martes, noviembre 21, 2023

Roberto Álvarez Quiñones: La 'estrategia del sándwich' para acabar con el comunismo en Cuba. 'Para decirlo en términos castrista-leninistas, en Cuba están dadas las condiciones objetivas para el sándwich.'

 
Tomado de https://diariodecuba.com

La 'estrategia del sándwich' para acabar con el comunismo en Cuba

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'Para decirlo en términos castrista-leninistas, en Cuba están dadas las condiciones objetivas para el sándwich.'

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami

17 noviembre 2023

Muy probablemente el mayor consenso entre los cubanos sobre la crisis del país es que los militares no van a soltar el poder si no los sacan a la fuerza. Y ahí está el detalle, de qué fuerza estamos hablando.

Porque en el mundo hay dos tipos de dictaduras y su final llega de forma diferente. Están las autocracias, llamémosle convencionales, que monopolizan los poderes del Estado, reprimen y censuran a los medios de comunicación. Por lo general sucumben con golpes de Estado, rebeliones políticas, huelgas, o el dictador renuncia, huye del país, o muere.

Las tiranías totalitarias son iconoclastas, arrasan con todo. Empleando el léxico marxista no solo se apoderan de la superestructura de la sociedad sino de la estructura económica que la sustenta. Estatizan la economía, los medios de comunicación, la educación, la cultura, modifican la psicología social, la ética, la moral, y erradican la religión.

La mejor definición del totalitarismo la hizo el ministro nazi de Propaganda, Joseph Goebbels en 1933: "Nuestro partido ha aspirado siempre al Estado totalitario (...) la meta de la revolución nacionalsocialista tiene que ser un Estado totalitario que penetre en todas las esferas de la vida pública".

Derrotar a las dictaduras totalitarias es más difícil. Ocurren mediante una intervención extranjera (contra el fascismo), o con fractura en la cúpula político-militar del régimen, que puede ser causada por presión popular interna abajo y presión externa arriba que compriman en el medio al mando militar-civil dictatorial hasta provocar su fractura y fin, pacífico o cruento. Es lo que llamo el "efecto sándwich" o "estrategia del sándwich".  

En Cuba sobra presión interna: rechazo abrumador de la población a un régimen que los hambrea y es una cárcel gigante. Está contenida por una colosal maquinaria represiva, pero la temperatura de la caldera social está al máximo y una chispa la puede hacer estallar.

Por muchos cubanos que emigren siempre habrá más en la Isla

El régimen en Cuba promueve la emigración para disminuir el número de descontentos y de bocas a alimentar, pero al mismo tiempo eso reduce el flujo de remesas, paquetes y viajes de cubanos emigrados a la Isla, pues hay menos familiares a visitar y a enviarles dinero y paquetes.

Además, por muchos cubanos que emigren siempre habrá muchísimos más en Cuba, pasando hambre y calamidades. De la Isla no se puede salir caminando hacia el extranjero. No pueden emigrar millones de ciudadanos en corto tiempo. Tampoco todos tienen familiares en el exterior que paguen los miles de dólares que cuesta emigrar.

En cuanto a la presión externa, desgraciadamente es muy débil por el dominio o influencia que tiene la izquierda en los medios de comunicación, en la ONU, y en la mayoría de los gobiernos de Occidente. Y la labor exitosa de la inteligencia castrista en América Latina, EEUU y Europa.

El Gobierno de EEUU, único que puede ejercer gran presión contra la dictadura castrista dada la enorme dependencia financiera y comercial que hoy tiene Cuba de su vecino del norte, no lo hace. Al contrario, la Administración Biden levanta sanciones que ya existían.

No se visualiza ahora una ruptura en la cúpula, pero la habrá

Así llegamos a la parte comprimible del sándwich, la cúspide militar y política castrista. No se visualiza por ahora una fractura, pero están presentes los ingredientes para que ocurra, incluso con Raúl "el “Cruel" vivo. Hay descontento entre los militares no corruptos y no enganchados a GAESA, y con mando directo de tropas.  

En las FAR y el PCC hay jerarcas conscientes de que el Ancien Régime es ya insostenible. La situación es parecida a la que llevó a Gorbachov, Boris Yeltsin, y otros miembros del Buró Político del Partido Comunista de la Unión Soviética a lanzar la perestroika.

Claro, hay dinosaurios en la crème de la crème castrista que quieren un neocastrismo híbrido ruso-chino: dictadura arriba y capitalismo abajo, pero más limitado que en Rusia y China.

Para decirlo en términos castrista-leninistas, en Cuba están dadas las condiciones objetivas para el sándwich. Si no se liberan las fuerzas productivas rurales y urbanas habrá una crisis humanitaria y el país prácticamente se volvería ingobernable.

Ni Rusia ni China podrán evitar ya el fin del desastre castrista

Solo un tonto puede creer que inversiones de Rusia y China salvarán al castrismo. Ni Rusia es la URSS, ni China regala nada. Tampoco Cuba cuenta ya con infraestructura ni fuerza de trabajo calificada para asimilar capital y tecnología extranjeros. Tendría que ser invadida por obreros calificados e ingenieros rusos y chinos, ¿Quién las va a pagar sus salarios en divisas?

Así las cosas, en Cuba podría funcionar un sándwich antitotalitario de nuevo tipo, inédito: una gruesa rebanada de pan aplastante en este caso encima (presión interna), y otra delgadita, o ninguna, abajo (presión externa). Pero la clave para que funcione correctamente es que la sociedad civil cubana esté organizada y sea también protagonista en cualquier escenario posible.

La maquinaria represiva castrista es apabullante, pero, ojo, de producirse una crisis humanitaria con una hambruna, parcial o total, todo se desbordaría. Y la Policía o tropas regulares del Ejército (integradas por reclutas que también pasan hambre), muy difícilmente dispararían contra manifestantes civiles desarmados en las calles. ¿Para salvaguardar al régimen que los hambrea?

Por eso resulta útil echarle un vistazo a cómo fue desmantelado el comunismo en Europa. Como dije en mi artículo anterior, salvando las diferencias culturales, históricas, sociales, de idiosincrasia, desarrollo económico, represión, etc.

Tomemos el caso de Checoslovaquia, conscientes de que la realidad cubana es muchísimo peor que la checoslovaca en 1989, y que el dictador Gustav Husak no era un matarife mafioso como Raúl Castro.

Allí el detonador fue el aire renovador llegado con la perestroika soviética. Los días 16 y 17 de noviembre de 1989 comenzaron las protestas callejeras, violentamente reprimidas, mientras el régimen advertía por la TV que "el marxismo es la única opción para Checoslovaquia".

Esa presión popular activa causó un enfrentamiento entre los inmovilistas encabezados por Husak, y los reformistas lidereados por Ladislav Adamec, quien recibió a los líderes opositores y les prometió incluir a no comunistas en el Gobierno.

El rumor de que la Policía había matado (no era cierto) a un manifestante, provocó la "Revolución de Terciopelo": marchas masivas en las calles, y huelgas en teatros y cines el 18 y 19 de noviembre, atacadas por la Policía.

El propio 19 de noviembre se creó el Foro Cívico, en la casa del disidente Vaclav Havel, quien fue elegido como su presidente. Aglutinó a 14 partidos y movimientos políticos y cívicos de diferentes y hasta opuestas ideologías, que se unieron tácticamente sin perder su identidad partidista particular para unidos acabar con el comunismo.

Hubo una huelga general de dos horas el 27 de noviembre que prácticamente paralizó al país. La situación para el régimen se iba haciendo insostenible, y el 10 de diciembre de 1989 renunció Husak. Días después, el 29 de diciembre, Vaclav Havel se convertía en el primer presidente de la Checoslovaquia postcomunista.

En Hungría ocurrió lo mismo, protagonizado por un frente unitario opositor que se llamó Mesa Nacional, con iguales características que el Foro Cívico. En Polonia el Sindicato Solidaridad llegó a agrupar a casi todo el pueblo polaco. En Bulgaria el frente nacional opositor se denominó Unión de las Fuerzas Democráticas y contó con 16 organizaciones contrarias al comunismo.

Excepto en la Alemania Oriental, donde los berlineses derrumbaron físicamente el muro que los cercaba, y el final sangriento en Rumanía (sin frente opositor unitario), en el colapso del comunismo europeo fue decisiva la unificación de fuerzas de la sociedad civil.

Si bien todo ocurrió como efecto dominó al influjo de las reformas en la URSS, de no haberse unido las fuerzas opositoras el epílogo habría sido muy diferente, o traumático. Los aparatchick comunistas en el poder con reformas superfluas, o solo económicas, habrían podido reacomodarse y continuar gobernando no se sabe por cuánto tiempo.

En Rusia no hubo ningún frente político unitario como alternativa de poder y el régimen soviético mutó a otra dictadura, y a otro tipo de imperialismo, igualmente neocolonialista y enemigo de la democracia occidental.

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sábado, julio 08, 2023

Mario Herrera: EL SÁNDWICH CUBANO “ORIGINAL”. Esteban Fernandez: EL "APELLIDO CUBANO”. OTRO SÁNDWICH DE CUBA: SÁNDWICH ELENA RUZ

 
Tomado de https://www.facebook.com

EL SÁNDWICH CUBANO “ORIGINAL”

Por Mario Herrera

7 de julio de 2018

Como todo lo que tiene un éxito internacional muchos son los que quieren acreditarse “la paternidad” del sándwich cubano, pero como su nombre lo indica este delicioso elemento de la gastronomía cubana nació en La Habana, Cuba, donde se le nombraba simplemente “Sándwich”

Se origina en Cuba en el siglo XIX con el propósito de obtener una comida fácil que sustituyera el almuerzo o la cena. Por su exquisito sabor, pronto se convirtió en parte fundamental de la gastronomía cubana.

Algunos lugares en La Habana eran muy conocidos desde el principio del siglo XX por la buena calidad en la confección del sándwich, sin pretender nombrarlos a todos, algunos ejemplos; “El Bar OK”, en Zanja esquina a Belascoaín; “El Bar Encanto”, en Galiano, cerca de la tienda de ese mismo nombre; el “Café El Siglo XX”, en Belascoaín y Neptuno, el bar “El Polo”, en Reina y Ángeles y “La Bodega de Paco”, en 23 y 8, en el Vedado, hasta que Paco decidió sentar tienda en la “Cafetería Niágara”, en Santa Catalina y Juan Delgado, en la localidad de Santos Suárez.

En los bares y cafeterías una vidriera alta en la que se leía la palabra “Lonchero” era el predio exclusivo y privilegiado del artista que confeccionaba los sándwich. El lonchero era desde los tiempos de la dominación española en Cuba, el experto cortando las lonchas (lascas) delgadas de jamón y queso, utilizando cuchillo y tenedor.

Cualquiera que fuera el lugar donde prepararan los sándwich, un buen lonchero era un artista que, con gracia de movimiento y ritmo, movía y entrechocaba su cuchillo y tenedor en el aire para colocar sobre una tapa de pan las lonchas de los ingredientes que trabajaba sobre un pedazo de madera. Era todo un ritual.

Al final cortaba el pan al medio, de una manera oblicua que facilitaba la mordida y con lo que formaba dos cuñas que disponía con los cortes hacia fuera para que el cliente apreciara lo que aprisionaban. Todo era a base de cuchillo y tenedor, sin empleo de las lasqueadoras eléctricas, artefactos que llegaron después.

Los clientes podían mirar con la boca hecha agua, la confección de sus sándwiches ordenados.

RECETA ORIGINAL

El pan es muy importante para un buen sándwich cubano original, se debe utilizar un pan parecido al pan francés pero con una consistencia más ligera, antiguamente se le llamaba “Pan de flauta o Pan de agua”

El sándwich cubano original lleva lascas finas de pierna de cerdo asada, jamón de pierna, (no jamón prensado) queso suizo y pepinitos encurtidos cortados en lascas bien finas. Al pan se le pone en una tapa mantequilla de buena calidad (En la Cuba republicana la mantequilla que usaban la mayoría de los restaurantes y cafeterías era enlatadas, importadas de Holanda) y a la otra tapa del pan un poquito de mostaza.

Jamás deberá colocársele, salami, chorizo, jamonada, lechuga ni ruedas de tomate y mucho menos mayonesa, estas son otras variantes que tuvo nuestro sándwich debido a la escases de los productos de la receta original o a cambios y adulteraciones de los diferentes gustos de otros lugares. Barnizando su exterior con mantequilla.

Solo falta ponerlo en la plancha y tostarlo ligeramente.

Los sándwiches cubanos se sirven calientes, inmediatamente después de salir de la plancha, donde se aplastan hasta que el queso se derrita ligeramente y el pan este también ligeramente tostado, de tamaño grande y siempre cortado en forma triangular.

¡Buen apetito!

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EL "APELLIDO CUBANO”.

Por Esteban Fernandez

16 de octubre, 2021

Aquí en el destierro a todo le agregamos la palabra CUBANO: la música cubana, el chiste cubano, el acto cubano, el médico cubano, el abogado cubano, las costumbres cubanas, los recuerdos cubanos, el pasado cubano, el periódico cubano, el yerno cubano, las frutas cubanas, la frita cubana.

Uno de los problemas que tendremos, creo yo, en la Cuba libre del futuro (y supongo que tienen los cubanos que visitan la Isla) entre un millón de problemas verdaderamente serios, es que como en el exilio vivimos rodeados de personas de todas partes del Mundo, nos hemos acostumbrado a ponerle el apellido “cubano” a todas nuestras cosas.

En la Cuba que yo viví (y en la Cuba del futuro necesariamente) lo nuestro era indiscutiblemente nuestro y no había necesidad de aclaraciones. Aquí en Estados Unidos tenemos que especificar, recalcar y defender lo nuestro, y así y todo, nos lo quieren regatear y quitar.

¿No sería ridículo que en una Cuba libre lleguemos a una cafetería y le digamos al camarero: “Mi socio, por favor sírveme un CAFÉ CUBANO”. Y después del café le pidiéramos al mesero: “Y ahora me das un TABACO CUBANO”. Posiblemente el tipo se burle de nosotros y nos diga: “No, compadre, le voy a dar un café coreano y un tabaco chino”.

Porque la verdad es que aquí nos pasamos la vida diciendo: “Ahora me voy a comer un SÁNDWICH CUBANO. Y eso en Cuba, ayer, hoy y mañana, es y será siempre, simplemente un SÁNDWICH , vaya, sin apellido.

A la primera persona que llegue allí y diga: “Yo quiero un SÁNDWICH CUBANO” todo el mundo se va a reír y pensar: “¿Qué se cree el gringo éste, que le vamos a dar un sándwich polaco, o qué?"

Hasta risa me da imaginar el papelazo que yo hiciera si llegara en una Cuba libre a mi pueblo y dijera: “Me voy al RESTAURANTE CUBANO de la calle Almohalla”. La gente me diría arrastrados de risa: “Ni vayas para allá, muchacho, aquello ahora es un RESTAURANTE FRANCÉS”.

Y nos hemos acostumbrado a que cada vez que a un desconocido se le escapa delante de nosotros una de esas malas palabras tan típicas de nuestros compatriotas, aunque estemos de turistas en Roma, le preguntamos “¿Es usted cubano, señor?”. A lo mejor en una Cuba libre vemos a un grupo de hombres tocando las tumbadoras y sonriente le preguntamos: “¿Ustedes, por casualidad, son cubanos?” Y a lo mejor nos dan un sopapo creyendo que nos estamos burlando de ellos queriendo decir que “son haitianos, o nigerianos, o congoleses”.

¿A usted no lo llaman por teléfono sus amigos cubanos (vamos, y ya sin darme cuenta le puse el apellido “cubanos” a los amigos y ¡allá en Cuba todos los amigos son cubanos!) y le dicen: “Oye, pon la televisión que están hablando de Cuba, están poniendo un PROGRAMA CUBANO”. Y ya nos hemos acostumbrado completamente a eso.

Y desde luego, hacer eso en la Cuba del futuro sería hacer el ridículo, pero estoy seguro que nos va a pasar.

Por lo menos en los tres primeros meses cada vez que alguno de nosotros encienda la televisión y vea que están hablando de “cosas de Cuba” (sin percatarnos que allí TODO LO QUE SE HABLE Y SE ESCUCHE en la televisión son y serán COSAS CUBANAS) vamos a llamar a alguien y decirle “¡Pon, pon C.M.Q. que están diciendo algo de Cuba”. Y la gente nos contestará: “Está bien, chico, por favor, cuando pongan algo japonés llámame de nuevo”…

En Miami yo he visto a un hombre vendiendo mamoncillos por la calle, le he dicho a un amigo : “¿Esos mamoncillos son traídos de Cuba, son MAMONCILLOS CUBANOS? chico, para el carro que voy a comprar un montón”. Imagínese usted que en una Cuba libre, en pleno Cienfuegos, yo pare a un vendedor ambulante y le pregunte: “Señor, ¿esos mamoncillos son CUBANOS?” El tipo me responderá: “¡No, Mister, esos mamoncillos son importados de Suiza!”

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OTRO   SÁNDWICH DE CUBA:  SÁNDWICH ELENA RUZ

Story behind the Elena Ruz sandwich #Elenaruz (part 2)




How to make Elena Ruz sandwich (Pt.1) #sandwichElenaRuz #comidaCubana




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