaron tal empeño y, de tal forma, los Comandantes Raúl Castro, Camilo Cienfuegos, Ernesto Che Guevara, Juan Almeida y otros, además de ofrecer armas, dispusieron o prescindieron de algunos de los hombres bajo su mando para cooperar con la expedición. Ello estaba en plena coincidencia con la idea de Fidel de que no debían ir solo hombres del IV Frente Oriental. Igualmente, a la llegada de los emigrados dominicanos se sumaron revolucionarios de otros pueblos entre ellos, puertorriqueños, estadounidenses, venezolanos, guatemaltecos y españoles, aunque siempre se trató que la masa fundamental de beligerantes fueran de tierra quisqueyana. Se enrolaron en un inicio un total de 261 combatientes, pero entre el fragor de los preparativos, el duro entrenamiento, la decisión de los jefes de la operación y la disposición de cada uno de los participantes, al final solo quedaron alistados para la acción unos 198 guerrilleros. De ellos, 155 fueron dominicanos, alrededor de 18 cubanos (de los 21 que estuvieron inicialmente), 13 venezolanos, 7 puertorriqueños, 2 norteamericanos, 2 españoles y un guatemalteco. La estructura militar del grupo quedó definida con la composición inicial de 5 pelotones de 50 miembros y 5 escuadras de 10 combatientes. (11) La participación cubana debe tomarse con cierta cautela, porque no existe documentación desclasificada y tampoco testimonios que corroboren la cifra brindada y los nombres de los participantes, pero no hay dudas de que, posiblemente, el grupo antillano fuera mayor y que, parte de ellos, quedaron en Cuba para incorporarse, luego del establecimiento de los frentes guerrilleros, en el combate emancipador.

Mientras se sucedían los entrenamientos, se iba forjando en La Habana la unidad organizativa de las fuerzas de la nación hermana. Para evitar un comprometimiento cubano, a esas reuniones solo asistieron los oriundos de Santo Domingo con el fin de que dirimieran sus discrepancias ideológicas y políticas que eran múltiples. (12) Al fin, entre los días del 27 al 29 de marzo de 1959, los patriotas de ese país acordaron, en el Palacio de los Trabajadores, sede de la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC), que la organización se denominara Movimiento de Liberación Dominicano (MLD). (13) Paralelamente, los preparativos fueron en aumento. El Comandante Delio Gómez realizó varios viajes a Venezuela con el fin de conseguir el comprometido apoyo financiero y logístico del Presidente Rómulo Betancourt. En esos intercambios se percibió inmediatamente que las opiniones dentro del gobierno venezolano no eran concordantes. El presidente fue muy renuente a cumplir la promesa y solo envió una mínima parte del dinero -de un compromiso de medio millón de dólares solo envió en efectivo alrededor de 150 mil dólares- para apoyar la expedición. Sin embargo, otros miembros del gabinete, y fuera de él, fueron partidarios de cooperar al máximo y cumplir con lo pactado. El mayor temor del mandatario venezolano era que se afectara la imagen regional e internacional venezolana y provocar la hostilidad de los EE.UU., por lo que expuso que la expedición no debía partir del territorio de su país. Y trató de comprometerse lo menos posible con esta acción, a pesar de lo conversado y acordado con Fidel. Puede decirse que ese fue un momento de inflexión en las ideas del dirigente venezolano y el inicio de su traición posterior al pueblo bolivariano y a Cuba. Incluso, en esos viajes Delio Gómez conjuntamente con el embajador cubano en ese país, Francisco Pividal Padrón, llevaron algunas armas a los demócratas venezolanos ante la inminencia de un golpe de estado contra el gobierno de Rómulo Betancourt.

Luego de las vicisitudes de todo preparativo de esa naturaleza, la parte cubana asumió con seriedad el compromiso con los revolucionarios dominicanos. No se trataba de una acción en respuesta a la agresividad del dictador Trujillo, sino la ejecución de una política de principios que iba a ser aplicada de forma ininterrumpida a lo largo del desarrollo de la Revolución. Incluso, en los momentos en que el Comandante en Jefe Fidel Castro visitaba los EE.UU., del 15 al 26 de abril, una delegación cubana compraba armas y hasta un avión, un viejo C-46, en tierras estadounidenses (Miami) que iba a servir para hacer llegar a tierras dominicanas al primer grupo de combatientes. En los inicios del mes de junio todo estaba listo. El Comandante Camilo Cienfuegos fue el más asiduo colaborador y asegurador de la misión e, incluso, se fotografió junto a los combatientes y despidió a los mismos antes de partir hacia tierras dominicanas. El Comandante Enrique Jiménez Moya fue nombrado el Jefe máximo del grupo guerrillero, y otro dominicano, Rinaldo Sinitiago fue Segundo Jefe y miembro del Estado Mayor, mientras que el Comandante Delio Gómez Ochoa partió como asesor militar y responsable de los cubanos. Estos últimos irían en avión y debían iniciar las acciones guerrilleras y crear el frente en la región de Constanza. Asimismo dos naves, que pertenecieron a familias del antiguo régimen batistiano, se pusieron a disposición de los expedicionarios, un total de 144 hombres, -el yate “Carmen Elsa” que era propiedad de la esposa de Batista, Martha Fernández, y una segunda embarcación, que fue sustituida a última hora por el yate “Tinima”-, con las misiones de abrir dos frentes guerrilleros en la región montañosa de Estero Hondo y otro en la zona de Maimón.

( Manuel Rojo del Río, traidor a la expedición, Gómez Ochoa y Juan de Dios Ventura Simó )

El 14 de junio los primeros guerrilleros, un total de 54 hombres, aterrizaron bajo fuego enemigo, en el aeropuerto de Constanza, en República Dominicana. La odisea, de la cual poco se conoce, comenzaba con muchas dificultades. Hubo dispersión de los combatientes, que llegaron por aire, porque fueron detectados rápidamente en suelo dominicano por las fuerzas del ejército que se lanzaron a su persecución y exterminio. Todo parece indicar que indiscreciones y delaciones internas y externas dieron al traste con los que llegaron días después por vía marítima, -en las primeras acciones luego de la llegada del avión se perdió una mochila que tenía algunos mapas que indicaba los lugares del desembarco marítimo - ya que, prácticamente, fueron esperados y tuvieron que entrar en combate de forma inmediata. La masacre de esos grupos fue absoluta. Ante esta disyuntiva y ante la pérdida del contacto del grupo de Enrique Jiménez (luego se supo que esta tropa fue aniquilada rápidamente y el Comandante Jiménez, muerto el 19 de junio) el Comandante Delio Gómez fue nombrado Jefe del grupo guerrillero actuante.

La probabilidad de que las autoridades del dictador conocieran parte de los planes es sustentada por algunas pruebas presentadas por el régimen trujillista, en que se mostraba unas fotos, en tierras cubanas, del Comandante Camilo Cienfuegos junto a varios expedicionarios. Algunos documentos revelados más tarde dan cuenta que los servicios de inteligencia de Estados Unidos y de Santo Domingo conocieron muchos aspectos de la expedición. (14) A su vez, las traiciones posteriores de Pedro Luis Díaz Lanz (Jefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria), Eloy Gutiérrez Menoyo y William Morgan pueden dar fe de la filtración de los detalles de la acción internacionalista. Estos dos últimos conocían de las actividades conspiradoras de Trujillo, y es muy posible que hayan realizado el papel de dobles agentes, al poner al descubierto ante Fidel la conjura del dictador y continuar conspirando e informando a las autoridades norteamericanas y dominicanas. En pago, pudieron muy bien enviar informaciones de la expedición revolucionaria dominicano-cubano. La hipótesis de que el gran traidor fue Pedro Luis Díaz Lanz, la enuncia el propio Comandante Delio Gómez, teniendo presente que en días posteriores al desembarco, un avión de la Fuerza Aérea Rebelde de Cuba -o Fuerza Aérea Revolucionaria- debía lanzar armas y avituallamiento a la incipiente guerrilla y que, por lo tanto, el mando superior de esta arma conocía de los planes y los lugares en que esta guerrilla debía moverse y encontrarse. La segunda hipótesis, la traición de Menoyo y Morgan, la deduce el autor de este trabajo partiendo del análisis de los hechos, del comportamiento de estos dos individuos y conociendo, además, que Morgan ya era desde la lucha guerrillera cubana un agente de la CIA encubierto. La actividad de William Morgan es evidente si se lee un telegrama del Departamento de Estado enviado a su embajada en La Habana donde se da a conocer que éste está vinculado a alguna actividad contrarrevolucionaria al ser líder de un grupo que se proponía asesinar a Fidel Castro.

Por otra parte, errores tácticos y estratégicos también fueron fatales. El Comandante y Jefe, Enrique Jiménez Moya, al que acompañaba el Comandante cubano Nene López, no tomó el camino acordado y fue sorprendido y eliminado con su tropa inmediatamente, como hemos planteado. Varias emboscadas, la ubicación de la tropa guerrillera, su bombardeo y el seguimiento permanente desatado sobre ella, más la ausencia del apoyo que debía llegar posteriormente (las expediciones marítimas, por ejemplo) dieron al traste con la acción. Asimismo, existieron algunas indisciplinas e insuficiencias en la preparación física entre los grupos de revolucionarios no cubanos. Algunos relatos, contados en diarios de campaña y los testimonios recogidos denotan estas problemáticas en la tropa guerrillera. Todos los hombres, salvo cinco, fueron muertos en las acciones combativas y la mayoría fueron torturados y asesinados. Otras de las razones, y no de menor peso, fueron que no se produjeron actividades de soporte interno a las acciones combativas de los expedicionarios. Las ilusiones de los revolucionarios dominicanos de que podría producirse un levantamiento popular instantáneo -más bien espontáneo- no se llevaron a vías de efecto. No existían las condiciones subjetivas para que el campesinado, los obreros agrícolas y la población de las zonas por donde desembarcó el grupo guerrillero facilitaran la cooperación o el silencio ante la arremetida y la represión gubernamental contra ellos. De igual forma los grupos revolucionarios internos no estaban lo suficientemente unidos y organizados para dar una respuesta de apoyo lo más rápidamente posible.

El día 11 de julio, Delio Gómez y el pequeño grupo de otros tres compañeros (los últimos de su tropa) -lo que él llamó el “reducto guerrillero”- fueron hechos prisioneros, luego de tratar realizar maniobras para alejarse de la zona de operaciones del ejército profesional. A principios del mes de septiembre, los últimos hombres del desembarco marítimo, el norteamericano Larry Bevins y el español Francisco Álvarez cayeron en combate. La operación militar no fue exitosa y situó a la Revolución Cubana en “el banquillo de los acusados” en el seno de la OEA. Y aunque salió airosa de aquella peligrosa prueba, fue un momento muy difícil para la joven diplomacia cubana.

Sin embargo, en la valoración de este hecho histórico es necesario resaltar que el intento revolucionario de abrir frentes guerrilleros sirvió como un detonante inicial, aprovechado poco tiempo después por las fuerzas democráticas y revolucionarias dominicanas para el surgimiento de una oposición estructurada y genuinamente popular que dieron vida al “Movimiento 14 de junio” que comenzó diversas acciones contra el dictador. El mito de la impunidad e inmunidad de la que estaba revestida la tiranía de Trujillo fue completamente desbaratado. Ni siquiera la represión más sangrienta detuvo al movimiento progresista. Incluso, los EE.UU., bajo la presidencia de John. F. Kennedy, “tomaron cartas en el asunto” y, dando un giro a sus posiciones de apoyo al dictador, comenzaron a criticarlo y aislarlo. No es casual, entonces, que se vincule a la CIA en los planes de asesinar al dictador y abrir una etapa “democrática” en esa nación, a partir de 1961. Trujillo ya no encajaba en los planes del “nuevo rumbo” o las “nuevas fronteras” de Kennedy, y el Imperio que estaba más preocupado porque no surgieran “nuevas Cubas” en el subcontinente, lo desechó totalmente, luego que lo utilizó en su cruzada “anticomunista cubana” con el fin de reprimir a su pueblo y a las democracias latinoamericanas. El viejo apotegma imperial norteamericano que, "los Estados Unidos no tienen amigos sino intereses", volvió a ser puesto en práctica en la década del 60.

El movimiento revolucionario dominicano tomó un auge de tales proporciones, entre 1961 y 1965, que las autoridades de Washington determinaron, en ese último año, desatar una invasión directa de sus marines a ese país. Fue el epílogo de la contienda revolucionaria quisqueyana en aquellos años. (15)

La misión guerrillera de carácter antidictatorial y nacional-liberadora dominicana-cubana de 1959, aunque también con participación de combatientes de otras nacionalidades, fue la primera acción latinoamericanista e internacionalista directa y, relativamente numerosa, de la Revolución Cubana. Ella constituyó el signo vital de que sólo una Revolución es verdadera y auténtica si además de resolver los graves problemas endógenos de su país, es capaz de brindar su internacionalismo resuelto y militante ante las urgencias del movimiento revolucionario regional e internacional. Por ello, el proceso histórico de la conformación y ejecución de la expedición a dominicana, donde se involucraron alrededor de 100 cubanos, directa e indirectamente, y donde murieron 17 compañeros cubanos y cientos de otros países -cifra un poco menor de los combatientes nacionales en la guerrilla del Che en Bolivia, en 1967- es una página gloriosa en la historia de Cuba y Latinoamérica.

Notas bibliográficas y referencias:

(1) Una más copiosa información sobre este hecho se puede obtener de la lectura del diario Revolución, (La Habana, Cuba), en los meses desde junio hasta septiembre de 1959.

(2) William Alexander Morgan era de origen norteamerican

o y agente de la CIA. Logró con la ayuda de Eloy Gutiérrez Menoyo una participación en la lucha insurreccional y también alcanzar los grados de Comandante.

(3) El término “comevacas” se los impuso el propio pueblo y las fuerzas insurreccionales del país, porque parte del II Frente Escambray, se dedicó a desarrollar muy pocos combates contra el ejército batistiano y, por el contrario, se dedicaron a acciones de pillaje en la zona de operaciones, robando y comiéndose, en ocasiones, el ganado vacuno de los campesinos y otros propietarios de ese lugar. De esa manera los denominó también Ernesto Che Guevara.

(4) Este hombre era un asesino y sicario por naturaleza, desde la década de los años 30. En el año final de la lucha contra la tiranía, Batista lo nombró Jefe de la Policía Nacional, con el fin de que reprimiera duramente al movimiento revolucionario.

(5) “La Rosa Blanca” fue una de las primeras organizaciones contrarrevolucionarias organizadas. La integraron ex-batistianos, ex-militares (ex-casquitos) y representantes de la oligarquía burguesa desplazada del poder, como fue el caso del doctor Amando Caiñas Milanés, ex-presidente de la Asociación de Ganaderos de Cuba.

(6) Declaraciones al periódico Revolución, La Habana, 25 de agosto de 1959, p. 1.

(7) Los firmantes fueron el Dr. Francisco Castellanos, Rinaldo Sinitiago Pou, Cecilio Grullón y Miguel Ángel Gómez Rodríguez por la UPD de Venezuela. En, Emilio Cordero Michel Los Expedicionarios de junio de 1959, Ponencia en el Curso “Contra el Olvido”, hacia la recuperación de la Memoria Histórica Nacional, Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Museo Nacional de Historia y Geografía, 7 de diciembre de 1990. Archivo del Instituto de Historia de Cuba, Rg. 19/93, Tema: Firmeza.

(8) Enrique Jiménez Moya fue herido en la Batalla de Maffo, en la provincia de Oriente, en 1958.

(9) La emigración o los exiliados políticos revolucionarios y antitrujillistas estaba dispersa por varios países del continente.

(10) Para conocer y abundar sobre esta temática se pueden consultar y ver: Delio Gómez Ochoa Constanza, Maimón y Estero Hondo: La Victoria de los Caídos, Editora ALFA & Omega, Santo Domingo, República Dominicana, 1998; Anselmo Brache Batista Constanza, Maimón y Estero Hondo, Testimonios e Investigación sobre los acontecimientos, Editora Taller, República Dominicana, 1994; Justino José Del Orbe Del Exilio Político Dominicano Antitrujillista en Cuba, Editora Taller, Santo Domingo, D.N., 1983; Juan Enrique (Johnny) Puigsubirá Miniño Diario de Campaña, Editorial Corripio, Santo Domingo, República Dominicana, 1984, entre otros.

(11) Esta es la versión que dejó el hermano de uno de los combatientes caídos. Ver: Emilio Cordero Michel, Ob. Cit., p. 5

(12) Muchas de esas reuniones se realizaron en la Iglesia de la Caridad, del municipio de Centro Habana, con la autorización del padre Madrigal, quien había sido tesorero del Movimiento Revolucionario 26 de Julio en la capital. El sacerdote Madrigal poco tiempo después se marchó de Cuba, a raíz de las discrepancias de la Jerarquía Católica Cubana con el rumbo radical y socialista de la Revolución.

(13) Gobierno Dominicano. Invasión Report: Constanza, Maimón y Estero Hondo. Communist Aggression Against The Dominican Republic, Santo Domingo. En, Emilio Cordero Michel, Ob. Cit., pp. 7-8.

(14) Telegram 150 to Habana, August 2, 1959. Department of State, Central Files, 737.00/8-259. En, Tomás Diez Acosta Confrontación Cuba- Estados Unidos. (1959-1960), Editora Política, La Habana, 2003, p. 46.

(15) Juan Bosch De Cristóbal Colón a Fidel Castro. El Caribe frontera Imperial, Colección Nuestros Países, Serie Rumbos, Casa de las Américas, La Habana, 1981; Gregorio Ortega Santo Domingo, 1965, ediciones venceremos, La Habana, 1966.

*Dr. Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Cuba
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Tomado de http://www.geocities.com

He aquí la lista de los participantes en dicha expedición elaborada por la Fundación de Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo.

Constanza: Antonio Javier Achécar Kalaf, Augusto Juan Alfonseca Espaillat (Puro), Juan Antonio Almánzar Díaz, Juan Antonio Batista Cernuda (Chepito), Gaspar Antonio Rodríguez Bou (Napy), Carlos Luis Cabral Manzano, Félix de los Santos Peralta (Esperanza), Alejandro César Domenech Russo, Miguel Angel Feliú Arzeno (Miguelucho), Pedro Pablo Fernández Cruz, Freddy Guerra Aponte, Ing. Leandro Efraín Guzmán Abreu, Pedro Pablo Fernández Minaya, Rafael Henríquez Rodríguez (Chapú), Francisco Napoleón Hermón Machuca (Papito), Cmdte. Enrique Augusto Jiménez Moya, Leopoldo Jiménez Nouel, Héctor Mateo Calcagno (Mateíto), Dr. Rafael Mella, Rafael Moore Garrido (Fellín), José A. Patiño Martínez (Chepito), Rafael Tomás Perelló Díaz, Federico Augusto Pichardo Díaz, Juan Enrique Puig Subirá Miniño (Johnny), Héctor Enrique Ramírez Castillo (Henry), Cosme Augusto Rojas Pérez, José Andrés Rolán Pérez, Rafael Osvaldo Ross Thomen, Luis Conrado Ruiz (Peligro), Reinaldo Santiago Pou, José Antonio Spignolio Mena (Cuco),Alcibíades Antonio Tavares Pepín (Pigin), Alejandro Fidel Torres (Langue), Juan de Dios Ventura Simó, Víctor Eligio Mainardi Méndez, Rafael Parache.

Estero Hondo: Carlos Aponte Willard, Simplicio Belfod Santos, Pedro Antonio Casado Jiménez, José Antonio Campos Navarro (Tony), Máximo Emilio D'Oleo Gimbernard, Vicente Mario Gómez Monatán, Persio Oscar Grullón Castro, Alberto Herrera Moreno (Bertico), Manuel Lorenzo Carrasco, Andrés Lozano Guzmán, Dr. Felipe Maduro Sanabia, Víctor Manuel Mainardi Reyna (Sillín), Jaime Manuel Martínez Rodríguez, Antonio de Jesús Minaya Fernández, Héctor Bienvenido Olivier Romero (Papi), Alberto Perdomo, Manuel de Jesús Perozo Chicón (Masú), Elpidio Sanabia Valverde (Pillo), Dr. Octavio Augusto Mejía-Ricart Guzmán, Doctor Guillermo Augusto Sánchez Sanlley, Alfonso José Santiago, Francisco A. Ubiera, José Rafael Federico Valverde Cruz, Rafael Quezada Jiménez (Lulú), Dr. Aquiles Rodríguez (Quilito).

Maimón: Miguel Alies Messon, Doctor Miguel Alvarez Fadul, Miguel Jacobo Amarante Sevillano, Francisco José Aponte Williard, Ramón José Sebastián Asensio Valverde, Alejandro Báez y Báez, Enrique Belliard Sosa, Dr. Toribio Bencosme Rodríguez, José Fabio Bergés (Grillito), Pedro Julián Bonilla Aybar, Domingo Cabrera Martínez, Julio César Castillo Cruz, Fernando Cestero Martínez (Chichí), Rubén Cordero García, José Ramón Enrique Cordero Michel, Ramón Aníbar Castro Sánchez, Manuel Delgado López, Héctor Emilio de Giudice Herrera, Manuel José del Orbe, Augusto Eufemio Dohse Jorge (Buby), Silvio Augusto Domínguez López, Guillermo Eustaquio Ducoudray Mansfield, Julio Raúl Durán García, Gabriel Emilio Fernández Mármol (Pipí), Juan Figueroa Reyes, Bienvenido Fuertes Duarte, Ercilio García Bencosme (Cilo), Sergio Manuel Ildefonso Genao (Capori), Fernando Gody, Francisco José Grullón Martínez (Frank), Eugenio Grullón González, César Federico Laranquent, José Caonabo Lora Martínez, Juan José Mateo Adames, Conrado Martínez Hernández, Eduardo Salvador Martínez Saviñón, Miguel Meléndez, Dr. Antonio Moca Ricart (Tony), Fernando Ozuna, Herminio Ripoll, Moisés Rubén Agosto Concepción, Dr. José Horacio Rodríguez Vásquez.

Cubanos: Enrique Betancourt Carilli, Froilán Flores, Ramón López López (Nene), Frank López Rodríguez, Roberto P. Pichardo Caminada, Oscar Reyes Medina (Cohetico), Aldo Rodríguez Pérez, Antonio Sánchez Pérez, Ricardo Vasallo Alfonso, Oscar Luis Vega Acosta, Luis Cárdenas Betancourt.

Español: Francisco Alvarez.

Puertorriqueños: Luis Alvarez, Luis Ramón Reyes, Juan Reyes, Ramón Ruiz.

Venezolanos José Altagracia Arias Quintero, Diego Avila Piller, Juan Cárdenas Soto, José Isaac Molina González, Generoso Hernández, Pedro José Linares Badillo, Luis Alfonso Medina Rosales, José Luis Rodríguez, Luis Cárdenas Betancourt.

Norteamericanos Larry Beevins, Charles White.

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