Es un blog diario digital conformado con los artículos, opiniones, ensayos, etc. del Catedrático universitario Lic. Pedro Pablo Arencibia Cardoso sobre diferentes temáticas de la problemática cubana, actual e histórica, así como por noticias y artículos de otros autores que se consideran de gran interés para profundizar en la realidad cubana.
domingo, enero 12, 2025
Algo de la Historia del desabastecimiento de las grasas alimenticias en Cuba después del supuesto triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959
La Manteca y el Socialismo: Historia del desabastecimiento en Cuba. Crisis Económica y Social.
A continuació cifras de la tabla No. 20 del libro El Imperialismo Norteamericano en la Economía de Cuba del economista marxista Oscar Pino Santos, quien trabajó hasta casi su muerte en el Consejo de Estado de la dictadura totalitaria de los Castro en Cuba y que recibió el Premio en Ciencias Sociales en el año ¿2006? por su obra de toda la vida. El susodicho libro fue escrito en 1957, pero fue publicado después del triunfo de la Revolución. Es notorio que Pino Santos se calló la boca o se olvidó de su pluma para escribir los garrafales disparates con los que el Castrismo destruyó a la economía cubana y la cultura de trabajo del pueblo cubano. La población de Cuba en 1957 era de aproximadamente 6 millones de habitantes.
Observen que el 12% de las GRASAS (aceite, manteca de cerdo, etc.) era de producción nacional y el 88% era de importación, pero ya en la Cuba de los años 50s,anterior a 1959, se estaba desarrollando la produción de aceites vegetales, lo cual estaba afectando a los exportadores de manteca de cerdo para Cuba. En general: La diversificación de la economía que estaban llevando a cabo Joaquin Martinez Sáenz, como Presidente del Banco Nacional de Cuba, y de Julián Alienes Urosa, como Jefe de Investigaciones de dicho banco, bajo el gobierno de Fukgencio Batista, siguiendo las sugerencias de la Comisión Misión Truslow, solicitada por el Presidente Carlos Prío Socarrá para dinamizar la economía cubana, afectaron intereses comerciales de empresarios norteamericanos (para conocer otras afectaciones encluí en este post mi artículo ¿Fue la República de Cuba (1902-1958) una neocolonia de los EE.UU.? Dos ejemplos que lo niega.) afectaciones que fueron aprovechadas por el comunista William Arthur Wieland (en Cuba: Guillermo Arturo Montenegro Wieland) a la sazón Director del Buró para México y el Caribe de la Subsecretaría de Estado para América Latina, para imponerle al gobierno de Batista un embargo de armas norteamericanas y el recorte de la cuota azucarera de Cuba en el mercado norteamericano, lo cual afectó material y moralmente al gobierno de Fulgencio Batista elegido en las elecciones multipartidistas del 1 de noviembre de 1954, pues Fidel Castro era una de las apuestas de los comunistas cubanos dirigidos por Fabio Grobart.
Esos resultados económicos se obtuvieron pese a la inestabilidad política que presentó el país y a las medidas económicas norteamericanas que afectaron a la economía cubana: solamente la aprobación norteamericana en 1956 de reducir del 96% hasta el 29% la participación cubana en el mercado azucarero norteamericano dieron a Cuba pérdidas de 240 millones de dólares según las páginas 14 y 15 del libro El último año de aquella república de Ramiro J.Abreu al dejar de exportar a Estados Unidos 1 156 902 toneladas métricas de azúcar según se lee en la página 52 del libro La Economía Cubana en los años 50, del entonces economista oficialista Ismael Zuaznábar. Ramiro J. Abreu, fue ex oficial del Ministerio del Interior de la tiranía de los Castro y, en el momento de publicarse ese libro en Cuba (con prólogo del entonces miembro del Buró Político del PCC Carlos Rafael Rodríguez) era funcionario del Departamento América, un departamento de Inteligencia y Subverción del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, que recibió inicialmente el nombre de Liberación y que tuvo como jefe a Manuel Piñeiro Losada, conocido como ¨Barba Roja,
Para profundizar en la economía cubana de los años 50 sun buen libro es : “La aventura cubana.” (Artes Gráficas Edic. SA. Madrid, 1977) del economista boliviano Julio Alvarado, quien trabajó en el Banco Nacional de Cuba.
.TABL A DE LA CUAL SE INFIERE LA CANASTA BÁSICA DEL CUBANO DE ESA ÉPOCA:
Este cuadro No. 20 refleja la canasta básica del pueblo cubano. Observen que la leche y todos los productos lácteos eran más del 90% de producción nacional. Algunos productos se importaban porque era más barato comprarlos en el exterior y traerlos al país que cultivarlos.
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Reportando riquezas. Aprendimos a fabricar axeite y después lo olvidamos
Autor: Nivio López Pellón
Revista Bohemia octubre 24 1954
Es cubano de verdad el aceite de maní
Autor: Nivio López Pellón
Revista Bohemia Abril 5 1959
En este último segmento del artículo se habla de la fábrica de aceite El Cocinero, cuya chimenea se encuentra cerca del final de la calle Línea en el túnel de Línea, El Vedado. Esa fábrica cerró hace décadas y desde hace unos años es una ¨fábrica de artes¨, donde el ¨jineterismo¨ habanero tiene una de sus bases de operaciones.
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Tomado de la revista Vitral No. 73
( http://www.vitral.org )
LA GANADERÍA DE LA CUBA REPUBLICANA
Por Jesuhadín Pérez Valdés
“La riqueza de vuestra tierra, el crecimiento de vuestra hierba y
la habilidad demostrada de transformar hierba en carne,
está convirtiendo la clase de ganado que uds. están produciendo,
en un producto comestible insuperable para las mesas de Cuba ,
y espero que en un no muy lejano futuro,
para las mesas de muchos ciudadanos del mundo”.
Frank Scofield.
Autoridad internacional en ganado de razas de carne
En la exposición nacional de ganadería, celebrada en 1956 en el parque nacional de exposiciones, el profesor H. H.Kildee, juez del evento, expresó al Patronato de dicha exposición lo siguiente:
“Quiero encomiar y felicitar a los funcionarios y expositores que han hecho de ésta exposición un gran éxito en cualquiera de sus aspectos.
“(…) Los grandes campeones y muchos de los ganadores de cinta azul, debearían ganar, o por lo menos estar entre los primeros, en las mejores exposiciones de los Estados Unidos y Canadá. La calidad: de las mejores de su clase (…) Estuve encantado con el ganado (…) criado y mejorado en Cuba”.
En 1953, tres años antes del referido evento, ya Cuba contaba con más de cinco millones de cabezas de ganado, esto significaba un animal por cada 1,10 personas. Posición envidiable si la comparamos con las existencias estimadas por la F. A. O en el propio año en 36 países. Pero, ¿cómo llegamos a obtener tal riqueza y qué lugar ocupó en nuestra economía nacional?
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Revisemos la historia...
La ganadería en la etapa anterior a 1902
Excavando en las raíces de la ganadería –anterior a la etapa republicana- descubrimos como ésta, nace y se desarrolla entrecruzada y paralelamente a otra gran riqueza: la azucarera, como si emergieran ambas de la historia en dependencia simbiótica …¿por qué? Veamos.
Nuestras tierras fértiles generaron un rápido aumento de la fortuna azucarera y a ésta le resultaba indispensable la fuerza brutal del animal, tanto para el cultivo como para el transporte de la caña (o productos terminados). Estas mismas tierras producían los pastos idóneos para la manutención y florecimiento del ganado. Fue éste el motivo que ambas riquezas crecieran hermanadas. Miguel Penabad Fraga, autor de La Ganadería en Cuba nos cuenta:
“Pronto llegó a fomentarse gran número de haciendas ganaderas contando la isla con unos mil hatos que contenían más de un millón de cabezas de vacunos.” (D.M /1957 pág 105.)
Además, otra cuestión determinante para el crecimiento de la ganadería en aquella época fue la posición geográfica que convirtió a Cuba en principal abastecedora de carnes saladas, cueros, pieles y ganados a las flotas diversas que se dirigían a México, Perú y otras zonas sureñas. Esto, sumado a las necesidades internas de consumo y transporte de mercancías como café, tabaco y azúcar, hicieron del ganadero una persona de mucho poder e influencia, hasta ser coprotágonista del primer gran conflicto entre ganaderos y vegueros, que culminó con la abolición de los grandes latifundios pastoriles.
A pesar de los conflictos y las contradicciones existentes en la época, agravadas por las subidas de los impuestos, en 1843 se organiza en Puerto Príncipe la Primera Exposición Agrícola y Ganadera. Que fuera –según Penabad- el espaldarazo definitivo a la ganadería.
Dos décadas y media después vendría el azote de la guerra. Pasados diez años de conflicto la situación era deprimente; sin embargo, para el grito de Baire los potreros contaban ya con 2 485 766 animales. (¡!) Pero con Baire empezó la guerra…
Después de tomar posesión los Estados Unidos de Cuba se hizo un nuevo censo en el año 1899, en el que solo aparecieron 376 650 reses… La contienda liberadora se había llevado 2 100 000 cabezas de ganado…
1902. La República
La riqueza ganadera estaba prácticamente aniquilada y gran parte de los hacendados arruinados; sin embargo, las necesidades internas, tanto para las labores agrarias, el tiro de carga y pasaje, como para el consumo de carne, leche y sus derivados, seguían incrementándose, por lo que se dieron facilidades arancelarias para la revitalización de la ganadería, importándose ganado de Venezuela, Puerto Rico, Texas, Tampico y la Florida tratando –los ganaderos- de atizar –por cuarta vez- ésta riqueza, y prendió…
…Ya para 1910 en los potreros cubanos había –según stock de la época- unas 3 200 000 reses vacunas. ¡La semilla ganadera había prendido nuevamente! Pero otra dura prueba se avecinaba…
La Primera Guerra Mundial
La situación de guerra propició una demanda enorme de tabaco y azúcar, al tiempo que se redujo al mínimo la importación de alimentos. Esto generó sobre la ganadería una presión enorme, ya que tuvo que cubrir la necesidad de fuerza animal para el laboreo y transporte en zafras sobre-estimuladas por las peticiones internacionales y, al mismo tiempo, cubrir las urgencias nacionales de alimentación, de carne, leche y sus derivados. Es bueno señalar que esta delicada situación hizo del ganadero un recio soporte de la alimentación pública en general.
A pesar de la exigente situación que puso al rojo vivo las existencias ganaderas los criadores, cebadores y mejoradores cubanos las soportaron, e incluso crecieron, pues para el censo de 1918 en los potreros nacionales habían 3 955 000 cabezas vacunas.
Teniendo en cuenta los éxitos alcanzados y el incremento de las necesidades –no olvidando la expansión y existencia de nuevos colosos azucareros- en 1927 se efectuó una nueva reforma arancelaria que fomentó la creación de poderosas industrias de derivados. ¿Los beneficios? Miguel Penabad los describe:
“…impidieron la salida de torrentes de divisas hacia el extranjero en pago de alimentos que se pudieran elaborar en Cuba y ofrecer trabajo permanente(…) a millares de ciudadanos que vuelcan sus salarios en el comercio, la industria, el transporte y los espectáculos, sosteniéndoles desde luego, a los sectores empleadores citados, la capacidad de producción y ventas, consumidores que a su vez, compran carne, leche y sus derivados manufacturados en Cuba”.
El desarrollo ganadero propició que el consumo de leche condensada y evaporada-con materia prima nacional- para 1932 fuera de 10,8 cajas (518,4 latas) por cada 100 habitantes, éste consumo se elevó a 30 cajas (1824 latas) en un año para las estaciones de 1951 y se calculaba que, para 1960, se consumirían aproximadamente 2 millones y medio de cajas de leche (120 000 000 de latas) que necesitarían unos 100 125 000 kilogramos de leche fresca y 22 500 toneladas de azúcar refino nacional, (ver:Coop. Comp. Nac. de Alim. para incrementar la producción con igual número de vacas. Tab. Esp. D.M/ 1957.)
Esta positiva evolución fue –paulatinamente- cubriendo una diversa variedad de productos de consumo. Al revisar las estadísticas vemos como del año 1926 al año 1939, se redujeron las importaciones (carne y derivados) en un promedioo anual de $ 29 081 673, siendo las principales:
También se eliminaron importaciones por concepto de carnes en conserva y otras carnes $ 1 510 631, y se exportaron además, -sin dañar en lo más mínimo el abasto al país de esos productos- en una década 14 954 359 pesos… Según el doctor Lamar Roura, presidente en 1943 de la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba, de 1931 a 1940 se había producido –entre importaciones ahorradas y exportaciones- un beneficio global de 80 051 001 pesos… (ver ponencia del Dr. L. Roura al Primer Congreso de Alimentación, año 1943).
En 1945 se efectuó –según palabras del periodista Miguel Penabad- : “el mejor censo de todas las épocas en Cuba, que registró las existencias de ganado en julio de 1946”.(La ganadería en Cuba /M. Penabad. D.M. 1957.) Se hizo teniendo en cuenta la división política administrativa republicana.(Ver la carne y la población de Cuba … W. Denie Valdés. /Vitral Núm: 65. pág 24. Año 2005.) Este censo inspeccionó 159 958 fincas, de éstas tenían ganado vacuno: 119 780, arrojando los siguientes detalles.
Wilfredo Denie Valdés, quien fuera historiador de la ciudad de Pinar del Río durante muchos años, asegura que el cómputo final de éste censo se ubicó en los ¡Cuatro millones ciento quince mil, setecientos treinta y tres animales!. Por otra parte M. Penabad nos dice: “es evidente que la riqueza ganadera es (era) la más difundida, pues cuenta (contaba) con 147 772 poseedores por lo menos”. (Paréntesis del autor.).
Siete años después, en otro censo, se nota una reacción en las existencias, dando un total de 5 391 100 cabezas, que finalmente fue fijado por la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba en 5 060 000 debido a las características del mismo.
Las existencias de ganado vacuno en los diez países con mejor índice promedio de cabeza animal por habitante, muestran la posición cubana en 1953:
La ganadería como mecanismo generador de empleo
Otro importante factor en el proceso de desarrollo ganadero es la generación de empleos por su positivo impacto social. En este sentido se destacan no solo los sectores estrictamente vinculados a la ganadería, sino otros que dependen indirectamente de ésta, como son fábricas de helados, fábricas de calzado, fábricas de piensos, producciones mieleras, ferreterías, fábricas de embutidos, de queso, saladeros de cuero, jabonerías, laboratorios y muchos más.
Por estos años, según el Dr. Lamar, en Cuba existían 165 004 empleadores que utilizaban permanentemente 193 859 empleados, que ganaban salarios por valor de 105 977 843 pesos…
Sacrificio vacuno
“Antes de 1959 en nuestro país se sacrificaba el ganado (…) sin ataduras por parte del Estado…”. Esta afirmación fue hecha por W. Denie Valdés, historiador ya mencionado; pero entonces…¿qué cantidad de animales serían sacrificados para poder cubrir las demandas nacionales de consumo en más de treinta sectores dependientes en alguna manera del ganado cubano, aún si despreciáramos las exportaciones?
La respuesta a ésta pregunta fue dada por el Dr. José Manuel Cortina, presidente de la Asociación de Ganaderos de Cuba y publicada en varios periódicos y revistas de la época durante el bienio de su mandato. Él aseguraba, tabuladamente que, desde el año 1942 al año 1951, los criadores cubanos entregaron para el consumo nacional 9 300 000 reses vacunas, con un peso promedio de 32 arrobas (800 lbrs/363.6 Kgms) en pie, por las cuales recibieron 687 600 000 pesos. Entonces podemos –por éste dato-deducir, que en nuestro país, en la razón antes mencionada, y según los informes del Dr. Cortina, se sacrificaban aproximadamente: ¡Un millón de animales al año! (Ver: La ganadería en Cuba. M. Penabad. D. M. pág. 110; 2da col. 3er par. T.E. /1957). Y, otro dato curioso, en igual período y por igual cantidad de ganado, con similar peso, los ganadores norteamericanos percibieron $ 1 782 600 000, o sea una diferencia en perjuicio cubano de $ 1 095 000 000… (el autor no encontró la respuesta a tal diferencia, es probable que se debiera a los precios internos del mercado nacional).
Inversiones
Los valores comprometidos operando en el sistema ganadero nacional fueron amplios. Basta decir para probarlo que, para 1956, las inversiones en tierras ascendían a 477 500 000 pesos. En casas, cercas, pastizales, pozos, aguadas, equipos y vehículos: $291 475 000, y en animales vacunos: 657 750 000, para un gran total de…: 1 426 725 000 pesos. Esto teniendo en cuenta los valores promedio estimados y aprobados en el año sancionado (1956) donde, por ejemplo, una caballería estaba valorada en $1 491 y una cabeza de ganado: $ 109.62 (según: La ganadería, importante riqueza cubana. M. Penabad./ D.M. pág 106. Cuadro Nº 3.)
Otras inversiones de consideración, directa e indirectamente vinculadas a la ganadería, fueron:
Fuentes: Ministerio de la Agricultura. Tribunal de Cuentas. Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba. (datos de 1954 e Instituciones de la época).
Otras existencias
Además del ganado vacuno, en Cuba existían –para el año 1956- según datos de la A. N. G. C. una riqueza en ganado menor que alcanzaba los 133 600 000 pesos, que podríamos desglosar así:
Todas éstas producciones convertían nuestra ganadería en una fuente económica de potencial extraordinario. Pero con los logros alcanzados, los criadores cubanos no creyeron dada por hecha su labor, sino que en los años 1956 y 1957, según el Ministerio de la Agricultura de la época se importaron 11 845 animales de pura raza, para el mejoramiento y superación de lo que fuera ya –ateniéndonos a las palabras de Miguel Penabad Fraga- “Nuestra segunda riqueza nacional”… y se exportaron formidables ejemplares, ejemplo de ello: “Monitor Cero”, vendido en $ 16 000 y “Celso 81” criado por la Compañía Ganadera El Palmar. S.A y vendido en $ 10 000, ambos a la República Dominicana.
A modo de conclusión
La hacienda ganadera prendió, se expandió y cubrió en gran medida las necesidades de consumo nacional. Según un estudio realizado por el Ing, José Tamargo, Jefe del Departamento de Estadísticas del ministerio correspondiente, para el año 1956 existían en Cuba: 5 325 472 reses. Ahora bien, éstas unidades de ganado vendidas a 14 centavos la libra de pie, precio autorizado oficialmente y que rigió durante el tiempo en cuestión, arroja un valor de 581 528 320 pesos. Si además le sumamos el valor mínimo de las 300 000 caballerías que se destinaban a la ganadería y las inversiones hechas en casas, cercas, aguadas, potreros, equipos y otros, sumaría un gran total de mil trescientos cincuenta millones, quinientos tres mil, trescientos veinte pesos. ($ 1 350 503 320) ¡solo en el sector bovino! convirtiendo la ganadería –con más de 145 000 poseedores- en una poderosa fuente de riquezas.
¿La calidad del ganado? “-De los mejores de su clase-” Según consideraciones del juez y profesor H. H. Kildee, o las de Frank Scofield, asesor e inspector de ganado y autoridad internacional, quien aseguró;
“….he encontrado en Cuba una calidad de ganado (..) como no me había imaginado encontrar cuando vine aquí”
Y el ganadero cubano, ¿qué opinión y perspectiva tenía, estando plenamente consciente de los considerables valores que manejaba…? Lorenzo W Lamadrid, presidente a la sazón de la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba nos tiene la respuesta.
“El ganadero no cree que ha llegado al final de su tarea técnica en lo pecuario ni en lo económico; sabe que mucho falta por lograr para colocar esta riqueza en el plano que ella merece y confía en que el gobierno y las instituciones crediticias oficiales conozcan de cerca las aspiraciones y necesidades de éste sector, tratando con sus dirigentes, previamente, toda medida o plan de fomento, expansión e intensificación, para que ésta colaboración llene a plenitud los anhelos de una clase que por su laboriosidad y entusiasmo demostrado siempre, representa un sólido puntal de la economía nacional”.
Con este potencial existente y una actitud consciente y comprometida con el desarrollo económico y el fortalecimiento de nuestra riqueza ganadera, terminamos nuestra primera mitad del siglo XX y algunos años más. Después otra etapa de la historia de Cuba vendría… por ahora, al releer las ideas de Lorenzo W. Lamadrid, publicadas por aquellos años en la prensa… sobran las palabras.
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¿Fue la República de Cuba (1902-1958) una neocolonia de los EE.UU.? Dos ejemplos que lo niega.
Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso
1 de mayo de 2016
Aunque L. H. Jenks escribiera el libro Nuestra Colonia de Cuba, Cuba republicana no fue nunca colonia de los Estados Unidos, de la misma manera que la tiranía cubana no fue tampoco una colonia o un satelite de la Unión Soviética. Entre la tiranía isleña y el régimen comunista de la URSS lo que existía realmente era una fuerte relación simbiótica desde el punto de vista político, la cual incidía muy significativamente en el aspecto económico de las relaciones. Los múltiples desencuentros entre las partes, en ambas etapas de nuestra Historia, niegan la existencia de una relación Colonia-Metrópoli entre ellas.
En la etapa republicana de Cuba y en lo referente a la economía en 1958, menos del 5% de la economía cubana estaba en manos de ciudadanos de los EE;UU., mientras que aproximadamente el 85% estaba en manos cubanas. En 1958 aproximadamente entre el 82% y el 85% de la riqueza nacional estaba en manos cubanas, según se infiere del Anuario Azucarero de 1958 (página 11) y de la tabla de la página 24 del libro En el último año de aquella República de Ramiro J. Abreu. En la rama azucarera los cubanos eran los dueños de aproximadamente el 60% de la producción de azúcar; el casi 40% que estaba en manos norteamericanas podemos verlo desde diferentes perspectivas; una de ellas, raramente abordada, era la de ser un fuerte baluarte en el mercado consumidor norteamericano a favor de toda el azúcar producida en Cuba, pues garantizaba unos poderosos aliados: los intereses de los productores norteamericanos de Cuba, frente a los productores de azúcar de remolacha producida en los EE.UU..
La renta anual por habitante en los años 50 osciló entre los 330 dólares y los 350 dólares; la de E.U. era aproximadamente de 2 000 dólares (los cubanos no nos comparábamos con los demás países latinoamericanos o europeos; En 1953, el ingreso nacional per cápita de Cuba era de $325, superior al de Italia ($307), Austria ($290), España ($242), Portugal ($220), Turquía ($221), México ($200), Yugoslavia ($200) y Japón ($197) según Charles P. Kindleberger en su libro Economic Development, publicado en 1958. Nuestro referente desde mediados, y quizás desde antes, del siglo XIX eran los EE.UU.) según escribe el economista y comunista Oscar Pino Santos en la página 97 de su libro La Penetración del Imperialismo Norteamericano en la Economía Cubana, escrito en 1957. En el Atlas de la Economía Mundial de fines de la década de los cincuenta, Cuba estaba situada en el lugar 22 entre más de ciento veinte naciones (Apuleyo, 149). Sobre la base de los valores de la Tabla de la página 16 del Material de Estudio Nro. 3 del Ministerio de Educación de Cuba, los Países en Desarrollo y Países menos Desarrollados tuvieron respectivamente en 1976 un Producto Nacional Bruto per cápita de 450 y 140 dólares y en 1987 de 650 y 210 dólares respectivamente, todos menores que el que tuvo Cuba en 1957 (433,5) cuando se tiene en cuenta la devaluación que ha tenido el dólar desde 1957 hasta esas fechas.
Esos resultados económicos se obtuvieron pese a la inestabilidad política que presentó el país y a las medidas económicas norteamericanas que afectaron a la economía cubana: solamente la aprobación norteamericana en 1956 de reducir del 96% hasta el 29% la participación cubana en el mercado azucarero norteamericano dieron a Cuba pérdidas de 240 millones de dólares según las páginas 14 y 15 del libro El último año de aquella república de Ramiro J.Abreu al dejar de exportar a Estados Unidos 1 156 902 toneladas métricas de azúcar según se lee en la página 52 del libro La Economía Cubana en los años 50, del entonces economista oficialista Ismael Zuaznábar. Ramiro J. Abreu, fue ex oficial del Ministerio del Interior de la tiranía de los Castro y, en el momento de publicarse ese libro en Cuba (con prólogo del entonces miembro del Buró Político del PCC Carlos Rafael Rodríguez) funcionario del Departamento América, un departamento de Inteligencia y Subverción del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, que recibió inicialmente el nombre de Liberación y que tuvo como jefe a Manuel Piñeiro Losada, conocido como ¨Barba Roja,
Esas medidas norteamericanas fueron producto del lobbysmo en los EE.UU.en contra del gobierno de Fulgencio Batista por este haber tomado medidas a favor del desarrollo de la economía en Cuba que afectaban a intereses norteamericanos como fueron:
El desarrollo de planes arroceros en Cuba, pues afectaba a los intereses de los arroceros norteamericanos de la cuenca del Mississippi. Cuba llegó a exportar arroz. El Paln de Alonso de Rojas, Pinar del Río, fue uno de ellos.
La decisión de construir un molino de harina en Santiago de Cuba que le quitaba el monopolio al molino ubicado de La Habana, que era de propiedad norteamericana.
El desarrollo en Cuba de la industria de aceites vegetales, pues afectaba a los exportadores norteamericanos de manteca o grasa de cerdo, la cual no era consumida por los norteamericanos.
Ventajas económicas a una planta de Niquel, de la cual Batista era uno de sus accionistas, que perjudicaba a la otra planta que existía en el país, la cual era norteamericana.
Cuando se fue a renovar el parque de ferrocarriles, que estaban nacionalizados, las locomotoras se las compraron a los alemanes en lugar de comprárselas a la norteamericana General Motors,
El papel de la prensa cubana se compraba a Estados Unidos, lo cual fue afectado cuando Cuba instaló varias papeleras que usaban bagazo de caña como materia prima.
Se iba a llevar a cabo una revisión de las tarifas proteccionistas que perjudicaría a los Estados Unidos.
Planes para producir materias en Cuba que hasta el momento eran compradas fundamentalmente a los Estados Unidos; uno de esos materiales era el cemento. Dos marcas de cemento que recuerdo eran Santa Teresa y El Morro.
Una compañía norteamericana cuyo presidente era hermano del entonces Presidente de los Estados Unidos Dwight Einsehower hizo gestiones para que la obra del túnel de la bahía de La Habanase la adjudicaran a su compañía, pero Batista se opuso a esas gestiones y la puso en licitación para que el proyecto mejor y más barato fuera el escogido. Una compañía francesa se ganó la obra.
El túnel de La Habana se enmarcaba dentro de un vasto plan de construcciones para desarrollar la infraestructura turística en el país. Muchas eran las construcciones que se habían construido y se estaba construyendo en el país con ese fin. Algunas de ellas fueron la Vía Blanca, incluyendo el puente de Bacunayagua, y las carreteras del circuito norte de La Habana, Pinar del Río y Matanzas y otra por el sur del país que conectaba a Trinidad, Cienfuegos, etc.,. A estas obras se sumaban la construcción de fábricas de todos tipo para abastecer al país y a la creciente industria turística Estas obras se hicieron durante el régimen de Fulgencio Batista entre 1952 y 1958. El país estaba pasando de un país monoproductor y monoexportador a un país pluriproductor y pluriexportador donde la industria no azucarera había ya desplazado a la industria azucarera. El turismo había ya desplazado a la industria azucarera como la primera fuente de ingreso del país pese a estar el país en medio de cierta inestabilidad política por la lucha armada contra el régimen de Fulgencio Batista. El país estaba en transición a una economía de comercio y servicios.
Pero con las medidas norteamericanas puramente económicas contra el régimen de Fulgencio Batista no se agotaron las medidas en contra de dicho régimen: un EMBARGO DE ARMAS al régimen de Fulgencio Batista, el cual estaba enfrascado en reprimir la subversión armada que existía en el país, fue una de las medidas más dañinas para el futuro de Cuba ... y el de muchos otros países, incluyendo, en cierta medida al de los EE.UU., pese a que durante la lucha contra el régimen de Batista el tirano Raúl Castro había secuestrado a civiles y militares norteamericanos (Operación Antiaérea) y dió ordenes de atacar el acueducto de Yateritas que daba abasto de agua a la Base Naval de Guantánamo de los EE.UU. en Cuba.
Ya durante el gobierno del Presidente Gerardo Machado y Morales se llevaron a cabo sanciones norteamericanas contra el gobierno de Machado por este llevar a cabo una política para desarrollar la industria nacional en Cuba. La Ley Arancelaria de 1927 emitida por el gobierno de Machado afectaba a muchos intereses norteamericanos, los cuales usando a sus lobbystas promovieron sanciones del gobierno de los EE.UU. contra el gobierno de Gerardo Machado en el marco de la Gran Depresión de 1929 que tuvo un alcance mundial y de la cual solamente se salió por el desarrollo de la industria de armamentos durante la II Guerra Mundial.
En Cuba se falsea la historia. Un ejemplo es presentar a la República de Cuba como una neocolonia norteamericana y al Presidente Don Tomás Estrada Palma, primer Presidente de la república cubana, como un perrito faldero de EE.UU., pese a que ha sido, aún hasta hoy, el único presidente cubano que ha expulsado de Cuba a un embajador norteamericano, pues expulsó al Ministro Plenipotenciario de Estados Unidos en La Habana, Mr. Hebert G. Squiers, por hacer declaraciones a favor de los norteamericanos residentes en Isla de Pinos que en 1903 iniciaron un movimiento con el objetivo que la mencionada isla fuera anexada a los Estados Unidos (leer página 257 de la obra Documentos para la Historia de Cuba, Tomo II, de la historiadora Hortensia Pichardo), lo cual nos habla claramente en contra de la adjudicación a Estrada Palma de un papel de hombre fácilmente manipulable, el cual nunca tuvo; también debemos hablar sobre sus discusiones con respecto al número de bases carboneras norteamericanas en Cuba y con respecto a las gestiones que realizó, a inicios de 1904, para concertar un Tratado de Reciprocidad con Inglaterra. Hortensia Pichardo opina lo siguiente sobre las negociaciones que se llevaron a cabo con los E.U. con relación a las carboneras o estaciones navales:
"Un triunfo diplomático se anotó Cuba al conseguir que las bases fueran arrendadas, no vendidas o concedidas y que La Habana de ningún modo figurara entre ellas.
Otro triunfo se anotó Cuba con respecto al número de las bases, pues los Estados Unidos pretendían cuatro, incluidas en ellas algunas de las mejores bahías de Cuba, Guantánamo, Nipe, Bahía Honda y Cienfuegos, pero al fin quedaron reducidas a dos: Guantánamo y Bahía Honda, y más tarde a Guantánamo solamente.
De acuerdo con el Tratado, los Estados Unidos ejercerían jurisdicción sobre las tierras arrendadas mientras las ocuparan, pero reconocían la soberanía de Cuba sobre dichas tierras."
Es importante señalar que esas negociaciones con relación a las carboneras así como las gestiones que se llevaron a cabo para concertar el Tratado de Reciprocidad con Inglaterra hicieron posible el Tratado Hay-Quesada del 2 de marzo de 1904 por el cual los Estados Unidos renunciaban a favor de la República de Cuba toda reclamación del derecho a Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud.
Los gobiernos norteamericanos no se inclinaron en hacer un uso indiscriminado o exagerado de la prerrogativa que les daba la Enmienda Platt de intervenir militarmente en Cuba. El proceder del presidente Teodoro Roosevelt durante "la guerrita de agosto" de 1906 así lo atestigua, pues tanto el presidente Estrada Palma como los alzados contra él, pidieron la intervención norteamericana y fue el presidente Roosevelt el que trató de que la misma no se produjera. La carta de Roosevelt al embajador cubano Gonzalo de Quesada del 14 de septiembre de 1906 y su telegrama a Estrada Palma del 25 de septiembre de ese mismo año así lo muestran. Algunos fragmentos de la mencionada carta son:
" Solemnemente conjuro a todos los patriotas cubanos a unirse estrechamente para que olviden sus diferencias, todas sus ambiciones personales, y recuerden que el único medio de conservar la independencia de su república es evitar, a todo trance, que surja la necesidad de una intervención exterior para salvarla de la anarquía y de la guerra civil. Espero ardientemente que estas palabras de apelación, pronunciadas en nombre del pueblo americano, por el amigo más firme de Cuba y el mejor intencionado hacia ella que pueda existir en el Mundo, serán interpretadas rectamente, meditadas seriamente y que se procederá de acuerdo con ellas, en la seguridad de que, si así se hiciere, la independencia permanente de Cuba y su éxito como República se asegurarán." (Obra citada de Pichardo, p. 283)
En el telegrama de Roosevelt a Estrada Palma del 25 de septiembre, éste le escribe en un tono invocatorio y suplicante:
" Bajo su gobierno y durante cuatro años, ha sido Cuba República independiente. Yo le conjuro, en bien de su propia fama de justo, a que no se conduzca de tal suerte que la responsabilidad por la muerte de la República, si tal cosa sucediere, pueda ser arrojada sobre su nombre. Le suplico proceda de manera tal, que aparezca que Ud. por lo menos, se ha sacrificado por su país y que lo deja aún libre cuando abandone su cargo." (Obra citada de Pichardo, p. 285)
Estrada Palma permaneció intransigente y convocó al Congreso para renunciar pese a que los sublevados no pedían su renuncia. Se creó una comisión para convencerlo que retirara la renuncia pero el resultado fue negativo. No pudieron obtener arreglo alguno con Estrada Palma, el cual, para colmo, le pidió al Vicepresidente que también renunciara, dejando así acéfala a la república.
El país quedó sin presidente y con una sublevación en sus entrañas que deseaba también la intervención extranjera. La intervención se produjo y como la anterior intervención militar, no hubo oposición armada a la misma.
Dimas Castellanos desde Cuba: Sin clase media dentro del país, se explica perfectamente el desabastecimiento, los precios y lo catastrófico de la economía cubana.
La ausencia de clase media en Cuba y el retroceso de la economía
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Sin clase media dentro del país, se explica perfectamente el desabastecimiento, los precios y lo catastrófico de la economía cubana.
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Por Dimas Castellanos
La Habana
16 febrero 2022
La clase media ocupa una posición intermedia entre los trabajadores y el empresariado. Su peculiaridad radica en que, al no disponer de capital suficiente para vivir de las rentas, participa directamente en la gestión empresarial, en la cual desempeña un papel insustituible. En Cuba, desde el siglo XIX hasta la primera mitad del XX, figuras relevantes que van desde el obispo Espada a Manuel Dorta Duque, pasando por José Antonio Saco y Francisco de Frías, se pronunciaron a favor de la formación de una clase media nacional. Idea que José Martí sintetizó en párrafo: "Es rica una nación que cuenta muchos pequeños propietarios. No es rico el pueblo donde hay algunos hombres ricos, sino aquel donde cada uno tiene un poco de riqueza. En economía política y en buen gobierno, distribuir es hacer venturosos".
La eliminación de la clase media en Cuba explica en buena medida que: 1- de primera exportadora mundial de azúcar y de café, nuestra Isla devino importadora; 2- de una ganadería bovina, que era la segunda actividad económica del país, hoy se tiene que importar leche en polvo para proveer, con dificultades, ese alimento a los menores de siete años, enfermos y embarazadas; y 3- que la producción tabacalera, además de haber descendido respecto a 1958, en la presente campaña disminuirá un 10% el área de siembra.
En la Cuba de los años 50, las empresas en manos de la clase media —además de su papel en la producción de caña de azúcar, café, tabaco y ganado— producían calzado, textiles, pinturas, frutas, viandas, dulces, carne de cerdo, de aves, y derivados de la leche, lo que explica por qué la Isla producía más del 80% de lo que se consumía y brindaba infinidad de servicios gastronómicos, de construcción de viviendas, de transporte, reparaciones, publicaciones, de educación y de salud.
Su papel desempeñado en la producción y los servicios tuvieron por fundamento la Constitución de 1901, que en su Artículo 32 refrendó: "Nadie podrá ser privado de su propiedad, sino por autoridad competente y por causa justificada de utilidad pública, previa la correspondiente indemnización". Mientras la Constitución de 1940, en el Artículo 87 reconoció "la existencia y legitimidad de la propiedad privada en su más amplio concepto de función social y sin más limitaciones que aquellas que por motivos de necesidad pública o interés social establezca la ley". Gracias a esa base legal, Cuba se ubicó entre los tres países de América Latina con mayor estándar de vida.
Al amparo de la Ley Fundamental del Estado, que rigió de 1959 a 1976, no solo se expropiaron las grandes empresas y toda la industria nacional con más de 25 trabajadores, sino que se intervinieron las peleterías, tiendas de ropa y ferreterías; las 1.000 fincas mayores de cinco caballerías pasaron directamente al fondo estatal con la Segunda Ley de Reforma Agraria de 1963; y en 1968, con la Ofensiva Revolucionaria, se intervinieron las 55.636 pequeñas y medianas empresas privadas, que habían sobrevivido la ola expropiatoria, con lo cual se le propinó el tiro de gracia a la clase media cubana. Luego, las constituciones de 1976 y 2019 declararon a la empresa estatal socialista como la forma principal, prohibieron la concentración de la propiedad en personas jurídicas o naturales y ubicaron la propiedad privada en el cuarto lugar de las siete formas reconocidas.
Ante los fracasos, el Gobierno se vio obligado a reintroducir la empresa privada bajo el eufemismo de "trabajo por cuenta propia", a entregar en usufructo —derecho a disfrutar de un bien ajeno— una parte de las tierras que el Estado fue incapaz de hacerlas producir, y a crear diversas formas de "cooperativas". Medidas sometidas a una serie de limitaciones e impedimentos para garantizar el monopolio del Estado e impedir el resurgimiento de una clase media nacional. El resultado: el actual desabastecimiento y la elevación de los precios resultado de la escasez generada.
Después de décadas de fallidos experimentos se sustituyó el listado de las actividades permitidas por cuenta propia por otro listado de actividades prohibidas. Entre ellas: la grabación de sonido y edición de música; galerías de arte; periodismo independiente, agencias de viajes y de operadores turísticos; actividades de investigación y de negocios; venta al por mayor de partes, piezas y accesorios para vehículos automotores; alquiler y arrendamiento de equipo recreativo y deportivo; lo relacionado con el área jurídica y de contabilidad, excepto la teneduría de libros; la arquitectura y la ingeniería, la prensa, el arte, y el comercio al por mayor. Es decir, las actividades que aportan mayores beneficios, que pueden generar un sector fuerte de clase media y por tanto debilitar el control monopólico del Estado.
Más reciente, ante los nuevos fracasos, se autorizó la creación de micros, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES); pero con la misma óptica: la empresa estatal seguirá siendo la forma principal de la economía.
La formación y existencia de la clase media es tan natural y necesaria, que a pesar de todas las medidas del Estado para impedir su resurgimiento, la misma renace ante la menor grieta del sistema totalitario. Su embrión está en los trabajadores privados del campo y de la ciudad, en los miembros de las "cooperativas", en profesionales de todas las esferas y en cubanos con posibilidades de participar como inversionistas por sus vínculos con familiares en el extranjero.
Lo que se requiere es dotarlos de personalidad jurídica, de derechos y libertades para producir, comerciar, asociarse en defensa de sus intereses, y reformar la Ley 118 de Inversiones Extranjeras de 2014, en la que se define al inversionista como "persona natural o jurídica, con domicilio y capital en el extranjero". Es decir, los cubanos residentes en el exterior puedan ser inversionistas, pero al carecer de domicilio y capital en Cuba, no pueden integrar la clase media cubana.
Los resultados en más de seis décadas han demostrado que los jefes, administradores y funcionarios con que se sustituyeron a los dueños carecen del sentido de pertenencia que otorga la posesión de la propiedad y la participación directa en la gestión empresarial.
No existe razón que justifique la exclusión de los cubanos —un pueblo emprendedor con iniciativas y un nivel de instrucción elevado— para participar como empresarios en los destinos de su país. La eliminación de la clase media nacional significó una regresión, cuyo resultado ha sido tan perjudicial a la nación cubana, que se impone su restauración.
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Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura de 1999, escribió: «La arquitectura es el testigo insobornable de la historia porque no se puede hablar de un gran edificio sin reconocer en él, el testigo de una época, su cultura, su sociedad, sus intenciones...»
Historia Cultural de Cuba -- (En español) La Dra. Mercedes Sandoval presenta la historia cultural de Cuba antes del 1959.
MDC-TV
Abril 3, 2014
Historia Cultural de Cuba, Episodio 10 - La arquitectura cubana.
La ganadería es otra víctima del totalitarismo cubano
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Cuando se habla en Cuba de ganadería los términos 'eficiencia', 'producción' y 'productividad' han sido suplantados por 'recuperar', 'malogrado' e 'inalcanzable'.
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(Tablas del libro de Ismael Zuaznábar titulado La economía cubana en la década de los años 50 . Todas las imágenes fueron añadidas al artículo de Dimas por el Bloguista de Baracutey Cubano)
Por Dimas Castellanos
La Habana
18 enero 2022
La economía de un país en época de crisis puede retroceder coyunturalmente. En Cuba, debido al carácter endémico de la crisis, el retroceso es sostenido, incluso en sectores que tradicionalmente fueron cimientos de su desarrollo, como la ganadería.
Durante décadas, aunque omitiendo sus causas, la prensa oficial ha reflejado el decrecimiento, como lo evidencian algunos de los recientes reportes:
El diario Granma, del 24 de marzo de 2017, informó que la masa ganadera en Pinar del Río disminuyó año tras año entre 2011 y 2016, y en este último, en el 2016, reportó 2.516 muertes por desnutrición y 1.444 por accidentes.
El mismo diario, en su edición del 26 de diciembre de 2021, reportó que en Villa Clara se dejaron de entregar a la industria poco más de ocho millones de litros de leche en lo que iba de año. De las 281 formas productivas de la provincia, en agosto de ese año 177 de ellas habían incumplido el plan de entrega anual. Y a inicios de octubre de 2021, de algo más de 8.000 productores que debían entregar leche a la industria láctea, solo 1.837 cumplieron.
TV Yumurí, el canal televisivo oficial de Matanzas, informó el 30 de diciembre de 2021 que funcionarios de la industria láctea reconocieron, que de la leche destinada a los enfermos solo se entregó una vez de las diez correspondientes al mes y que, en lugar de 13.000 o 14.000 litros diarios, para cumplir con las producciones planificadas se necesitaban 26.000 litros.
El Periódico 26, diario digital de Las Tunas, publicó el 5 de enero de 2022 que el déficit de las importaciones de leche en polvo afectó las asignaciones de ese producto para cumplir con las dietas médicas, y que el primer secretario del Partido Comunista en la provincia convocó a un intercambio urgente con los poseedores de ganado, porque dijo "hay que llegarle a todos los campesinos con la explicación oportuna de los procesos".
La Demajagua, diario digital de la provincia Granma, en el mes de octubre de 2021, reportó la reunión del ministro de la Industria Alimentaria con los productores de las provincias del oriente del país, desde Ciego de Ávila a Guantánamo, donde reconoció que a pesar de las 63 medidas implantadas para impulsar la producción agropecuaria, en septiembre todas incumplieron, y anunció un aumento del precio de acopio de la leche que regiría desde el 1 de noviembre. En el caso de la provincia Granma, de un potencial de 8.411 productores solo contrataron 2.831, el 33% y de estos 2.176 incumplieron las entregas con un déficit de 2.967.700 litros de leche.
En años anteriores a 1959, encontramos que el censo de 1946 constató la existencia de 4.116 millones de cabezas de ganado vacuno y una población que no superaba los 5,5 millones de personas, para 0.748 cabezas de ganado por habitante. Después, entre 1946 y 1958 la cifra se elevó de 0,748 a una cabeza; un ritmo que, de haberse sostenido, hoy contaríamos con más de 11 millones de cabezas de ganado. Ese crecimiento explica por qué, hasta 1958, la ganadería fue la segunda actividad económica del país y por qué se instalaron varias fábricas de derivados de la leche, unas de propietarios cubanos y otras de compañías extranjeras, como las dos que instaló la compañía suiza Nestlé en Bayamo y Sancti Spiritus. Esas fábricas abastecían a todo el país de quesos, mantequillas, leche condensada y otros derivados a precios asequibles.
(En el Cuadro No. 20 del libro del comunista Oscar Pino Santos titulado La penetración del Imperialismo norteamericano en la economía cubana, escrito en 1957, se muestra el consumo doméstico, producción nacional e importaciones de los principales productos alimenticios en el período 1954-1956 donde se observa que la cantidad y el valor (en porcientos) del consumo doméstico de producción nacional fueron el 81% y el 71% respectivamente, mientras que la cantidad y el valor del consumo doméstico de importación fueron 19% y 29% respectivamente. En ese cuadro, cuya relación de alimentos bien serviría como ejemplo objetivo de cual era la canasta básica del cubano promedio de aquellos tiempos, muestra datos interesantísimos como el hecho de que el 98% de la cantidad y el 92% del valor de los productos lácteos consumidos por la población cubana era de producción nacional. Señalo que en Cuba siempre han existido períodos de lluvia y períodos de sequía, ciclones y otros desastres naturales.)
De lo anterior pueden dar fe los que tenemos una edad avanzada. En mi caso personal, entre los años 40 y 50 del siglo XX, tanto en el municipio Jiguaní como en el de Bayamo, donde viví hasta los 18 años de edad, cada mañana mis padres y mis dos hermanas, aunque éramos una familia pobre (mi padre tabaquero y mi madre vendedora ambulante), diariamente desayunábamos "con"; es decir, leche con chocolate y pan con mantequilla. Hoy en pleno siglo XXI, "con" devino "sin": sin leche, sin chocolate y sin mantequilla.
Poseído de un voluntarismo extremo, Fidel Castro se propuso crear una nueva raza bovina capaz de producir al mismo tiempo abundante carne y leche y convertir a Cuba en la Suiza de América. El ganado se sometió a un desacertado cruce genético, provocando que hasta la leche limitada para los niños menores de siete años pasó a depender del Programa de Alimentos de las Naciones Unidas, como se conoció el 9 de febrero de 2016, cuando al recibir un donativo de 150 toneladas de leche, la embajadora de Suiza en Cuba, Anne Pascale Krauer Müller, dijo que esas donaciones se realizaban desde hacía más de 20 años.
En 1990 la ganadería estatal, organizada en 106 empresas especializadas, representaba el 80% del total, de manera que sólo el 20% estaba en manos de productores privados o en cooperativas, lo que significa que la responsabilidad principal recaía en el Estado.
En 1997, soslayando las causas del declive, se promulgó el Decreto Ley 225, cargado de medidas represivas: elevadas multas al tenedor de ganado que se le perdiera un animal; prohibición al dueño para sacrificarlo y disponer de su carne; multas y penas de privación de libertad si el propietario no declaraba los terneros nacidos en los 30 días posteriores al parto; obligatoriedad de vender los animales al Estado a precios determinados por este; en el caso de las hembras solo se permitía el sacrificio si el animal sufría un accidente. Medidas que lejos de estimular la producción, recibieron por respuesta de los productores mayor número de muertes por desnutrición, accidentes y el contrabando de carne vacuna.
Al cierre de 2010 —según datos ofrecidos por el fallecido economista cubano Oscar Espinosa Chepe— el ganado vacuno se había reducido en Cuba hasta 3.992.500 cabezas, lo que arrojaba 0,36 cabezas de ganado por habitante, casi tres veces menos que en 1958.
El giro negativo comenzó con la erradicación de la propiedad privada en la mayor parte de las tierras, la salida del país de los ganaderos más experimentados y las restricciones impuestas a los pequeños productores privados. De ahí en adelante los términos eficiencia, producción y productividad fueron suplantados por "recuperar", "malogrado", "inalcanzable" y otros.
Las actuales medidas "liberatorias" que, con múltiples restricciones, permiten a los productores sacrificar sus reses para la venta y recibir un pago mayor por la leche entregada a la Empresa de Acopio, constituyen paliativos que no van a la esencia del problema, por lo que ante el nuevo fracaso, sin cambiar lo que hay que cambiar, hoy se acude a los ganaderos para solicitarles que aporten más.
El voluntarismo, combinado con el desinterés generado por el monopolio estatal, la ausencia de libertades de los productores y la incapacidad administrativa, constituyen la principal causa del declive de la ganadería cubana, incapaz hoy de garantizar de forma estable la leche para enfermos, amenazada de incumplir la cuota de los menores de edad mínima para niños e incapaz de proveer el resto de los derivados lácteos.
Si se identifican las verdaderas causas del retroceso en la ganadería y se procede en consecuencia, que es lo que ha faltado, Cuba podría garantizar, como lo hacía antes, la carne de res para la alimentación de la población y dejaría de importar leche y sus derivados. Lo que se requiere es liberar a la víctima, en este caso: la ganadería.
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano
Según el economista y comunista Oscar Pino Santos en su librito La penetración del Imperialismo norteamericano en la economía cubana, escrito en 1957, el 25 % de los alimentos que consumían los cubanos, siendo Cuba un país agrícola, eran importados. Lo que no dice ese economista comunista que murió en el 2005 trabajando en el Consejo de Estado es que esa importación se debía en gran parte no por ineficiencia económica del país, como ocurre desde hace casi 60 años, sino por distintas razones; veamos algunas:
1) Resultaba mucho más barato comprar, por ejemplo, el arroz en los EE.UU., en los Estados de la cuenca del Mississipi, que cultivarlos en Cuba; con otros cultivos sucedía lo mismo. Por cierto: Cuba en el año 1958 fue el tercer productor de arroz de America Latina y produjo 256,000 toneladas métricas de arroz ya molinado. El arroz representó en ese año el 6.6% de la riqueza nacional y tenía 162,000 hectáreas dedicadas a este cultivo . El consumo de arroz per cápita del cubano era de 110 libras/año. Esas cifras se obtuvieron después del plan de diversificación de la economía cubana comenzada por el Presidente Carlos Prío Socarrás y continuada e impulsada por el gobierno de Fulgencio Batista y Zaldivar, la cual se llevó a cabo pese a las medidas que tomó el gobierno norteamericano en contra del gobierno de Batista como consecuencia de la labor de los lobbystas o cabilderos de las industrias norteamericanas afectadas que residían en territorio norteamericano, entre las que se encontraban los productores de arroz de la cuenca del Mississippi. Para profundizar sobre estas medidas adjunto un artículo de mi autoría y para conocer más logros de la economía cubana preCastrista pueden hacer click AQUÍ.
Tengo la opinión que el no haber comprado arroz durante una década a EE.UU. fue una estrategia de la tiranía Castrista para que los productores de arroz de EE.UU. cabildearan en el Congreso de los EE.UU. para que se levantara, sin las condiciones presentes en la Ley Helms-Burton, el Embargo norteamericano contra la tiranía Castrista y con ello ciertos círculos financieros norteamericanos le hiciera préstamos financieros a la dictadura Castrista, parte de los cuales se utilizarían para ampliar y modernizar sus organismos de represión política; préstamos que finalmente el pueblo norteamericano pagaría, pues la tiranía es un relevante no pagador de sus deudas y eso lo saben el Club de París, la extinta Unión Soviética y los demás países de Europa del este, Japón, etc. Veamos como fue el comercio entre Cuba y EE.UU. en años recientes.
2) Era más barato comprar en EE.UU. la manteca de cerdo, la cual apenas se consume en los EE.UU.pero que era entonces de consumo tradicional en Cuba, que producirla en Cuba o producir aceites vegetales.
3) En Cuba se intentó por los años 20s y 30s cultivar trigo, sobre todo en las provincias centrales, pero no dió resultado, luego la harina de trigo, fundamental para hacer panes, galletas, confitería, etc., se tenía que comprar en el exterior cubano y así otros productos que eran de consumo tradicional del cubano.
4) Finalmente, los cubanos estábamos acostumbrados a consumir bacalao de Noruega, tasajo uruguayo (en Cuba estaba prohibida la matanza de ganado caballar), al igual que la mantequilla holandesa, quesos franceses y suizos, turrones, jamones y vinos españoles, peras, manzanas, melocotones, albaricoques enlatados de EE.UU., calamares y sardinas españolas, etc. .En resumen: Los cubanos éramos un poco sibaritas dentro del alcanze que tenían nuestros bolsillos y nos gustaba darle gusto al paladar, aunque los alimentos y bebidas fueran exóticos. Los más pobres siempre tenían los recortes de tasajo y de bacalao, así como el picadillo. Dada la abundancia en Cuba antes de 1959 se sacrificaban las terneras para que el precio de la carne de res no bajara demasiada.
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Tomado de la revista Vitral No. 73 ( http://www.vitral.org )
LA GANADERÍA DE LA CUBA REPUBLICANA
Por Jesuhadín Pérez Valdés
“La riqueza de vuestra tierra, el crecimiento de vuestra hierba y la habilidad demostrada de transformar hierba en carne, está convirtiendo la clase de ganado que uds. están produciendo, en un producto comestible insuperable para las mesas de Cuba , y espero que en un no muy lejano futuro, para las mesas de muchos ciudadanos del mundo”.
Frank Scofield.
Autoridad internacional en ganado de razas de carne
En la exposición nacional de ganadería, celebrada en 1956 en el parque nacional de exposiciones, el profesor H. H.Kildee, juez del evento, expresó al Patronato de dicha exposición lo siguiente: “Quiero encomiar y felicitar a los funcionarios y expositores que han hecho de ésta exposición un gran éxito en cualquiera de sus aspectos.
“(…) Los grandes campeones y muchos de los ganadores de cinta azul, debearían ganar, o por lo menos estar entre los primeros, en las mejores exposiciones de los Estados Unidos y Canadá. La calidad: de las mejores de su clase (…) Estuve encantado con el ganado (…) criado y mejorado en Cuba”.
En 1953, tres años antes del referido evento, ya Cuba contaba con más de cinco millones de cabezas de ganado, esto significaba un animal por cada 1,10 personas. Posición envidiable si la comparamos con las existencias estimadas por la F. A. O en el propio año en 36 países. Pero, ¿cómo llegamos a obtener tal riqueza y qué lugar ocupó en nuestra economía nacional?. Revisemos la historia...
La ganadería en la etapa anterior a 1902
Excavando en las raíces de la ganadería –anterior a la etapa republicana- descubrimos como ésta, nace y se desarrolla entrecruzada y paralelamente a otra gran riqueza: la azucarera, como si emergieran ambas de la historia en dependencia simbiótica …¿por qué? Veamos.
Nuestras tierras fértiles generaron un rápido aumento de la fortuna azucarera y a ésta le resultaba indispensable la fuerza brutal del animal, tanto para el cultivo como para el transporte de la caña (o productos terminados). Estas mismas tierras producían los pastos idóneos para la manutención y florecimiento del ganado. Fue éste el motivo que ambas riquezas crecieran hermanadas. Miguel Penabad Fraga, autor de La Ganadería en Cuba nos cuenta: “Pronto llegó a fomentarse gran número de haciendas ganaderas contando la isla con unos mil hatos que contenían más de un millón de cabezas de vacunos.” (D.M /1957 pág 105.)
Además, otra cuestión determinante para el crecimiento de la ganadería en aquella época fue la posición geográfica que convirtió a Cuba en principal abastecedora de carnes saladas, cueros, pieles y ganados a las flotas diversas que se dirigían a México, Perú y otras zonas sureñas. Esto, sumado a las necesidades internas de consumo y transporte de mercancías como café, tabaco y azúcar, hicieron del ganadero una persona de mucho poder e influencia, hasta ser coprotágonista del primer gran conflicto entre ganaderos y vegueros, que culminó con la abolición de los grandes latifundios pastoriles.
A pesar de los conflictos y las contradicciones existentes en la época, agravadas por las subidas de los impuestos, en 1843 se organiza en Puerto Príncipe la Primera Exposición Agrícola y Ganadera. Que fuera –según Penabad- el espaldarazo definitivo a la ganadería.
Dos décadas y media después vendría el azote de la guerra. Pasados diez años de conflicto la situación era deprimente; sin embargo, para el grito de Baire los potreros contaban ya con 2 485 766 animales. (¡!) Pero con Baire empezó la guerra…
Después de tomar posesión los Estados Unidos de Cuba se hizo un nuevo censo en el año 1899, en el que solo aparecieron 376 650 reses… La contienda liberadora se había llevado 2 100 000 cabezas de ganado…
1902. La República
La riqueza ganadera estaba prácticamente aniquilada y gran parte de los hacendados arruinados; sin embargo, las necesidades internas, tanto para las labores agrarias, el tiro de carga y pasaje, como para el consumo de carne, leche y sus derivados, seguían incrementándose, por lo que se dieron facilidades arancelarias para la revitalización de la ganadería, importándose ganado de Venezuela, Puerto Rico, Texas, Tampico y la Florida tratando –los ganaderos- de atizar –por cuarta vez- ésta riqueza, y prendió… …Ya para 1910 en los potreros cubanos había –según stock de la época- unas 3 200 000 reses vacunas. ¡La semilla ganadera había prendido nuevamente! Pero otra dura prueba se avecinaba…
La Primera Guerra Mundial
La situación de guerra propició una demanda enorme de tabaco y azúcar, al tiempo que se redujo al mínimo la importación de alimentos. Esto generó sobre la ganadería una presión enorme, ya que tuvo que cubrir la necesidad de fuerza animal para el laboreo y transporte en zafras sobre-estimuladas por las peticiones internacionales y, al mismo tiempo, cubrir las urgencias nacionales de alimentación, de carne, leche y sus derivados. Es bueno señalar que esta delicada situación hizo del ganadero un recio soporte de la alimentación pública en general.
A pesar de la exigente situación que puso al rojo vivo las existencias ganaderas los criadores, cebadores y mejoradores cubanos las soportaron, e incluso crecieron, pues para el censo de 1918 en los potreros nacionales habían 3 955 000 cabezas vacunas.
Teniendo en cuenta los éxitos alcanzados y el incremento de las necesidades –no olvidando la expansión y existencia de nuevos colosos azucareros- en 1927 se efectuó una nueva reforma arancelaria que fomentó la creación de poderosas industrias de derivados. ¿Los beneficios? Miguel Penabad los describe: “…impidieron la salida de torrentes de divisas hacia el extranjero en pago de alimentos que se pudieran elaborar en Cuba y ofrecer trabajo permanente(…) a millares de ciudadanos que vuelcan sus salarios en el comercio, la industria, el transporte y los espectáculos, sosteniéndoles desde luego, a los sectores empleadores citados, la capacidad de producción y ventas, consumidores que a su vez, compran carne, leche y sus derivados manufacturados en Cuba”.
El desarrollo ganadero propició que el consumo de leche condensada y evaporada-con materia prima nacional- para 1932 fuera de 10,8 cajas (518,4 latas) por cada 100 habitantes, éste consumo se elevó a 30 cajas (1824 latas) en un año para las estaciones de 1951 y se calculaba que, para 1960, se consumirían aproximadamente 2 millones y medio de cajas de leche (120 000 000 de latas) que necesitarían unos 100 125 000 kilogramos de leche fresca y 22 500 toneladas de azúcar refino nacional, (ver:Coop. Comp. Nac. de Alim. para incrementar la producción con igual número de vacas. Tab. Esp. D.M/ 1957.)
Esta positiva evolución fue –paulatinamente- cubriendo una diversa variedad de productos de consumo. Al revisar las estadísticas vemos como del año 1926 al año 1939, se redujeron las importaciones (carne y derivados) en un promedioo anual de $ 29 081 673, siendo las principales:
También se eliminaron importaciones por concepto de carnes en conserva y otras carnes $ 1 510 631, y se exportaron además, -sin dañar en lo más mínimo el abasto al país de esos productos- en una década 14 954 359 pesos… Según el doctor Lamar Roura, presidente en 1943 de la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba, de 1931 a 1940 se había producido –entre importaciones ahorradas y exportaciones- un beneficio global de 80 051 001 pesos… (ver ponencia del Dr. L. Roura al Primer Congreso de Alimentación, año 1943).
En 1945 se efectuó –según palabras del periodista Miguel Penabad- : “el mejor censo de todas las épocas en Cuba, que registró las existencias de ganado en julio de 1946”.(La ganadería en Cuba /M. Penabad. D.M. 1957.) Se hizo teniendo en cuenta la división política administrativa republicana.(Ver la carne y la población de Cuba … W. Denie Valdés. /Vitral Núm: 65. pág 24. Año 2005.) Este censo inspeccionó 159 958 fincas, de éstas tenían ganado vacuno: 119 780, arrojando los siguientes detalles.
Wilfredo Denie Valdés, quien fuera historiador de la ciudad de Pinar del Río durante muchos años, asegura que el cómputo final de éste censo se ubicó en los ¡Cuatro millones ciento quince mil, setecientos treinta y tres animales!. Por otra parte M. Penabad nos dice: “es evidente que la riqueza ganadera es (era) la más difundida, pues cuenta (contaba) con 147 772 poseedores por lo menos”. (Paréntesis del autor.).
Siete años después, en otro censo, se nota una reacción en las existencias, dando un total de 5 391 100 cabezas, que finalmente fue fijado por la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba en 5 060 000 debido a las características del mismo.
Las existencias de ganado vacuno en los diez países con mejor índice promedio de cabeza animal por habitante, muestran la posición cubana en 1953:
La ganadería como mecanismo generador de empleo
Otro importante factor en el proceso de desarrollo ganadero es la generación de empleos por su positivo impacto social. En este sentido se destacan no solo los sectores estrictamente vinculados a la ganadería, sino otros que dependen indirectamente de ésta, como son fábricas de helados, fábricas de calzado, fábricas de piensos, producciones mieleras, ferreterías, fábricas de embutidos, de queso, saladeros de cuero, jabonerías, laboratorios y muchos más.
Por estos años, según el Dr. Lamar, en Cuba existían 165 004 empleadores que utilizaban permanentemente 193 859 empleados, que ganaban salarios por valor de 105 977 843 pesos…
Sacrificio vacuno
“Antes de 1959 en nuestro país se sacrificaba el ganado (…) sin ataduras por parte del Estado…”. Esta afirmación fue hecha por W. Denie Valdés, historiador ya mencionado; pero entonces…¿qué cantidad de animales serían sacrificados para poder cubrir las demandas nacionales de consumo en más de treinta sectores dependientes en alguna manera del ganado cubano, aún si despreciáramos las exportaciones?
La respuesta a ésta pregunta fue dada por el Dr. José Manuel Cortina, presidente de la Asociación de Ganaderos de Cuba y publicada en varios periódicos y revistas de la época durante el bienio de su mandato. Él aseguraba, tabuladamente que, desde el año 1942 al año 1951, los criadores cubanos entregaron para el consumo nacional 9 300 000 reses vacunas, con un peso promedio de 32 arrobas (800 lbrs/363.6 Kgms) en pie, por las cuales recibieron 687 600 000 pesos. Entonces podemos –por éste dato-deducir, que en nuestro país, en la razón antes mencionada, y según los informes del Dr. Cortina, se sacrificaban aproximadamente: ¡Un millón de animales al año! (Ver: La ganadería en Cuba. M. Penabad. D. M. pág. 110; 2da col. 3er par. T.E. /1957). Y, otro dato curioso, en igual período y por igual cantidad de ganado, con similar peso, los ganadores norteamericanos percibieron $ 1 782 600 000, o sea una diferencia en perjuicio cubano de $ 1 095 000 000… (el autor no encontró la respuesta a tal diferencia, es probable que se debiera a los precios internos del mercado nacional).
Inversiones
Los valores comprometidos operando en el sistema ganadero nacional fueron amplios. Basta decir para probarlo que, para 1956, las inversiones en tierras ascendían a 477 500 000 pesos. En casas, cercas, pastizales, pozos, aguadas, equipos y vehículos: $291 475 000, y en animales vacunos: 657 750 000, para un gran total de…: 1 426 725 000 pesos. Esto teniendo en cuenta los valores promedio estimados y aprobados en el año sancionado (1956) donde, por ejemplo, una caballería estaba valorada en $1 491 y una cabeza de ganado: $ 109.62 (según: La ganadería, importante riqueza cubana. M. Penabad./ D.M. pág 106. Cuadro Nº 3.) Otras inversiones de consideración, directa e indirectamente vinculadas a la ganadería, fueron:
Fuentes: Ministerio de la Agricultura. Tribunal de Cuentas. Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba. (datos de 1954 e Instituciones de la época).
Otras existencias
Además del ganado vacuno, en Cuba existían –para el año 1956- según datos de la A. N. G. C. una riqueza en ganado menor que alcanzaba los 133 600 000 pesos, que podríamos desglosar así:
Todas éstas producciones convertían nuestra ganadería en una fuente económica de potencial extraordinario. Pero con los logros alcanzados, los criadores cubanos no creyeron dada por hecha su labor, sino que en los años 1956 y 1957, según el Ministerio de la Agricultura de la época se importaron 11 845 animales de pura raza, para el mejoramiento y superación de lo que fuera ya –ateniéndonos a las palabras de Miguel Penabad Fraga- “Nuestra segunda riqueza nacional”… y se exportaron formidables ejemplares, ejemplo de ello: “Monitor Cero”, vendido en $ 16 000 y “Celso 81” criado por la Compañía Ganadera El Palmar. S.A y vendido en $ 10 000, ambos a la República Dominicana. A modo de conclusión
La hacienda ganadera prendió, se expandió y cubrió en gran medida las necesidades de consumo nacional. Según un estudio realizado por el Ing, José Tamargo, Jefe del Departamento de Estadísticas del ministerio correspondiente, para el año 1956 existían en Cuba: 5 325 472 reses. Ahora bien, éstas unidades de ganado vendidas a 14 centavos la libra de pie, precio autorizado oficialmente y que rigió durante el tiempo en cuestión, arroja un valor de 581 528 320 pesos. Si además le sumamos el valor mínimo de las 300 000 caballerías que se destinaban a la ganadería y las inversiones hechas en casas, cercas, aguadas, potreros, equipos y otros, sumaría un gran total de mil trescientos cincuenta millones, quinientos tres mil, trescientos veinte pesos. ($ 1 350 503 320) ¡solo en el sector bovino! convirtiendo la ganadería –con más de 145 000 poseedores- en una poderosa fuente de riquezas.
¿La calidad del ganado? “-De los mejores de su clase-” Según consideraciones del juez y profesor H. H. Kildee, o las de Frank Scofield, asesor e inspector de ganado y autoridad internacional, quien aseguró; “….he encontrado en Cuba una calidad de ganado (..) como no me había imaginado encontrar cuando vine aquí”
Y el ganadero cubano, ¿qué opinión y perspectiva tenía, estando plenamente consciente de los considerables valores que manejaba…? Lorenzo W Lamadrid, presidente a la sazón de la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba nos tiene la respuesta.
“El ganadero no cree que ha llegado al final de su tarea técnica en lo pecuario ni en lo económico; sabe que mucho falta por lograr para colocar esta riqueza en el plano que ella merece y confía en que el gobierno y las instituciones crediticias oficiales conozcan de cerca las aspiraciones y necesidades de éste sector, tratando con sus dirigentes, previamente, toda medida o plan de fomento, expansión e intensificación, para que ésta colaboración llene a plenitud los anhelos de una clase que por su laboriosidad y entusiasmo demostrado siempre, representa un sólido puntal de la economía nacional”. Con este potencial existente y una actitud consciente y comprometida con el desarrollo económico y el fortalecimiento de nuestra riqueza ganadera, terminamos nuestra primera mitad del siglo XX y algunos años más. Después otra etapa de la historia de Cuba vendría… por ahora, al releer las ideas de Lorenzo W. Lamadrid, publicadas por aquellos años en la prensa… sobran las palabras.
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Cuba Antes de Fidel Castro
(a partir de los 22 minutos y 23 segundos se muestra el avance tecnológico de la ganadería en Cuba mostrandolo en una hacienda con el lote de la raza Suiza-Parda)
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“Marco Rubio a Donald Trump: Te diré lo que es un buen acuerdo: que Cuba sea libre
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Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana; posee la Categoría Docente Principal de Profesor Titular universitario. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río ( universidad de perfil formativo o pedagógico) por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con las organizaciones opositoras: Todos Unidos, Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).
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COLABORADORES:
Paul Echániz