Es un blog diario digital conformado con los artículos, opiniones, ensayos, etc. del Catedrático universitario Lic. Pedro Pablo Arencibia Cardoso sobre diferentes temáticas de la problemática cubana, actual e histórica, así como por noticias y artículos de otros autores que se consideran de gran interés para profundizar en la realidad cubana.
miércoles, abril 17, 2019
Video: En Nombre de la Libertad. La Historia de Bahía de Cochinos. Testimonio de Jacques Lagas Chileno Capitán del Ejército Rebelde Piloto de Combate de las FAR cubanas Héroe de Playa Girón: Fidel Castro fue él quien ordenó bombardear al pueblo de Playa Girón
Documental sobre la invasion fallida de Cuba, en la bahia de Cochinos en 1961, entrenados por la CIA y la disidencia, cuentan su propia historia.
Brigade 2506 (Brigada Asalto 2506) was the name given to a CIA-sponsored group of Cuban exiles formed in 1960 to attempt the military overthrow of the Cuban government headed by Fidel Castro. It carried out the abortive Bay of Pigs Invasion landings in Cuba on 17 April 1961.
En Nombre de la Libertad. La Historia de Bahía de Cochinos
**************
Nota del Bloguista de Baracutey Cubano
Jacques Lagas murió en un accidente de aviación en Santiago de Chile el 25 de mayo de 1971.
¿
Cuántas mentiras y cuánta desinformación habremos recibido en estos
casi 53 años de dictadura totalitaria Castrista ?. Muy probablemente
desde antes del triunfo revolucionario de 1959 ya éramos engañados y
desinformados por los que a partir de 1959 se enseñorearon
tiránicamente sobre el pueblo cubano.
El testimoniante escribe ¨...caía ya en lo ridículo ¨, yo hubiera escrito: ¨ ... caía ya en lo PERVERS ...¨
*********** Testimonio
de Jacques Lagas, Héroe de Playa Girón, donde se relata sobre quienes
fueron verdaderamente los que ordenaron y bombardearon al pueblo de
Playa Girón, Cuba, cuando el desembarco de la Brigada 2506 en abril de
1961
Por Jacques Lagas Chileno Capitán del Ejército Rebelde Piloto de Combate de las FAR cubanas Héroe de Playa Girón
El
19 de abril de 1961, vuelo mi avión de combate sobre el pueblo de Playa
Girón. Había despegado por tercera vez en ese día a las 16:50 horas. Recuerdo
las instrucciones que he recibido antes de elevarme: "el enemigo se
hace fuerte en el mismo pueblo de Playa Girón, y hay que liquidar esa
batalla antes de que caiga la noche; de los contrario pueden reembarcar o
recibir respuestos al amparo de la oscuridad".
Llamo
a mi bombardero: "mire Cuadrado, tome nota tranquilamente. Vamos a
bombardear a 6,000 pies de altura. De sur a norte, con una velocidad de
250 millas por hora; el viento es del norte de 15 nudos. No hay deriva.
¿entendido bien? -Sí Capitán, copiado todo correcto- Recuerde- agrego- o
pone las cuatro bombas en el pueblo, o le parto la siquitrilla llegando
a la base... Cuadrado, lo que ve directamente adelante y pegado a la
costa es Girón. Desde aquí ya se puede apreciar el pueblo, la pista y
el camino, ¿ lo ve?- Si jefe.......Por el intercomunicador me llega la
voz tensa de Cuadrado: "-cuatro bombas fuera, capitán, Cayeron medio a
medio en el pueblo-agrega a media voz, a lo mejoer sintiendo lo que
habíamos hecho.
Miro
hacia Girón.El pueblo no se ve; está envuelto en una inmensa nube blanca
que se eleva a más de dos mil pies de altura. Las cuatro bombas de 500
libras cada una hicieron blanco directo. Son las 17:35 horas del miércoles 19 de abril de 1961. Según supe después el enemigo se rindió incondicionalmente a las 17:40 horas de ese mismo día. Exactamente cinco minutos después del bombardeo.
(Pueblo
de Playa Girón bombardeado por Jacques Lagas por orden del alto mando
Castrista y que después la prensa oficialista se lo adjudicó a los
aviones de la Brigada Expedicionaria y de Asalto 2506; mentira que la
incipiente tiranía trató de mantener. Comentario del bloguista de
Baracutey Cubano)
El 19 de abril
de 1962 y a pesar de que ya estaba curado de espanto, casi me caigo del
asiento en la cafetería Marakas, al ver las fotografías de los
destrozos que yo había ocasionado en Playa Girón, cuando bombardée dicho
pueblo por órden de Fidel, el miércoles 19 de abril de 1961, a las
17:35 horas, como producidos por efectos del "brutal bombardeo del
imperialismo yanqui". Aparecían las fotografías acompañadas de grandes
titulares de la Revista Verde Olivo, en los periódicos Revolución y Hoy.
Miraba atónito, incrédulo y asombrado las fotografías. No podía dar
crédito a los que estaba viendo. Engañar y mentir de esa manera caía ya
en lo ridículo. Miles de hombres habían sido testigos de aquellos
trágicos y sangrientos bombardeos.
De repente vino a mi
mente la conversación sostenida con el camarada César Escalante, cuando
insinuó insistentemente que cortara la parte de mi libro en la cual yo
relataba ese hecho. Ahí estaba por fin el verdadero motivo por el cual
mi libro había sido censurado totalmente (Nota de Nuevo Acción: Lagas se
refiere a su libro "Memorias de un Capitán Rebelde").
Nuevamente
la mentira, el engaño y la burla cruel que se hacía al pueblo de Cuba,
al permitir que viudas, huérfanos y adoloridas madres, depositaran
ofrendas florales en esos falsos monumentos, productos de nuestras
propias bombas y que se atribuían al imperialismo yanqui, para exasperar
a los pueblos del mundo. El asco y la repugnancia que tal procedimiento
me produjo, se transformó en complejo de culpabilidad y complicidad.
Decidí de ese instante, hacer lo inhumanamente posible para abandonar
Cuba y contar al mundo LA VERDAD HISTÓRICA. (Publicado en la edición del
martes 10 de octubre del 2006)
Recordando a Jacques Lagas Piloto Chileno Héroe de Playa Girón*
Por Iván Siminic
(Fragmento)
Al
alba del 19 de abril, Lagas despegó en el ya reparado B-26 número 915,
el mismo que había recibido varios impactos en su misión de apoyo
estrecho en la salida del día anterior. Pronto comenzó a recibir fuego
antiaéreo de cañones propios, mientras volaba a unos cinco mil pies…
"Nos estaban tirando con todo lo que tenían a mano, sumándose a los
enemigos, quienes con seguridad estarían muertos de la risa en ese
momento, al ver ese enredo que tanto les favorecía…". Sin embargo, la
columna de vehículos que debía atacar pudo ser golpeada con las bombas y
balas del bombardero.
Luego de volver a la base y dormir un
poco, nuestro hombre debió cumplir su segundo vuelo de ese día, esta
vez a bordo del avión 909, con el que despegó a las 13:00 horas para ir
a bombardear un punto ubicado entre la pista, el camino y el pueblo de
Playa Girón, en el cual el enemigo había emplazado una sección de
morteros. El ataque se cumplió sin mayores contratiempos, y durante el
egreso del área Lagas debió contenerse–por disciplina–para no atacar a
los navíos que maniobraban cerradamente a la defensiva y a las lanchas
que llevaban tropas invasoras.
El tercer vuelo de Lagas el día
19 se efectuó en solitario en el B-26 número 915, para poner cuatro
bombas en el mismo pueblo de Playa Girón. Según su relato, fue la
misión más difícil, por lo espeso de la defensa antiaérea amiga y
enemiga, y por el constante peligro que significaba la creencia de que
merodeaban había jets F-86. Su escolta volaba a 30.000 pies de altura,
lo que causó la ira del chileno por la manifiesta falta de apoyo. En
esta oportunidad, el avión de Lagas resultó con el parabrisas destruido
por el fuego antiaéreo, aunque pudo retornar a la base a salvo,
debiendo enfrentar un aterrizaje muy complicado debido a las múltiples
astillas del plexiglass y por causa del fuerte viento que se colaba por
el frente destrozado.
El jueves 20 de abril, luego de la capitulación, Lagas
voló su última salida operacional, esta vez un reconocimiento armado
de madrugada a bordo de su avión–el 937–con el que alcanzó hasta el
sector de la pequeña isla de Pino y los islotes adyacentes. En la tarea
alcanzó a distinguir a dos destructores y algunas barcazas
portatanques evolucionando hacia posiciones defensivas a unas 25 millas
náuticas al sur de Girón, a la cuadra de Cayo Guano. Lagas volvió a la
base para informar y para programar una salida punitiva contra esa
formación. Como preludio, decidió salir a las 16:00 en un T-33 con el
capitán Prendes a patrullar la costa y actualizar la información, pero
ya no quedaban rastros del convoy, así es que el ataque debió
cancelarse.
Luego del término de la batalla, el chileno, junto a
otros seis pilotos, fue proclamado "Héroe de la Revolución" y propuesto
para la máxima condecoración que el gobierno de Cuba instituyó, la
"Orden de Girón". El día 17 de abril fue instituido como el día de la
Fuerza Aérea Revolucionaria, algo a lo cual el chileno había
contribuido fuertemente: Piloto de Transporte, Piloto Instructor,
Piloto de Guerra, profesor de Meteorología, Navegación y Mecánica, Jefe
de Línea de Vuelo de B-26, Jefe de Operaciones Aéreas, Jefe de la Base
de Santiago, Segundo Jefe del Escuadrón de Bombardeo Ligero, Jefe del
Escuadrón de Bombardeo Ligero en combate...
¿El reposo del guerrero?
Inmediatamente
después de sus servicios en combate, Lagas observó que la revolución
comenzó su giro hacia los dictados de Moscú, lo que unido a antipatías
propias de su relación con sus camaradas de armas, hicieron que él
perdiera toda las ilusiones personales que se había forjado. Esto
terminó por liquidarlo anímicamente, lo que incluso–confiesa– lo hizo
atentar contra su propia vida en dos oportunidades, profundamente
deprimido.
Escuchado finalmente por Fidel, y después de gastar
muchas horas en molestas antesalas, nuestro hombre obtuvo el postergado
permiso para retornar a su país con su familia, emprendiendo viaje
hacia Santiago el 4 de diciembre de 1961. Increíblemente, en Chile
planificó su quijotesca vuelta a Cuba, para contribuir–según él–a
recuperar los principios de la revolución. Esto ocurrió finalmente en
enero de 1962, y, a su llegada, Fidel lo empleó como piloto en Cubana
de Aviación, aunque su situación personal no mejoró. Finalmente,
convencido de que Castro ya no era el hombre que él había llegado a
admirar y–sobre todo–harto de la camarilla circundante, renunció a su
condición de oficial de la FAR y solicitó autorización para abandonar
definitivamente la isla.
* El Sr. Iván Siminic es un
Investigador del Departamento de Estudios de la Guerra Aérea (DEGA),
Academia de Guerra Aérea, Fuerza Aérea de Chile. Autor de diversos
estudios sobre historia aeronáutica, entre ellas los libros "36 años de
aviones jets en las aerolíneas chilenas, 1964-2000" y "El avión
Capitán Pastene, crónica de un regalo que se frustró." Corresponsal
para medios extranjeros especializados en aviación civil y militar.
Fotógrafo de aviación. Columnista, articulista y consejero editorial de
la Latin American Aviation Historical Society (LAAHS). Articulista
sobre temas de aviación para diversos medios académicos chilenos.
Egresado de Derecho de la Universidad de Chile.
BAHÍA DE COCHINOS Lo Que No Dijo el Informe del Inspector de la CIA (Parte III). Néstor Carbonell Cortina sobre la invasión de la Brigada de Asalto 2506 a Bahía de Cochinos para derrocar a la tiranía castro comunista en Cuba
Los primeros especialistas extranjeros en Inteligencia y
Contrainteligencia que asesoraron a los incipientes órganos de la
Seguridad del Estado después del triunfo de la Revolución fueron los
checoslovacos, hispanosoviéticos y ex combatientes de la Guerra Civil
española. Uno de ellos fue Angel Martínez Riosola, ¨Angelito¨, cuyo
verdadero nombre era Francisco Ciutat de Miguel quien llegó a Cuba el 4 de marzo de 1960; su avión procedía de Venezuela pero antes había recorrido varios países europeos como Checoslovaquia y Bélgica.
Era graduado de la prestigiosa Academia Voroshilov, de la Unión
Soviética, donde también ejerció como profesor. En el 40 aniversario de
la invasión de Bahía de Cochinos, recuerdo, aunque ha pasado mucho
tiempo, a Fidel Castro decir en la televisión que si la invasión
hubiera sido por Trinidad, no tenía ninguna probabilidad de éxito, pues
¨Angelito¨ había hecho fortalecer dicha zona con fuerte artillería y
tropas. Se afirma que participó en combatir a los alzados antiCastristas de la Sierra del Escambray y hasta que fue herido;
quizás este ¨asesor¨haya formado parte del grupo operativo especial
¨Molino¨. Posteriormente ofreció asesoramiento militar en Vietnam y en
Argelia . En Vietnam fue un importante apoyo del General Võ Nguyên Giáp.
(Francisco Ciutat de Miguel cuyos otros nombre fueron: Ángel Martínez
Riosola ¨Angelito¨ y Pavel Pavlovich Stepanov ¨ recibiendo un
reconocimiento o una condecoración de manos de Fidel Castro y de Raúl
Castro. Comentario añadido por el bloguista de BC.)
Las tempranas relaciones políticas, militares, de Inteligencia y
Contrainteligencia con la Unión Soviética y otros países en el marco de
la mal llamada Guerra Fría, las invasiones Castristas que partieron tempranamente de Cuba (desde marzo-abril de 1959, a Panamá, Nicaragua, Santo Domingo, Haití, etc.) y otras acciones subversivas no escapaban a los órganos de Inteligencia de los EE.UU., los cuales tenían informado al Presidente Dwight D. Eisenhower, el cual el 17 de marzo de 1960 aprobó el documento titulado “Un programa de acción encubierta contra el régimen de Castro”,con
el objetivo de derrocar a la amenaza que se establecía a 90 millas de
las costas de EE.UU. pese a que su gobierno de manera
extraordinariamente rápida había reconocido la llegada al poder del
nuevo régimen en Cuba.
La invasión de Playa de Girón o Invasión de Bahía de Cochinos (este
segundo nombre es más apropiado ya que el desembarco fue por varios
puntos de ese lugar y no sólo en Playa Girón), ni la Crisis de Octubre o
Crisis de los Misiles, ni la expulsión del régimen castrista de la OEA
fueron las causas de la subversión cubana en América Latina ni de la
inclinación del régimen castrista hacía el comunismo pues ya desde los
primeros meses de 1959 la subversión castrista había empezado a rodar
conjuntamente con el acercamiento al Comunismo.
En el libro¨One hell of a Gamble (The Secret History of the Cuban
Missile Crisis) de los investigadores Aleksander Fursenko Timothy
Naftali que desde febrero de 1959, según los archivos
abiertos de la KGB y la GPU soviéticas, comenzaron los acercamientos a
la Unión Soviética iniciados no por Jorge Risquet, que es la versión
oficial trasladándolos a fecha posterior, sino por Emilio Aragonés en
México.
(Angelito, Sergio del Valle, Raúl Castro y Tomás Menéndez Tomasevich.
Otro asesor fue el General hispano soviético Enrique Lister quien fue
el VERDADERO CREADOR de los CDR en Cuba)
Pero se plantea por algunas personas que Fidel y Raúl Castro ya estaban
vinculados al Comunismo internacional desde antes del asalto al cuartel
Moncada el 26 de julio de 1953 y que, mediante el oficial de la KGB
Nikolai Leonov, el comunismo soviético le brindo en México ciertos
recursos a la preparación y expedición del yate Granma; en su libro Raúl Castro, un hombre en Revolución, Leonov da información que apunta a que tal ayuda existió para la expedición del yate Granma: Yo mantenía en secreto mis encuentros con los revolucionarios cubanos.
El Che Guevara me pidió que le buscara unos libros en español. Esos
libros eran Chapaev, de Furmanov; Un hombre de verdad, de Boris Polevói,
y Así se templó el acero, de Nikolai Ostrovski. Los hallé en nuestra
Embajada. Mantuve amistad con el Che Guevara hasta su viaje a Bolivia,
donde murió. El espía Nikolai Leonov tuvo que abandonar México
después de que los futuros expedicionarios del yate Granma fueron
detenidos por la Policía mexicana, la cual halló una
tarjeta de presentación de Nikolai Leonov en un libro que leía Ernesto
¨Che¨ Guevara. Pueden leer más sobre lo anterior en mi artículo Sobre la biografía del dictador Raúl Castro Ruz escrita por Nikolai Leonov.
No obstante, lo
verificable, hasta ahora, es lo siguiente, lo cual se extrajo del
ensayo Razones de Angola IX, de César Reynel:
¨La inteligencia checa, que desde 1948 era incapaz de tomar una
sola decisión sin consultar con Moscú, pidió asesoramiento de los
soviéticos y recibió respuesta a través de la decisión del Presidium de
Comité Central que hoy puede ser consultada en el Archivo del Presidente
de la Federación Rusa (Extracto del Protocolo 198, reunión del
Presídium de diciembre 27, 1958, folio 3, lista 65, Fichero 871). En esa
resolución (que ya está desclasificada y es pública), el PCUS aprobó
“la intención de los amigos checos de ayudar al movimiento de liberación
en Cuba”, y dio instrucciones precisas de no dejar ningún rastro
escrito diciendo que la armas eran para Cuba, que verificaran
exhaustivamente la seriedad de las intenciones de la compañía (léase
contacto), y que no enviaran ningún arma que pudiera ser rastreada como
perteneciente al bloque soviético.
BAHÍA DE COCHINOS . Lo Que No Dijo el Informe del Inspector de la CIA (Parte III)
Por Néstor Carbonell Cortina
http://www.futurodecuba.org/
NOTA DEL EDITOR: Este artículo fue escrito por el Dr. Nestor Carbonell
Cortina y publicado originalmente en la revista cibernética FUTURO DE
CUBA en 1998. El mismo constituye una de los análisis más completos y
devastadores sobre la traición del Presidente Kennedy a los invasores de
Bahía de Cochinos.
*************
La Postura de Varona y de Miró Cardona
En la lucha por la libertad de Cuba, los líderes del exilio tuvieron que sobrellevar intrigas y frustraciones, exacerbadas por el divisionismo y las ambiciones. Y tuvieron también que domeñar el orgullo en sus relaciones con la CIA. Confiando en la honorabilidad del aliado y en sus promesas de apoyo decisivo, aceptaron una situación enojosa de dependencia económica y militar. Los dirigentes que prefirieron operar por la libre, sin ataduras norteamericanas, no corrieron mejor suerte.
Tony Varona, como coordinador general del Frente Revolucionario Democrático (FRD), señaló claramente las expectativas del exilio. En la reunión que celebró en Washington con funcionarios del Departamento de Estado el 29 de noviembre de 1960, Varona planteó la necesidad de reclutar 2000 ó 3000 exiliados para desembarcar en Cuba y constituir un gobierno en armas. Cuando se le preguntó si ese gobierno solicitaría el apoyo militar de E.U., Varona contestó enfáticamente que sí, aclarando que el apoyo tendría que incluir tropas y equipos (FRUS X, 1132-1140).
A principios de 1961, Varona visitó los campamentos en Guatemala para apaciguar los ánimos exaltados. Preocupado por el número exiguo de reclutas que allí se encontraban, se dirigió al jefe de la base, Coronel Frank Egan. "No se preocupe, Dr. Varona - le dijo el Coronel - nosotros protegeremos la invasión con una sombrilla [cobertura aérea]. El aire será nuestro. Ni un sólo vehículo [de Castro] podrá transitar sin ser bombardeado..." (Peter Wyden, Bay of Pigs, 56-57).
El Coronel fue más explícito con Miró Cardona cuando éste asumió la presidencia del Consejo Revolucionario (sucesor del FRD) y visitó los campamentos a principios de abril, dos semanas antes de la invasión. Según las memorias de Miró, el Coronel le dijo que "la brigada se completará con 250 hombres más; habrá tropas adicionales cuyo numero asciende a 30,000; tendremos el control del aire, y hay tres naciónes envueltas en el conflicto."
No satisfecho con estas promesas, Miró voló a Washington, y el 6 de abril se entrevistó con Adolf A. Berle, coordinador civil del Task Force designado por Kennedy para ocuparse del caso de Cuba. Durante la reunión en casa de Berle, bien documentada en los archivos de Miró, Berle le dijo que "el problema militar marchaba muy bien y que podía contar con 15,000 hombres adicionales." Miró preguntó: "¿Por qué 15,000 si en Guatemala se me dijo 30,000?" "Son suficientes," respondió Berle; "ustedes tendrán el control del aire..."
(José Miró Cardona, quien fuera el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario en 1959; era hijo de José Miró Argenter, quien fuera Jefe del Estado Mayor de Antonio Maceo en la Guerra de Independencia de 1895. Imágenes y comentarios añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano))
Cuando el Presidente Kennedy declaró sorpresivamente el 12 de abril que "no habría, bajo ninguna circunstancia, intervención en Cuba de las fuerzas armadas de los Estados Unidos" y que esta posición era "entendida y compartida por los exiliados anticastristas en este país," Miró solicitó con urgencia otra entrevista con Berle. ésta se celebró al día siguiente en el Century Club de New York en presencia del asistente presidencial Arthur Schlesinger y del profesor John Plank.
Según Schlesinger, se le dijo a Miró que "los llevaremos a la playa y una vez que se constituya un gobierno provisional, les ofreceremos todo tipo de ayuda, menos tropas de los Estados Unidos." Miró contestó, de acuerdo con la versión de Schlesinger, que "si las cosas iban mal, él pediría la ayuda de todas las naciónes del hemisferio, incluyendo los Estados Unidos. Y la ayuda deberá venir."
Lo que no reveló Schlesinger (pero sí consta en las notas de Miró) fue lo que Berle agregó para tranquilizar al líder del exilio: "Así como usted dice que la revolución (invasión) es cubana, el Presidente se ve obligado a declarar que no prestará ayuda, pero nuestros pactos quedan en pie."
La Ambivalencia de Kennedy
Como se ha visto, el Presidente vetó el Plan Trinidad y tronchó la Operación Zapata por considerarlos demasiado espectaculares, pero en vez de cancelar la invasión in toto por no tener la convicción y el ánimo para asegurar el triunfo, lo que hizo fue castrarla, haciendo inevitable el fracaso.
(Fidel Castro y el Presidente John F. Kennedy)
A pesar de haber mantenido una línea dura contra Castro en los debates presidenciales (hecho que contribuyó decisivamente a su victoria electoral), al Presidente le flaquearon las fuerzas cuando tuvo que traducir la retórica en acción. Tratando de evadir los retos que todo estadista tiene que encarar a la hora de la verdad, Kennedy tomó en definitiva el peor de los riesgos: el camino tortuoso del deshonor y la pusilanimidad.
¿Qué motivó esta conducta que nos llevó al desastre? La inexperiencia de Kennedy -- apenas tres meses y medio en la presidencia -- obviamente influyó, así como el temor que tenía de provocar represalias soviéticas. Algunos de sus asesores también lo ofuscaron y amedrentaron. Entre ellos sobresalió el Senador William Fulbright con su tesis coexistencialista, apoyada en la falaz premisa de que Cuba era "una espina en el costado y no una daga en el corazón." El historiador y consejero presidencial, Arthur Schlesinger, fue otro que se opuso tenazmente a la invasión citando principios jurídicos y morales, y evocando el espectro de los infantes de marina de los Estados Unidos en suelo cubano. No pudiendo evitar que se llevara a cabo la operación, Schlesinger y altos funcionarios como el Secretario de Estado, Dean Rusk, consiguieron limitar su alcance y menguar su efectividad.
Hasta el último momento estuvo el Presidente dubitativo y vacilante. Lo que a la postre determinó que diera la luz verde, según testimonio del propio Schlesinger, fue el tener que desmantelar los campamentos en Guatemala y no saber qué hacer con la Brigada. A este dilema se le llamó, con clínica frialdad, "the disposal problem". Preocupado por el escándalo que produciría la desbandada de los brigadistas, Kennedy afirmó crudamente: "Si tuviésemos que deshacernos de estos ochocientos hombres, sería mejor arrojarlos en Cuba [dump them in Cuba] que en los Estados Unidos, especialmente si es allí donde quieren ir." (Schlesinger, A Thousand Days, 241)
Decisiones Fatídicas
Para concluir, veamos las decisiones fatídicas de Kennedy que condenaron la invasión al fracaso:
1) El Presidente se opuso a última hora al desembarco en Trinidad-Casilda. Esto forzó a la CIA y al Pentágono a elaborar en forma festinada la alternativa de Bahía de Cochinos, la cual fue menguada sustancialmente por el Presidente.
2) Kennedy, motu proprio, insistió en que el desembarco fuera de noche, aumentando los riesgos de esta operación, ya de por sí azarosa y difícil.
3) Para aminorar el "ruido" y la posible repulsa internacional, el Presidente rechazó el plan de bombardeo masivo la madrugada del desembarco recomendado por la CIA y el Pentágono. Sólo autorizó ataques aéreos limitados a las bases militares en Cuba dos días previos a la invasión y en la mañana del desembarco.
4) Unos minutos antes del primer bombardeo (D-2), Kennedy ordenó reducir drásticamente el número de aviones que iban a participar en la operación (de 16 a 8). Esto le permitió a Castro salvar la mitad de su aviación, alertar a sus tropas y arrestar a más de 250,000 personas, incluyendo miembros destacados de la resistencia que iban a apoyar la invasión. (Esta redada masiva reflejó la vulnerabilidad del régimen, que pudo haber caído si los ataques hubiesen sido contundentes, coordinados y sostenidos).
5) Bajo presión de Adlai Stevenson, Embajador de los Estados Unidos ante la ONU, Kennedy canceló el segundo ataque aéreo previsto para destruir el resto de la aviación del régimen. Esta malhadada decisión (no impugnada con suficiente energía por la CIA y el Pentágono), hizo posible que los jets de Castro derribaran el 17 de abril cinco de los indefensos B-26 de la brigada, hundieran o encallaran dos de sus barcos y forzaran la retirada de otros tres con equipos y municiones. La falta de estos suministros vitales impidió que la brigada prolongara su fiera batalla después de haberle causado más de 1500 bajas al enemigo.
6) Por último, el Presidente rechazó las insistentes demandas de Bissell y del Almirante Arleigh Burke de escoltar a los barcos que no habían podido desembarcar y de permitir que algunos aviones de guerra de Estados Unidos protegieran a los B-26 de la brigada frente al ataque implacable de los T-33 de Castro. Esta cobertura, a tiempo, hubiera permitido contrarrestar la ofensiva de las huestes del régimen, constituir un gobierno en armas y facilitar la llegada de refuerzos.
Los Estados Unidos estaban debidamente preparados para terciar en la contienda. Aparte de las fuerzas norteamericanas en estado de alerta en Guantánamo, la isla de Vieques y la Florida, el Almirante Burke contaba con una flotilla armada en las inmediaciones de Bahía de Cochinos. Fuerzas no faltaban para apoyar a la brigada en el momento crítico. Lo que faltó en Washington fue el coraje y la dignidad que desplegaron los patriotas en las arenas de Girón. Rubricada con sangre quedó allí grabada la altiva respuesta del jefe de la brigada, José Pérez San Román: "¡No seremos evacuados! ¡Lucharemos hasta el final!"
¿Por qué Kennedy decretó el abandono que selló la derrota de la invasión? Veamos la explicación que el propio Presidente les dió a los líderes de la brigada en su residencia de Palm Beach, el 27 de diciembre de 1962, a los cuatro días de haberse efectuado el canje de los prisioneros. Según el testimonio de José Pérez San Román, confirmado por su segundo en mando, Erneido Oliva, el Presidente les reveló en privado que al producirse el primer bombardeo aéreo el 15 de abril, el gobierno soviético amenazó con atacar a Berlín Occidental si Estados Unidos continuaba apoyando a la fuerza invasora. En esas circunstancias, explicó Kennedy, tuvo él que enfrentarse a esta disyuntiva: defender a la brigada y arriesgar una confrontación con la Unión Soviética en Berlín que pudiese desatar un conflicto armado de grandes proporciones, o preservar la paz mundial y arriesgar a los 1500 combatientes. Teniendo que escoger entre estas dos terribles alternativas, Kennedy concluyó que era preferible sacrificar a la brigada que arriesgar en Berlín una posible tercera guerra mundial.
¿Es válida esta explicación del Presidente? Nos remitimos a la opinión emitida por el General Eisenhower cuando, a los pocos días del desastre de Bahía de Cochinos, Kennedy le confesó en la Casa Blanca que no había apoyado a la brigada por temor a una represalia soviética en Berlín. Eisenhower le contestó: "Eso es todo lo contrario a lo que realmente sucedería. Los soviéticos siguen sus propios planes, y si ven que nosotros mostramos alguna debilidad, es entonces que arremeten con más fuerza... El fracaso de Bahía de Cochinos incitará a los soviéticos a hacer algo que en otras circunstancias no harían." (Michael Beschloss, The Crisis Years, 144-145).
Palabras premonitorias. A los pocos meses de Bahía de Cochinos, envalentonado por la falta de liderazgo de los Estados Unidos, Khrushchev apabulló a Kennedy en la conferencia de Viena, erigió el Muro de Berlín, provocó la Crisis de los Cohetes, y convirtió a la Cuba cautiva de Castro en una base intocable para subvertir a tres continentes. Sí, trágico fue el desenlace de Bahía de Cochinos. Pero esta operación no debe ser vista únicamente como una derrota para la democracia. El ejemplo de los que allí murieron por la justicia y la verdad es semilla de nobleza que engendrará la libertad.
El precandidato demócrata Bernie Sanders mostró nuevamente su IGNORANCIA SUPINA sobre la Revolución Cubana y los Castro cuando habló en uno de los debates de la invasión a Bahia de Cochinos, Cuba, por la Brigada de Asalto 2506 el 17 de abril de 1961 compuesta en el 99.9% por jóvenes patriotas cubanos. La incipiente dictadura Castrista antes del desembarco de dicha Brigada de Asalto ya habia invadido a varios paises latinoamericanos independientemente de que en ellos hubieran dictaduras o gobiernos constitucionalmente elegidos por el pueblo de esos paises.
Observen que las invasiones a Panamá, Haití, República Dominicana de 1959 (expuestas en el anterior post de Las Guerras Secretas de Fidel Castro)
y algunas de las invasiones Castristas a Nicaragua fueron anteriores al
desembarco de la Brigada Expedicionaria 2506 por Bahía de Cochinos que organizó y entrenó la CIA.
(Bernie Sanders)
Ya en diciembre de 1961 la dictadura Castrista habia extendido sus intervenciones militares al continente africano, no en contra de los EE.UU. sino en contra de Francia. Juan F. Benemelis, un ex diplomatico Castrista vinculado, como muchos diplomaticos cubanos, a la Inteligencia Castrista, escribe en su libro Las guerras secretas de Fidel Castro:
" En diciembre de 1961, en una operación silenciosa, el buque (mercante) cubano Bahía de Nipe, descarga en Casablanca pertrechos militares norteamericanos, especialmente carabinas M-1 y personal médico. Los heridos argelinos serían recogidos y luego transferidos a Cuba. Se inició una intensa participación militar que provocó la reacción del alarmado Estado Mayor francés. Como apunta en su crónica el Premio Nóbel Gabriel García Márquez3. "En Argelia, aún antes de que la Revolución Cubana proclamara su carácter socialista, ya Cuba había prestado una ayuda considerable a los combatientes del FLN en su guerra contra el colonialismo francés. Tanto que el gobierno del general DeGaulle prohibió, en represalia, los vuelos de Cubana de Aviación por los cielos de Francia"
Benemelis es cribe mas adelante:
Al estallar (octubre de 1963) el conflicto argelo‑marroquí, Castro siente que tendrá un papel protagónico en Argel; ofrece apoyo y solicita permiso para despachar una fuerza voluntaria simbólica. Entre otras razones, quiere borrar la irritación de Ben Bella por los pronunciamientos favorables del gobierno cubano en ocasión del reciente fallecimiento del presidente israelí Ben Zvi. En el mes de agosto, Castro envía una delegación militar a Ben Bella, encabezada por el Che Guevara, acompañado de Víctor Dreke, Harry Villegas (Pombo) y Raúl Suárez Gayol, para que coordinen la ayuda que se debe prestar. Se envían tropas cubanas a Argelia bajo la asesoría del mayor general soviético Ciutah. El contingente es transportado en los barcos mercantes Aracelio Iglesias, Sierra Maestra y Playa Girón, y llegan al puerto de Orán el 21 de octubre. A estos buques siguen otros embarques de hombres y armamentos, por vía aérea, usando aviones turbohélices Britannia que siguen la ruta Habana‑Praga‑Argel.
Sobre el " mayor general soviético Ciutah" es importante saber los siguiente:
("Angelito" , Fidel Castro y Raul Castro)
Los primeros especialistas extranjeros en Inteligencia y
Contrainteligencia que asesoraron a los incipientes órganos de la
Seguridad del Estado después del triunfo de la Revolución fueron los
checoslovacos, hispanosoviéticos y ex combatientes de la Guerra Civil
española. Uno de ellos fue Angel Martínez Riosola, ¨Angelito¨, cuyo
verdadero nombre era Francisco Ciutat de Miguel quien llegó a Cuba el 4 de marzo de 1960; su avión procedía de Venezuela pero antes había recorrido varios países europeos como Checoslovaquia y Bélgica.
Era graduado de la prestigiosa Academia Voroshilov, de la Unión
Soviética, donde también ejerció como profesor. En el 40 aniversario de
la invasión de Bahía de Cochinos, recuerdo, aunque ha pasado mucho
tiempo, a Fidel Castro decir en la televisión que si la invasión
hubiera sido por Trinidad, no tenía ninguna probabilidad de éxito, pues
¨Angelito¨ había hecho fortalecer dicha zona con fuerte artillería y
tropas. Se afirma que participó en combatir a los alzados antiCastristas de la Sierra del Escambray y hasta que fue herido;
quizás este ¨asesor¨haya formado parte del grupo operativo especial
¨Molino¨. Posteriormente ofreció asesoramiento militar en Vietnam y en
Argelia . En Vietnam fue un importante apoyo del General Võ Nguyên Giáp.
Las tempranas relaciones políticas, militares, de Inteligencia y
Contrainteligencia con la Unión Soviética y otros países en el marco de
la mal llamada Guerra Fría, las invasiones Castristas que partieron tempranamente de Cuba (desde marzo-abril de 1959, a Panamá, Nicaragua, Santo Domingo, Haití, etc.) y otras acciones subversivas no escapaban a los órganos de Inteligencia de los EE.UU., los cuales tenían informado alPresidente Dwight D. Eisenhower, el cual el 17 de marzo de 1960 aprobó el documento titulado “Un programa de acción encubierta contra el régimen de Castro”,con
el objetivo de derrocar a la amenaza que se establecía a 90 millas de
las costas de EE.UU. pese a que su gobierno de manera
extraordinariamente rápida había reconocido la llegada al poder del
nuevo régimen en Cuba.
Ese pequeno país que es Cuba continuo con sus injerencias en otros paises financiando, entrenando, transportando, avituallando con armamentos y explosivos y proporcionando recursos de Inteligencia a subversivos terroristas de todos los continentes, aunque la injerencia en Angola en 1975-1990 es la mas conocida.
En el discurso pronunciado por el tirano Fidel Castro Ruz el 7 de diciembre de 1989 (tomado de http://www.elhabanero.cubaweb.cu)este expresó:
"
No podemos olvidar ni por un instante que nuestros camaradas de armas
fueron los heroicos combatientes de las Fuerzas Armadas Angolanas. Ellos
ofrendaron la vida de decenas de miles de los mejores hijos de ese
extraordinario pueblo. La unidad y la cooperación más estrecha entre
ellos y nosotros hicieron posible la victoria. También tuvimos el
honor de combatir junto a los valerosos hijos de Namibia, a los
patriotas de Guinea Bissau y a los insuperables soldados etíopes. Años
antes, en los días difíciles de Argelia, recién conquistada la
independencia, nuestros combatientes internacionalistas estuvieron a su
lado, como estuvieron también más tarde junto a Siria, otro hermano país
árabe víctima de la agresión exterior, que solicitó nuestra
cooperación. No hubo causa justa del Africa que no contara con el
apoyo de nuestro pueblo. Che Guevara, acompañado de un grupo numeroso
de revolucionarios cubanos, combatió contra mercenarios blancos al este
del actual Zaire, y hoy, en la República Saharauí, médicos y maestros
prestan sus generosos y desinteresados servicios a ese pueblo en combate
por su libertad."
En otro discurso el tirano Fidel Castro expresó que en toda America Latina menos en Mexico había estado la presencia cubana.
Después de la caída del campo socialista de Europa del Este, la tiranía Castrista junto al corrupto Luis Ignacio Lula da Silva y otros organizó el Foro de Sao Paulo, el cual ha minado y destruido la democracia en no pocos paises de America Latina. Hay personas que aseguran que actualmente en Siria hay oficiales y tanquistas cubanos ayudando al tirano Ashad junto a las tropas rusas de Vladimir Putin, quien le condonó a la tirania Castrista de Cuba el 90% de la deuda que tenia Cuba con la extinta Unión de Republicas Socialistas Sovieticas o URSS.
Panamá
es un caso especial,el partido comunista de Panamá, estaba subordinado
al de Cuba durante la época anterior a Castro.por lo que este país fué
una prioridad para Castro a la hora de intervenir en otros países
latinoamericanos fuera de Cuba,e implementar un régimen al estilo cubano
. El 16 de abril de 1959, el diario La Estrella de Panamá publicó
alarmado que se avecinaba una invasión de Panamá por extranjeros
mercenarios y con el condominio de algunos panameños que se encontraban
en Cuba. La primera agresión del castrismo se lanzaba contra este Istmo
anclado en pleno corazón continental.
Se
entrenaron 200 hombres en Pinar del Río ,a cargo del jefe guerrillero
Dermidio Escalona. La expedición armada, integrada por unos 82 cubanos,
dos panameños y un norteamericano, estaba dirigida por el cubano César
Vega, un viejo compañero universitario de Castro y expedicionario de
cayo Confite, que llamaba la atención con sus pómulos salientes y su
mirada de poseso. A bordo de la motonave cubana Mayarí, partió el grupo
desde el surgidero de Batabanó, al sur de La Habana, hacia Panamá el 19
de abril, y desembarcó en un lugar conocido como Playa Colorada, para
secundar un alzamiento armado que se había originado en el cerro Tute.
El día 22, la guardia panameña hizo prisioneros a dos integrantes del
contingente, un estudiante panameño de apellido Picans y un cubano de
nombre Gilberto Betancourt, que había sido capitán de las células de
acción y sabotaje del Movimiento 26 de Julio en La Habana, y que
posteriormente fue fusilado en Cuba por oponerse al gobierno de Castro.
Ante
el fracaso de la expedición, el gobierno de Castro se vió obligado a
cooperar con la Organización de Estados Americanos al remitir a dos
miembros del departamento de inteligencia del ejército, el capitán
Armando Torres y el teniente Fernando Ruiz, para que instasen la
rendición de los expedicionarios ante la comisión de la OEA en la zona
del Canal.
La invasión fue un fracaso desde el primer
instante, al naufragar las barcazas en las marismas y riscos de Nombre
de Dios, donde hubo la única baja de la acción, un cubano que se enamoró
y caso con una bella panameña del lugar; los invasores, por otra parte,
escogieron una zona demasiado desolada para la guerra de guerrillas, y
al final tuvieron que ser rescatados por buques de la marina de los
Estados Unidos.
El primero de mayo, Vega capitulaba ante una
comisión de la OEA. Esta intrusión para derribar al gobierno del
presidente Ernesto de la Guardia, fue el fruto de una compleja intriga
latinoamericana, donde se complotaron varios personajes, entre ellos el
pro castrista Rubén Miró, el doctor Roberto Arias, y un gigoló panameño
casado con la bailarina británica Margot Fonteyn.
A la sazón,
Castro se hallaba en un viaje a los Estados Unidos y Canadá, y este
fracaso se transformó en un punto de fricción para el cubano en la
prensa y los círculos políticos de muchos países. Castro se reunió con
Raúl en Tejas, para que éste le notificase los pormenores del fiasco
panameño; sería la primera y última vez que ambos hermanos se hallarían
simultáneamente fuera del país.
TRUJILLO "CHAPITAS"
Castro
siempre había tenido en la mirilla al dictador dominicano Rafael
Leónidas Trujillo:La sombra del dictador dominicano,se encontraba muy
presente en Cuba: El fué uno de los financistas del movimiento 26 de
Julio,proporcionando dinero y armas al grupo que se encontraba en
Méjico,interesado al igual que éstos en derrocar a Batista. Además
Castro en 1948,había formado parte de una fracasada
expedición(expedición de Cayo Confite)para derrocar al dictador.
Durante
las primeras semanas del triunfo revolucionario ,se había iniciado el
entrenamiento en las montañas cubanas a un grupo de dominicanos que en
su mayoría fueron reclutados en los Estados Unidos, mientras la emisora
oficial habanera, Radio Rebelde, desencadenó un barraje de trasmisiones
hacia Haití y Santo Domingo llamando a la rebelión.
El 14 de
junio de 1959 todo estaba consumado; varios yates artillados, un
guardacostas y tres fragatas, conjuntamente con tres C-46, un B-26 y un
P-51, del ejército cubano, secundaron desde la provincia oriental el
lanzamiento de la “operación domeñar”, que comprendía un desembarco
combinado de 200 cubanos y dominicanos en las playas de Constanza y
Puerto Plata bajo el mando de los oficiales de Castro: comandante Delio
Gómez Ochoa y capitán Enrique Jiménez Moya. Este último, compañero de
Castro en la malograda correría de cayo Confite.
Castro envió a
Caracas, a quien en aquel entonces era su ministro de defensa, Augusto
Martínez Sánchez, para recabar el apoyo a esta invasión del presidente
venezolano Rómulo Betancourt, enemigo histórico de Trujillo; pero el
mandatario venezolano no aprobó públicamente la invasión. Los servicios
secretos de Trujillo no tuvieron que realizar un gran esfuerzo para
conocer los planes de Castro, y Trujillo esperaba con todo su ejército
movilizado. Los invasores, abrumados por calamidades naturales, fueron
rodeados y aniquilados y el comandante Gómez Ochoa fue capturado en los
arrabales costeros.
Trujillo ordenó que no se hicieran
prisioneros entre los apresados en Constanza y Maimón; su ejército
privado entró en el cerco, armado con machetes, y con ferocidad
persiguió a los invasores en medio de mangles y charcas, cortándoles las
manos a los prisioneros cubanos y dominicanos, que morían desangrados.
El saldo de esta matanza de crueldad sin par sería de 217 muertos,
ningún herido y 7 prisioneros; entre los cadáveres se hallaban los jefes
cubanos Jiménez Moya y Horacio Rodríguez.
El exiguo apoyo que
tuvo en el consternado continente esta invasión dominicana, impidió que
Castro lanzará un segundo contingente que esperaba sus órdenes en el
poblado oriental de Baracoa. El delegado dominicano ante la OEA,
embajador Virgilio Díaz Ordóñez, solicitó a esta organización que
pusiera en práctica el procedimiento de consulta previsto en el Tratado
de Río de Janeiro, pero el consejo no accedió por encontrarse República
Dominicana bajo una dictadura rechazada en el continente. En su lugar,
convocó a una reunión de consulta de cancilleres en Santiago de Chile.
OPERACIÓN "TONTON MACOUTES"
El
14 de agosto de 1959, un mes después de la fracasada intentona en la
República Dominicana,se iniciaba un nuevo ciclo,la "Operación Haití", el
8 de enero de 1959. El delegado de Castro en Haití durante la
insurrección, Antonio Rodríguez Echazabal,vinculado a la oposición
duvalierista, sostuvo una larga entrevista con Castro donde se
estableció el pacto para lanzar una revolución en las montañas
occidentales de la isla La Española.
Se conformaron los cuadros
militares,y se inició una campaña de reclutamiento en las colonias
haitianas de Nueva York,Méjico,Caracas,Barbados y las Bahamas.El cuartel
militar se ubicó en el poblado de Jamaica (a pocos kilómetros de la
Habana),y la oficina de alistamiento ,funcionaba a pocos metros del
centro de ésta última ciudad.
Por ese lugar pasaron más de 500
voluntarios; la organización Triple-A, dirigida por Aureliano Sánchez
Arango, que igualmente luchó con sus guerrillas contra Batista, ofreció
las embarcaciones necesarias. La emisora cubana, Radio Progreso, comenzó
a trasmitir una programación en francés, dirigida a los conspiradores
dentro de Haití. Los cubanos aumentaron la parada y el esbozo original
incluyó una escala para nuevamente invadir República Dominicana.
Pese
a las filtraciones de información y a las denuncias de Francois
Duvalier,ni Trujillo,ni Washington,ni los servicios secretos franceses
,tomaron en cuenta esta amenaza. Un contingente de cubanos secundado por
varios haitianos, acaudillados por los oficiales del ejército de
Castro, comandante Henry Fuentes y el capitán Ringal Guerrero,
desembarcó en Les Irois, el 14 de agosto, para derrocar a Duvalier.
Fuentes. El primer grupo estaba formado por 18 cubanos, 10 haitianos y 2
venezolanos, el cual debía sumarse a una columna del ejército haitiano,
que supuestamente se amotinaría. Tres días después, el canciller
haitiano, Louis Maré, acusaba de agresión a Cuba ante una estupefacta
conferencia de cancilleres del continente reunida en Chile, que se
desayunaba con la noticia asombrosa de la invasión cubana a Haití.
La
reacción militar haitiana, encabezada por el general Mercerón fue de
íntegro apoyo a Duvalier, quien concentró toda su soldadesca en las
montañas de Caracausse y el día 20 de agosto estalló el conflicto que
concluyó desfavorablemente para las armas cubanas. Muy pocos de los
invasores lograron escapar a esta breve y monstruosa matanza. Los
periodistas eran llevados al teatro de los acontecimientos donde
apreciaban aterrados la hilera de cadáveres.
El gobierno haitiano
denunció la intromisión cubana en la reunión de consulta de
cancilleres, en Santiago de Chile, convocada tras la protesta dominicana
en junio, reiterada en la comisión interamericana de paz, ante la cual
se definió la acción dirigida desde La Habana como un caso típico de
intervención, violatorio de la convención sobre deberes y derechos de
los estados en caso de luchas civiles, suscrita en la capital de Cuba en
1928.
La subcomisión del organismo regional visitó Haití y
entrevistó a cinco prisioneros cubanos supervivientes de la referida
expedición, entre ellos, Manuel Rodríguez, Santiago Torres, Antonio
Panseca, Osmani Escalante6. Haití rompió relaciones con Cuba, y el líder
rebelde haitiano, Louis Dejoie,que fué uno de los que encabezó la
intentona, escapó de La Habana hacia Miami, donde fue arrestado.
************
EL INTENTO NICARAGÜENSE
Por Juan F. Benemelis
La
vida política y económica nicaragüense ha estado polarizada por dos
facciones tradicionales que a su vez han comparecido con el sandinismo:
los liberales anti-clericales de León, y los conservadores
tradicionalistas de Granada. Asimismo, han sido dominados por focos
dinámicos de familias patriarcales del país, entre las que resaltan los
apellidos Debayle, Lacayo, Sacasa, Agüero, Baltodano, Cardenal,
Carrión, Chamorro, Cuadra, entre otros. La lucha de los grupos que
integraron el Frente Sandinista contra el dictador
Anastasio Somoza reflejó, en última instancia, la rebeldía de varias
de estas familias contra el dominio generacional de la vieja oligarquía
socioeconómica.
( Carlos Fonseca Amador, ligado a la KGB; nota del bloguista )
Carlos
Fonseca Amador, quien será el principal líder sandinista hasta su
muerte en 1976, había entrado en relación con los cubanos desde muy
temprano, a través de Raúl Castro, durante el sexto festival mundial de
la juventud celebrado en Moscú en 1952. En ese mismo año, dos antes de
tomar el poder, un Castro guarecido en México sostenía vínculos con los
coroneles nicaragüenses Manuel Gómez Flores, Carlos Pasos, Francisco
Frixione y Enrique Lacayo, exilados a su vez. Castro y los nicaragüenses
sellarían un pacto donde prometían ayudarse mutuamente en caso de que
alguno ascendiera primero al poder. En los meses iniciales del triunfo
de la rebelión cubana, dos conjuntos nicaragüenses fueron atendidos en
La Habana. Por un lado, el conglomerado de los juramentados con Castro
en Méjico, compuesto por elementos anticomunistas entre los que
despuntaba Pedro Joaquín Chamorro, y que era atendido directamente por
el jefe guerrillero cubano Camilo Cienfuegos. El otro círculo,
encabezado por Fonseca Amador y de clara inclinación izquierdista, se
hallaba bajo la sombra protectora del Che Guevara.
El
régimen de Castro adquirió las armas, clandestinamente, en los Estados
Unidos. La intrusión fue lanzada por partes, durante los días 31 de
mayo y 1 de junio de 1959, empleando aviones cubanos y el yate Nola. El
28 de mayo de 1959 un transporte de las fuerzas armadas cubanas
condujo hacia Centroamérica un importante alijo de armas que fue
recibido por el comunista Marcial Eguiluz para las presuntas guerrillas
nicaragüenses. En esa oportunidad, Joaquín Chamorro viajó a La Habana
para solicitar el sostén de Castro a las incursiones de Olama y
Mollejones en mayo-junio de 1959; pero tanto Fidel como el Che Guevara
decidieron conceder un amparo menor a este proyecto y fomentar los
planes del marxista Fonseca Amador.
En una temprana
maniobra planificada en Cuba, Chester Lacayo y otros cabecillas de los
que realizaron con Castro el pacto de Méjico fueron detenidos por
órdenes del Che Guevara y enviados a la cárcel, a la vez que se anulaba
la invasión del comandante César Roca que había logrado reunir 35
hombres. Apoyado por el Che Guevara, Castro había decidido que una
invasión de Nicaragua sería efectuada por elementos de izquierda.
El
1 de junio el comando de nicaragüenses zarpaba del sur de La Habana
bajo el liderazgo de Joaquín Chamorro consumaba la correría hacia el
departamento de Chontales. Tras su captura, Joaquín Chamorro admitiría
que se había entrevistado con Castro y el Che para gestionarse la
asistencia bélica. En junio, Castro envió un transporte de su fuerza
aérea a Punta Llorona, una playa de Costa Rica, con 13,500 libras de
armas y municiones a bordo. Los pasajeros del avión eran seis exilados
nicaragüenses, un costarricense naturalizado y un grupo de cubanos. El
plan era irrumpir en Nicaragua y auxiliar al levantamiento ya en marcha
contra el régimen de los Somoza.
La unidad armada que
estaba comandada por Fonseca Amador, se introdujo en territorio
nicaragüense bajo el nombre de columna Rigoberto López Pérez. En este
intento de invasión figuraba también Rafael Somarriba, un teniente de la
Guardia Nacional nicaragüense, que se había encargado del
entrenamiento en Cuba. Los 75 asaltantes, divididos en 4 columnas, se
encaminaron hacia Chontales y Matagalpa.
Los encuentros bélicos
se suceden en Matagalpa, Chontales y Blue Fields. Esta operación se
malograría en pocos meses ante la sorprendente apatía de la población
local. Ya para agosto, la Guardia Nacional del dictador Somoza había
dado cuenta de tales cuadrillas. Entre los caídos se encontraban varios
soldados cubanos. El refuerzo, que esperaba en Cuba, no se pudo
embarcar; asimismo, un grupo cubano que viajaba en el navío Nuevitas
fue detenido en el puerto mejicano de Yucatán.
La aventura de
Castro en Centroamérica, fue denunciada al consejo de la OEA por
Nicaragua. Después, el gobierno nicaragüense indicaría que, de las tres
goletas que habían zarpado de Cuba, una navegaba a Cozumel, Méjico, y
las otras dos derivaban a Puerto Cortés, Honduras. Otro intento serio
de irrupción originado en Cuba tuvo lugar en 1960; esta vez
utilizándose el territorio hondureño. Es
allí donde Fonseca Amador, Tomás Borge, un puñado de instructores
cubanos y 55 reclutas, entre ellos Silvio Mayorga y Humberto Ortega,
crearon el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). En la
formación de los sandinistas participaron el coronel Santos López, de
la guardia de Somoza y ex compañero de Augusto César Sandino. Quintín
Pino Machado, el entonces embajador cubano en Managua y hombre de
confianza de Fidel y de Raúl Castro, ayudó a la constitución del FSLN y
seleccionó personalmente a sus dirigentes.
El
23 de junio, una compañía del ejército de Honduras cercó y destruyó
las fuerzas de Fonseca Amador en El Chaparral, capturando documentación
que incriminaba directamente a Cuba en la expedición. Fonseca
Amador resultó gravemente herido; él y Borge se refugiaron en La Habana
donde trabaron relación directa con el Che Guevara y con Castro. A la
sazón, Fonseca Amador también contaba con la asesoría del marxista
mexicano Víctor Tirado López.
Posterior al triunfo sandinista, y
desde su cargo de Ministro del Interior, Borge revela la temprana
conexión con Cuba: "De Costa Rica yo fui a Cuba. Participé en el
Congreso de Juventudes Latinoamericanas. Eso fue cuando conocí al Che
Guevara. Me llevaron a su oficina. Le expliqué con gran entusiasmo que
le traía saludos de la juventud de Nicaragua. (El) estuvo de acuerdo
con darnos la asistencia económica que le había pedido; eso fue en
1961"
El Salvador resultaba un país con tensos problemas
agrarios debido a su densidad demográfica y a la concentración de la
propiedad rural en una reducida oligarquía. Todos los detonantes para
el estallido de la situación social se recogían en El Salvador, incluso
con más agudeza que en Nicaragua. Una élite militar-terrateniente
señoreaba el país, manteniendo la polarización social y la pobreza
urbana. La diplomacia e inteligencia habanera siempre consideró a El
Salvador como un sitio de alta vulnerabilidad.
En
diciembre de 1960, el gobierno salvadoreño se hizo de documentación
confidencial de La Habana donde se incriminaba al diplomático cubano
Roberto Lasalle por financiar actividades subversivas en el país. Se
demostró que los cubanos habían entregado $600 000 al salvadoreño
Roberto Carias para desencadenar acciones violentas en territorio
nacional. El gobierno expulsó a Lasalle, junto a René Rayneri, Armando
Velázquez y José M. Valdés, los otros representantes cubanos implicados
en tal designio.
El
informe detallaba las orientaciones de Raúl Castro sobre la necesidad
de proveer instrucción bélica a naturales salvadoreños, el uso de dicho
país centroamericano como un puente para los sediciosos nicaragüenses,
y el atizar los problemas fronterizos con Guatemala. Uno de los
borradores mencionados detallaba cómo los servicios cubanos buscaban
afanosamente toda la información posible sobre las familias más
poderosas del país.
El 17 de julio de 1961, el director de
la Guardia Civil de Costa Rica, coronel Sidney Ross, da la noticia del
descubrimiento de un complot de Castro para fomentar actos subversivos
en Costa Rica, Nicaragua y Panamá que propiciarán el derrocamiento de
los respectivos gobiernos de esos tres países. El coronel Ross hizo
pública la existencia de pistas de aterrizaje clandestinas al norte del
país que Cuba había estado aprovechando para despacharle armas a los
insurgentes nicaragüenses10. Costa Rica decidió suspender las relaciones
con Cuba, pero algunas semanas después
"El
12 de noviembre, apenas el gobierno (de Costa Rica) acabó de anunciar
la violación del espacio aéreo por aparatos cubanos que volaron sobre
la zona de operaciones para llevarles armas y provisiones a los
insurrectos nicaragüenses, cuando San José se estremeció con la noticia
de que el comandante de la Guardia Civil, Alfonso Monge, y tres de sus
subordinados, había sido muertos durante un encuentro con un grupo de
expedicionarios que se disponía a invadir Nicaragua”.
Con
más detalles a la vista, el ministro de gobernación costarricense,
Joaquín Vargas, expidió una nota esa misma noche dando cuenta de un
número indeterminado de bajas por ambas partes y de la captura de seis
rebeldes. Subrayó que en las guerrillas había varios cubanos. Apenas
una semana después, el rotativo Últimas Noticias enteraba que el
gobierno de Costa Rica estaba al tanto de las intenciones para derrocar
al presidente Mario Echandi para cuya consumación el régimen de Castro
había suministrado un cargamento de pertrechos por la zona bananera. En
1962, Fonseca Amador y el coronel Santos López, establecieron con
subsidio cubano un campamento en Honduras, en el rió Putaca, con miras a
preparar otra invasión de Nicaragua.
No sería hasta
mediados de 1963 que el preliminar foco guerrillero sandinista lograría
aposentarse en la faja del Río Coco, cuando Santos López, Borge y
Modesto Duarte encabezan un contingente de 60 hombres adiestrados por La
Habana, que entre junio y octubre se posesiona del poblado de Raití.
El intento careció de éxito. La columna de Santos López experimentó un
descalabro en el entronque de los ríos Coco y Bocay; Borge sería batido
en Sang-Sang con numerosas bajas, por lo cual necesitará refugiarse en
Matagalpa para recuperarse. El "foco guerrillero" también fracasó en
su intento de procurarse el abrigo de los indios Miskito y de la
población local. Ya para octubre, los restos de esta columna se habían
desbandado hacia Honduras, donde la mayoría fue hecha prisionera.
Castro
había considerado que la desestabilización del continente
latinoamericano provocaría una fuga del capital nativo y una contracción
de las inversiones norteamericanas, hecho que unido a un amplio esquema
de sabotaje a las instalaciones económicas crearía las condiciones
materiales para su estrategia de la violencia.
Castro no se queda
tranquilo y decide probar suerte con el otro espadón del continente, el
paraguayo Alfredo Stroessner. En noviembre de 1959 lanza hacia Paraguay
una insurrección de casi 100 guerrilleros que se habían concentrado en
el Brasil, mientras poderosas emisoras clandestinas desde Cuba llenaban
las frecuencias de Asunción con su mensaje bélico. Pero las fuerzas militares de Stroessner liquidaron con rapidez este ambicioso proyecto.
En
el verano de 1960, Castro, en un intento de rabia y frustración tratará
de desestabilizar nuevamente a la República Dominicana con el
alzamiento del Movimiento 14 de Junio, que terminó en otro desastre. En
agosto de 1960 se comprobó en enlace de la embajada cubana en Perú en el
financiamiento del movimiento insurreccional de Cerro de Pasco. Dos
meses después, el embajador cubano Luís Alonso huía de Perú al
descubrirse sus conexiones con los guerrilleros en las montañas.
El
estrepitoso descalabro de estos seis intentos iniciales llevó a una
reconsideración de los métodos por parte de Castro y del Che Guevara,
quienes decidieron que en lo adelante se llevaría a cabo una preparación
más minuciosa antes de precipitar cualquier hostilidad. Se estimó
conveniente intensificar el entrenamiento de aquellos grupos
latinoamericanos que deseaban lanzarse a la lucha, en acantonamientos
especiales que se creaban al efecto. De inmediato se habilitaron las
escuelas de guerrillas en las localidades de Minas de Frío, El Cortijo,
Siguanea y Ciudad Libertad. En Trinidad se arregló un campo de
preparación para haitianos, guyaneses y centroamericanos; la escuela en
San Pedro se abrió para los sudamericanos; y en la zona de Las Tunas se
creó un sitio para las guerrillas venezolanas.
Cuba contó de
inmediato con una gran potencialidad para los “agentes de influencia”, o
como se denomina en inteligencia, "clubes de inocentes", que se fundan
para coordinar el apoyo de aquellas causas en boga. Estas organizaciones
solidarias concederán a La Habana una cobertura excelente para emplazar
sus verdaderos agentes de espionaje. Así, no le fue difícil a Castro
conseguir la penetración a vasta escala de las burocracias gobernantes
en América Latina.
Entre 1959-1966 alrededor de 6,000 jóvenes
latinoamericanos recibieron instrucción militar especial en estos
centros. Se decidió, además, aprovechar más a fondo los problemas
internos de los países seleccionados y las circunstancias sociales
explosivas, particularmente con los estudiantes y los campesinos. Esta
primera cruzada de Castro estaba amparada por una intensa propaganda que
trataba de legitimar el derecho a la acción violenta y buscaba
desacreditar el reformismo y la democracia electiva, que estaba echando
raíces en la vecina Venezuela, así como enfatizar el viejo resentimiento
contra los Estados Unidos.
COLOMBIA
Uno de los casos más
promientes fué Colombia, donde mucho antes de su triunfo en Cuba,Castro
estrenó su primera experiencia personal para desatar la subversión en el
exterior.,con el llamado "Bogotazo"
En abril de 1948, Castro
encabezaba una representación estudiantil internacional en Colombia
cuando se une al grupo de promotores de los famosos disturbios conocidos
como el bogotazo.en
el que participarían la delegación cubana y portorriqueña. Los gastos
de la comisión cubana fueron cubiertos por el caudillo rioplatense Juan
Domingo Perón.
( Fidel Castro al centro en el ¨Bogotazo¨)
Allí
se hallaba a la sazón un nutrido conjunto de cuadros marxistas
internacionales: Laszlo Rajk, Miso Rutijch, Salvador Ocampo, Gustavo
Machado, MacKinnon Damón, Luís Fernández Juan, Eugene Kerbaul, Blás
Roca, Milo Persic, entre otros. Poco antes de embarcar, Castro fue
arrestado en la aduana de La Habana,donde se le descubrió literatura
marxista,y un plano de la ciudad de Bogotá donde estaban marcados los
mismos sitios que luego resultarían asaltados.
Al despedirse de
Mirta Díaz Balart, su novia y más tarde su esposa, Castro le comentó que
"iba a empezar una revolución en Colombia". Castro frecuentó la
embajada de Argentina en Bogotá, donde según su compañero de aventuras,
Rafael del Pino, recibió las partidas de dinero que los peronistas
enviaban por mediación de Diego Luís Molinari, presidente del comité de
relaciones exteriores del senado bonaerense.
Castro ya era
conocido por la policía del continente como un gangstercillo habanero a
las órdenes del temible Emilio Tró, capo de la Unión Internacional
Revolucionaria (UIR). También se sabía de su coparticipación en el
atentado que liquidó a su opositor, el líder estudiantil Manolo Castro;
de la emboscada contra Leonel Gómez, y del asesinato del sargento de la
policía universitaria Caral.
El asesinato el 9 de abril de José
Eliecer Gaitán, candidato presidencial y líder del Partido Liberal,
desencadenó los acontecimientos y dio al traste con la IV Conferencia
Panamericana de cancilleres preparada por los Estados Unidos. En el caos
social interno precipitado por el bogotazo, los comunistas casi
llegaron a tomar el poder. En consecuencia, en Colombia se sumaron los
intereses del peronismo y del comunismo para destruir la política de
Washington en el continente latinoamericano.
Tras estallar los
motines y conocerse la muerte de Gaitán, Castro se ligó a las bandas
armadas que se concentraron en el pico de Monserrate, instando a los
colombianos con su arenga para que asaltasen las oficinas de la
presidencia. La policía de Bogotá se dio a la caza de aquel Castro de
apenas 21 años, oscuro lidercillo estudiantil, gatillo alegre de una
banda terrorista cubana, y sobre quien pesaban sospechas de
participación en el atentado.
Castro buscaría refugio en la
embajada cubana en Bogotá. Mientras tanto, el gobierno colombiano
deportaba al resto de los estudiantes extranjeros y rompía relaciones
con la URSS el 3 de mayo de 1948. Años más tarde, ya en el poder en
1960, el propio Castro describía al periodista hindú Kurt Singer su
parte en los sucesos de Colombia "escapé del arresto merced a la
intervención del Dr. Guillermo Belt, embajador cubano en Washington,
quien me puso a bordo de un avión de carga. Mi odisea había concluido.
Yo, el estudiante de derecho, el revolucionario y el
guerrillero, no había logrado libertar a Bogotá. Sentía la parálisis de
la impotencia. No obstante, me sentía persona importante".
( Fidel Castro primero a la izquierda en el ¨Bogotazo¨)
El
bogotazo dejó parte de la ciudad en ruinas y una estela de cinco mil
muertos. La evidencia del intento de golpe comunista fue dada a conocer
por la reseña del secretario general del Partido Comunista de Méjico,
Dionisio Encina, al delegado para la América Latina de la internacional
comunista, el COMINFORM, Jerónimo Arnedo Álvarez.
"El COMINFORM
nos ordenó sabotear la IX Conferencia Panamericana, enviándonos la CTAL y
el Partido Comunista de Méjico técnicos y ayuda política y financiera.
Por esta razón nosotros alentamos al líder José Eliecer Gaitán a dirigir
el movimiento sedicioso. Desgraciadamente, Gaitán no aceptó, escogiendo
así su destino. La verdadera causa de la muerte de Gaitán es conocida
de usted: era necesario convertirlo en un mártir que condujera el pueblo
colombiano a levantarse y unirse".
Desde los años 1960 ya desde
el poder, Castro cuidaría sus contactos con los sectores extremistas
inclinados a la violencia en Colombia. El Movimiento Obrero Estudiantil y
Campesino (MOEC) constituido en enero de 1960 por el cabecilla
estudiantil Antonio Larrota, recibió ayuda de Cuba para reorganizar los
contingentes armados provenientes de la guerra civil de los años
cincuenta, quienes habían degenerado al bandidaje y merodeaban por el
departamento de Cauca.
En mayo de 1960 tiene lugar en La Habana
una reunión entre Castro, el Che y un puñado de colombianos entre
quienes destacaba Juan de la Cruz. El Che Guevara y Castro acordaron
asistirles con dinero, armas y entrenamiento para precipitar una
actividad guerrillera en Colombia. En marzo de 1961 se descubre una red
subversiva en Colombia alimentada por los cubanos Antonio Prisco Porto,
Blanca Díaz Collazo y el militar Máximo Grever, quien servía de
instructor a los "alzados" en Sumapaz. El equipo cubano aprovisionaba
también a las falanges guerrilleras que operaban en la franja de
Antioquia.
A pesar de estos obstáculos, Castro se las arregló
para seguir financiando las actividades de los elementos promotores de
la violencia en ese país. En agosto de 1962, la policía política
colombiana acusó al coronel panameño Bolívar Villarino de haber
dispuesto el embarque de armas cubanas a las guerrillas. Dicho tráfico
clandestino de ingenios bélicos se hacía por vía aérea a través del
golfo de Uraba, Antioquia y el Valle, y se venía efectuando desde 1959.
Colombia
rompió relaciones con Cuba en 1963, ante la desembozada naturaleza
subversiva de Castro. Como represalia, la actividad insurgente cobró
nuevos bríos con el arribo ese mismo año de un piquete de terroristas
entrenados en Cuba. Los combatientes se hicieron fuertes en los valles
del Cauca, Caldas y Tolima. Se sucedieron los desórdenes, los sabotajes,
y los ataques rebeldes; el capitolio nacional en Bogotá fue sitio de
varias explosiones en julio; un mes después estallaba en la capital un
verdadero concierto de bombas.
En abril se atajó un importante
contrabando de armas oriundo de Cuba. Fueron también interceptados
instrucciones y mensajes provenientes de La Habana donde se orientaba
que escuadras rebeldes de Venezuela cruzaran la frontera y ejecutaran
acciones de conjunto con los colombianos, como en efecto lo cumplieron.
En
la populosa ciudad de Barranquilla se movía un dispositivo de cubanos
pertenecientes a los servicios secretos que se había infiltrado en el
país. Las autoridades venían rastreando la pista de esta célula dedicaba
a promover y supervisar el terrorismo urbano y proporcionar la
logística a los insurgentes. Finalmente, el 5 de julio cae bajo la
jurisdicción del ejército regular, el cubano Fabio Fermín Fernández y
con él se desploma toda la red clandestina.
En agosto se
desmanteló un complot en la base militar de Cartagena, y se capturaron
varios legajos de documentos que hacían patente la vinculación de Cuba y
específicamente el propósito de Castro en hacer coincidir el
pronunciamiento de los cuarteles con un doble atentado al presidente de
Colombia, Guillermo León Valencia, y al de Venezuela, Rómulo Betancourt.
El
13 de agosto, el presidente colombiano en una locución nacional que
conmovió al país y a la vecina Venezuela manifestó que su gobierno y el
de Caracas disponían de pruebas de un complot preparado por las altas
esferas de Cuba, cuyo designio era el asesinato de los dos presidentes.
En esos mismos días tiene lugar, en los bordes limítrofes, un diálogo de
emergencia entre uno y el otro mandatario para examinar la agresiva
política de Castro hacia los dos estados y hacia la zona. El jefe de
gobierno colombiano expresó en la misma que las medidas económicas
contra Cuba no eran suficientes y solicitó el apoyo de Venezuela para
lograr sanciones continentales más enérgicas.
En noviembre fue
detenido en Barranquilla, el revoltoso izquierdista Alejandro Gómez Roa,
quien declaró trabajar para los servicios cubanos. El 13 de abril de
1964, el comandante de la fuerza naval colombiana del Atlántico, Jaime
Parra, revelaba que se estaban empleando pesqueros soviéticos
estacionados en Cuba, para suministrar material logístico a la oposición
colombiana. El canciller Fernando Gómez anotó a su vez que los trámites
de armas se hacían desde Cub.
Con la contribución absoluta de
Castro, el colombiano Manuel Marulanda (alias "Tiro Fijo" ,futuro líder
de las FARC) se alzó en las borrascosas cordilleras de su país,
reuniendo un heterogéneo apiñamiento de jóvenes novelescos, curtidos
comunistas y forajidos del área. El 17 de marzo de 1965, los hombres de
Marulanda saquearon el villorrio de Inza, incineraron los edificios
públicos y "ajusticiaron" a varios vecinos del lugar.
Dos días
después, el ejército arrestaba en el vecindario de Simacola a nueve
salteadores que habían recibido adiestramiento en Cuba. La situación era
insostenible y el 21 de mayo el presidente León Valencia tuvo que
decretar el estado de sitio. La violencia y el pánico continuaron en
ascenso durante todo el año 1965, poniendo al borde del colapso la
administración de León Valencia.
El gobierno colombiano
movilizaría su infantería que ocuparía numerosos parajes que le
permitiesen lanzar ofensivas masivas contra los cabecillas insurgentes
Ciro Trujillo, en la zona de Río Chiquito, Fabio Vásquez en el
departamento de Santander, y Marulanda; este último había creado, en la
cadena central de los Andes, la República Independiente de Marquetalía.
PROYECTO GUATEMALA
Guatemala
fue uno de los proyectos prioritarios de Castro y Guevara,dado queéste
país había sido cabecera de playa,de los cubanos exiliados,en la
abortada invasión de Bahía de Cochinos (Playa Girón).
Pero la
influencia de Castro en este país,se venía ejerciendo desde antes de su
ascenso al poder.Carlos Castillo Armas, que siguiendo órdenes de los
Estados Unidos había derrocado al régimen pro-marxista de Jacobo Arbenz
Guzmán, fue asesinado en 1957. En aquel momento no se supo de donde
había partido la orden del atentado,pero más tarde se develaría el
misterio: El 4 de Mayo ,Guatemala solicitó la extradición de éste
pèrsonaje,que fué el principal proveedor de armas de Castro,en la
insurreción antibatistiana,y que junto con el cubano procastrista
Alberto Canet Acosta habían sido partícipes en el crímen de Castillo
Armas. Un día, Canet apareció ahorcado; atemorizado, Bonachea declaró
que Canet había sido el ejecutor central del crimen por orientaciones de
Castro, y que él era un mero agente del dictador dominicano Trujillo
infiltrado entre los cubanos para conocer sus planes. Por supuesto, La
Habana siempre silenció los pormenores de esta oscura historia.
Esto
sería confirmado más adelante al conocerse el pacto secreto en
1959,entre el Che Guevara y el depuesto Jacobo Arbenz ,mediante el cual
éste se comprometía a reestablecerlo en el poder . Los servicios
secretos de Guatemala enteraron al entonces presidente Miguel Idígoras
Fuentes de que el Che Guevara había ampliado el susodicho complot con
los líderes comunistas Francisco Villagrán, Mario Chávez, Francisco
Ponce, Luís Valcárcel y Edmundo Guerra Teinheimer.
Cubanos y
guatemaltecos habían hecho arreglos para un golpe de fuerza en el año
1960. Desde abril comenzaron a sucederse las visitas y la entrega de
equipos bélicos a viejas capillas comunistas de Arbenz, como la de José
Manuel Fortuny. Así se fueron “alzando” las cuadrillas de insurgentes en
las serranías del país, a cuyo frente se encontraba un antiguo camarada
de Arbenz, el coronel Carlos Paz Tejeda.
En agosto de 1960, el
gobierno de Idígoras hizo públicas las pruebas acumuladas sobre esta
vasta conspiración dirigida por el Che Guevara y Castro. Un mes después,
Juan Larcos, agente cubano detenido por los guatemaltecos, ratificó en
su confesión el plan que se había delineado en su país. El 3 de octubre,
la fuerza aérea guatemalteca atacó la goleta La Cubana mientras ésta
trataba de realizar un desembarco en la costa atlántica. Al huir, la
embarcación cubana embarrancó en Cozumel, y en Méjico estalló el
escándalo.
De nuevo caen informes en manos del gobierno
guatemalteco que develaban las intenciones específicas de Castro:
desembarcos en Omoa y la Barra (Honduras) combinados con agresiones a
Puerto Barrios, Cobán y Mazatenango; episodios de sabotaje en las
principales ciudades, y el establecimiento de comunicaciones directas
con La Habana mediante una estación de radio que se instalaba en Senahu.
Los
cuerpos de vigilancia secretos del área detectaron una actitud inusual
en Cuba; fueron los mexicanos quienes dieron la alarma: Castro había
prohibido los vuelos internacionales por encima de la provincia
occidental de Pinar del Río; era allí, precisamente donde estaba
acantonada la fuerza expedicionaria cubano-guatemalteca, lista para
entrar en acción.
El 13 de noviembre estalló un complot en el
aeródromo militar de Zacapa y en Puerto Barrios, donde figuraron los
oficiales del ejército Rafael Sesam, Arturo del Cid y Marco Yong Sosa,
quien sostenía los contactos con Cuba. Aparatos de la fuerza aérea
cubana sobrevolaron la comarca aprovisionando a los rebeldes. El
presidente Idígoras asumió personalmente la conducción de las
operaciones militares y todo el continente se levantó indignado contra
Castro. En Honduras fue sorprendida una columna capitaneada por
oficiales cubanos que pretendía internarse en las montañas para prestar
su concurso a los sediciosos. Al verse liquidado el levantamiento, Yong
Sosa se encerró en las sierras con una tropilla de seguidores.
El
delegado de Guatemala en las Naciones Unidas demandó una sesión urgente
del Consejo de Seguridad de la ONU para debatir la intromisión cubana.
Dwight D. Eisenhower, presidente de los Estados Unidos, aprovechó la
oportunidad para lanzar una dura advertencia a La Habana, desplazando
una flota de guerra cerca de las aguas jurisdiccionales cubanas. La
Unión Soviética le pediría a Castro "moderación".
La cancillería
guatemalteca expresó en todos los foros diplomáticos del continente que
"el comunismo debería ser desalojado de Cuba mediante la acción armada,
tal como se preveía en el Pacto de Río", agregando posteriormente que si
no había acuerdo continental al respecto "Guatemala asumiría
unilateralmente una acción positiva".
(Manuel
Piñeiro Losada (alias Barba Roja) al centro, cuando se recibió en Cuba a
los sobrevivientes de la guerrilla del Che Guevara en Bolivia; Dariel
Alarcón ¨Benigno¨ en la extrema izquierda )
Dos años después, en
febrero de 1962, Yong Sosa abriría el frente guerrillero en la Sierra de
Minas tras recibir abundante logística militar de Cuba y lograr
estructurar una red encubierta urbana de abastecimientos. Manuel Piñeiro
Losada (alias Barba Roja) jefe de los cuerpos de inteligencia de
Castro, había instituido en Cuernavaca, Méjico una armazón de ayuda
logística a las tropas de Yong Sosa. El siniestro personaje cubano
Julián López, de larga trayectoria en la región, fue sorprendido pasando
armas abiertamente por la frontera mejicana, por lo que fue declarado
persona non grata.
Desde Cuba, la radio trasmitía continuamente
instrucciones a los sediciosos. El presidente Idígoras volvería a
mostrar nuevas pruebas documentales que denotaban la violación de la
soberanía guatemalteca por parte del gobierno de Cuba. En las ciudades
guatemaltecas se desató una ola de considerable brutalidad. Ningún alto
miembro del régimen de La Habana, ni siquiera el propio Castro, ocultó
su participación con estos hechos. Todo lo contrario: La Habana gritaba a
todo pulmón que había patrocinado un segundo frente de guerra: el de la
FAR, bajo el liderazgo de Luís A. Turcios Lima.
Toda suerte de
asaltos, actos de intimidación, atentados contra militares y figuras
gubernamentales, secuestros, sabotajes con bombas, asaltos a caseríos y
demás se escenificó entre 1962 y 1963. El 19 de diciembre de 1963 eran
exhibidos ante la opinión pública del país seis miembros de la
resistencia armada. Los detenidos detallaron la preparación recibida en
Cuba, la cual había favorecido la instalación de pequeñas manufacturas
caseras de explosivos en diversas localidades del país. Fue como un
ensayo del método que luego se usaría en el Uruguay y en la Argentina
cuando se implementa el apoyo a los Tupamaros, los Montoneros y a las
Brigadas Rojas.
En febrero de 1965, la despotía militar de
Peralta Azurdia decretó el estado de sitio ante la intensificación del
violento impulso opositor. Durante la conferencia Tricontinental en La
Habana, en 1966, Turcios Lima fue aclamado a viva voz como el
representante legítimo de la insurgencia guatemalteca. Mientras su
facción era alentada por el equipo de Castro, el Che Guevara mantenía su
convencimiento de que las guerrillas de Yong Sosa, abigarrada de
trotskistas debían también percibir socorro bélico. No obstante, Castro
haría inclinar la balanza de la conferencia en favor de Turcios Lima. LA ESPIA DE DETROIT
En
los primeros meses de 1959, el gobierno de Castro envió a Detroit, en
un cambio de su consulado a la bella Margarita Quintana, de amplia
experiencia diplomática . Además de cónsul,trabajaba para los servicios
secretos de Castro,y se relacionó con el ingeniero norteamericano Robert
Braun, especialista en el manejo de instrumentos electrónicos, dueño de
un laboratorio que suministraba equipos especiales a la Comisión de
Energía Atómica de los Estados Unidos.
En plena luna de miel,
Margarita y Braun desaparecieron de los Estados Unidos y se domiciliaron
en Cuba, dejando preparadas para su envió a La Habana, todas sus
pertenencias que sumaban 25 cajas y paquetes. En mayo y junio de 1960,
el equipaje fue llevado al consulado cubano en West Palm Beach para ser
reembarcado hacia Cuba, como rezaba en las franquicias. Durante la
carga, uno de los bultos llamó la atención de los oficiales aduaneros e
intervino el FBI que retuvo el equipaje pese a las airadas protestas del
cónsul y de la cancillería cubana.
.Tras una larga batalla
judicial con los representantes cubanos, el 9 de agosto de 1961 se
obtuvo la orden legal para realizar la inspección (Era un pequeño
laboratorio atómico! Se ocuparon métodos de identificación semejantes a
los usados por los Estados Unidos para reconocer aviones en pleno vuelo,
un sistema de control para bombarderos B-52, instrumentos para
reconocimientos aéreos y planos de equipos clasificados.
Más sorprendente fue el hallazgo de documentos que relacionaban a la
pareja con el espía de secretos relacionados con la energía nuclear
Klaus Fuchs, así como las pruebas de que Braun sostenía contactos
regulares en Detroit con el agregado comercial soviético, a través de su
esposa.
El rompecabezas fue armándose y en febrero de 1964, se
conoció del emplazamiento de bases subterráneas en la provincia de Pinar
del Río, supervisadas por el director del programa electrónico de
Castro, nada menos que el ingeniero Braun, quien en cooperación con un
equipo de ingenieros cubanos y soviéticos, donde figuraba Nicolás
Yepylev, laboraba en la instalación de equipos electrónicos muy
adelantados para una estación de rastreo de satélites en Cuba. La
agencia de noticias francesa France Press, ofrecía la noticia de que
Cuba se había convertido en una potencia electrónica equipada para
vigilar toda la navegación marítima y aérea del Caribe y la costa
oriental de los Estados Unidos.
Los designios de Castro de
reclamar las islas del Cisne, localizadas a mitad de camino entre Cuba y
Honduras, no fructificarían en el continente y sólo dejarían recelo,
incluso entre los aliados castristas en ese país. Castro quería obtener
las Islas del Cisne y también Puerto Cortés, en Honduras; este último,
utilizado históricamente por negociantes y aventureros cubanos para
contrabandear cargamentos de madera y más tarde, transformado por Castro
en un paraje para infiltrar guerrilleros, agentes y alijos de armas,
aprovechándose de los cargueros que navegaban por el golfo de Honduras
hasta Belice.
El propio presidente hondureño, Villeda Morales,
realizaría en enero de 1961 una locución angustiada ante las amenazas de
Castro "yo confieso que somos incapaces de dominar la influencia
castrista en Honduras por nuestros propios medios. No podemos derrotarla
solos ni puede hacerlo ningún otro país centroamericano. Necesitamos un
esfuerzo colectivo. Los países deben abandonar su actitud pasiva".
Ya
para 1963, Castro está experimentando reveses en sus esfuerzos por
subvertir con guerrillas la América Latina, agravados por su sorda
disputa con varios partidos comunistas. Sin penas ni glorias, comienzan a
languidecer los grupos trotskistas peruanos de Hugo Blanco, los
colombianos de Pedro Antonio Marín, las huestes brasileñas de Francisco
Juliao y el MIR venezolano.
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Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana; posee la Categoría Docente Principal de Profesor Titular universitario. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río ( universidad de perfil formativo o pedagógico) por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con las organizaciones opositoras: Todos Unidos, Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).
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COLABORADORES:
Paul Echániz